Guía para elegir tostadoras para casa: tipos, funciones y consejos de compra

  • Valorar tipo de tostadora, tamaño y potencia según el espacio disponible, número de usuarios y tipo de pan que se consume a diario.
  • Priorizar funciones prácticas como regulación de tostado, descongelar, recalentar, bandeja recogemigas y sistemas de seguridad.
  • Revisar diseño, materiales, longitud de cable y facilidad de limpieza para asegurar comodidad y durabilidad en el uso diario.

Usar tostadora

El olor a pan tostado tiene algo mágico: nos lleva directamente al desayuno, al café recién hecho y a esas mañanas con más calma de las que solemos permitirnos. Pero para disfrutar de esas tostadas perfectas, elegir bien la tostadora de casa es mucho más importante de lo que parece. No todas doran igual, no todas admiten los mismos panes y, desde luego, no todas aguantan el trote diario.

Hoy el mercado está lleno de modelos: desde tostadores básicos de menos de 20 euros hasta equipos con pantalla digital, funciones inteligentes y diseños casi de decoración. Entre tanta opción es normal hacerse un lío. Por eso, en esta guía vamos a revisar todos los tipos de tostadoras, sus funciones, ventajas, inconvenientes y los criterios clave de compra, para que puedas acertar sin volverte loco ni pagar de más por cosas que no necesitas.

Por qué merece la pena detenerse a elegir bien la tostadora

Puede sonar exagerado, pero una tostadora influye en tu día a día más de lo que piensas: es uno de esos pequeños electrodomésticos “básicos” que se usan casi sin pensar, como la cafetera o el microondas. Precisamente por eso, muchas veces se compra deprisa, sin comparar, y luego llegan los disgustos: pan mal tostado, panes que no caben, migas por todas partes o aparatos tan aparatosos que acaban olvidados en un armario.

Aunque a veces nos entra la nostalgia de las tostadas hechas al fuego de leña o en brasas, la realidad es que hoy nadie tiene tiempo (ni ganas) de andar vigilando llamas para que el pan no se queme. La tostadora eléctrica dio solución a todo eso: es rápida, cómoda, segura y ocupa poco espacio. Pero una cosa es comprar “una tostadora cualquiera” y otra elegir un modelo que se adapte de verdad a tu cocina, a tu rutina y al tipo de pan que sueles consumir.

Entre modelos de menos de 20 euros y otros que pasan de los 100 está claro que hay diferencias. Cambian la potencia, los materiales, el tamaño, las funciones extra y, por supuesto, la marca y el diseño. El truco está en tener claras tus necesidades y tu presupuesto para no pagar por extras innecesarios ni quedarte corto en algo esencial, como la potencia o el tamaño de las ranuras.

Además, hay que pensar en cuestiones prácticas que a menudo se olvidan: dónde va a ir colocada, si se va a guardar después de usarla, cuántas personas desayunáis a la vez, si soléis congelar pan, si tenéis niños pequeños en casa, etc. Todo eso debería influir en tu elección tanto como el color o la marca.

Tipos de tostadoras que puedes encontrar

En las tiendas vas a ver más tipos de tostadoras de lo que aparenta a primera vista. No solo están los clásicos modelos de ranura vertical de toda la vida: también existen tostadores planos horizontales o verticales abiertos, mini hornos tostadores y sandwicheras que, sin ser tostadoras puras, cumplen con la función de dorar pan y bollería.

Tostadoras de ranuras (verticales)

Son las más habituales, esas que todos imaginamos cuando pensamos en un tostador. Funcionan introduciendo las rebanadas de pan en una o varias ranuras verticales y bajando una palanca o pulsando un botón para iniciar el ciclo de tostado. Dentro tienen resistencias eléctricas que se calientan y tuestan el pan de forma uniforme por ambos lados.

Dentro de esta familia hay múltiples variaciones: modelos de una, dos o cuatro ranuras, ranuras cortas o extralargas, más o menos anchas y con distinta potencia. Suelen llevar un selector de nivel de tostado (normalmente de 1 a 6 u 8 niveles) y funciones adicionales como recalentado o descongelación.

Ventajas de las tostadoras de ranuras

  • Ocupan poco espacio en la encimera, sobre todo los modelos compactos de una o dos ranuras.
  • Uso muy intuitivo: eliges nivel de tostado, introduces el pan y esperas a que salte automáticamente cuando está listo.
  • Permiten “despreocuparte” mientras haces otras cosas, porque se apagan solas al terminar el ciclo.
  • Los modelos con ranuras anchas y regulables pueden adaptarse a rebanadas gruesas, pan de molde especial o algunos bollos.

Inconvenientes de las tostadoras de ranuras

  • El tamaño del pan debe ajustarse a la ranura, que normalmente está pensada para pan de molde estándar.
  • Si sueles tostar pan de barra, hogaza rústica o bollería más voluminosa, puede que tengas que cortar el pan para que entre o elegir un modelo de ranura larga.
  • Los modelos más sencillos no tienen ranura de ancho regulable ni funciones avanzadas, lo que limita un poco su versatilidad.

En cuanto al coste, las tostadoras de ranuras tienen una horquilla de precio muy amplia: desde unos 10 hasta 90 euros o más, dependiendo de la marca, el diseño, los materiales, el número de ranuras, si incluye pantalla digital, ranura ajustable o funciones inteligentes.

Tostadoras planas u horizontales y verticales abiertas

Guía para elegir tostadoras para casa: tipos, funciones y consejos de compra

Las tostadoras planas funcionan de forma muy sencilla: llevan las resistencias en la parte inferior y se coloca el pan encima de una rejilla, en horizontal o en un soporte vertical abierto. No hay ranuras, así que el tamaño del pan ya no es una limitación tan grande.

Dentro de este grupo encontramos tostadoras horizontales tipo bandeja, muy habituales en buffets de hotel, y tostadores verticales abiertos con rejillas a ambos lados, muy comunes en las casas de antes. Pueden tener varios niveles de tostado o, en los modelos más básicos, simplemente un interruptor de encendido y apagado.

Ventajas de las tostadoras planas

  • Permiten tostar prácticamente cualquier cosa sin preocuparte del tamaño o grosor: pan de hogaza, pan de barra, bollería, croissants, bocadillos, etc.
  • Los modelos verticales abiertos son muy compactos y ocupan muy poco espacio cuando no se usan.
  • Al tener el pan a la vista, puedes controlar el punto exacto de tueste “a ojo” sin sorpresas.

Inconvenientes de las tostadoras planas

  • Si quieres tostar por ambos lados, tendrás que darle la vuelta al pan manualmente, al menos en los modelos más sencillos.
  • Los tostadores horizontales suelen ocupar algo más de superficie de encimera que uno de ranuras.
  • En los modelos más básicos ni siquiera hay regulador de nivel de tostado, así que hay que estar pendiente para que no se queme.
  • Al tener las resistencias más expuestas, hay más riesgo de contacto accidental y quemaduras, especialmente si hay niños o mascotas curiosas.

Su precio suele ser algo más contenido, moviéndose entre unos 8 y 40 euros, según marca, tamaño y funciones.

Mini hornos tostadores

Los mini hornos tostadores son una alternativa muy interesante si quieres algo más versátil que una tostadora clásica. Son pequeños hornos de sobremesa que, además de tostar pan, pueden gratinar, hornear y calentar otros alimentos, como pizzas pequeñas, pechugas, verduras o sándwiches abiertos con queso.

Su funcionamiento es similar al de un horno convencional, pero en formato reducido: se elige la temperatura, el tiempo y, en algunos casos, la función (calor arriba, abajo o combinado). Son algo más voluminosos, pero cambian por completo lo que puedes preparar sin encender el horno grande.

Ventajas de los mini hornos tostadores

  • Mucho más polivalentes: sirven tanto para las tostadas del desayuno como para gratinar o cocinar otros platos.
  • Permiten tostar pan con ingredientes por encima (queso, tomate, aceite, etc.) sin que se caigan dentro del aparato.
  • El control de tiempo e intensidad es más preciso y similar al de un horno.

Inconvenientes de los mini hornos tostadores

  • Ocupan bastante más espacio en la encimera que una tostadora de ranuras o una horizontal.
  • No son tan ágiles si solo quieres hacer dos tostadas rápidas y nada más.

El precio puede variar bastante: aproximadamente desde 25 hasta 150 euros, en función del tamaño, la potencia, el volumen interior, las funciones y la calidad de los materiales.

Sandwicheras y tostadores combinados

Aunque no son tostadoras en el sentido estricto, las sandwicheras también permiten dorar pan y preparar desayunos o cenas rápidas. Suelen constar de dos placas calefactoras que se cierran como un libro, entre las que se coloca el sandwich o el pan.

Las clásicas incluyen dos compartimentos cuadrados o triangulares para pan de molde, de forma que al cerrarlas y calentar sellan los bordes, impidiendo que el contenido se salga. También hay sandwicheras con placas planas o intercambiables que valen para bocadillos, gofres u otras preparaciones.

Ventajas de las sandwicheras

  • Tuesta y cocina por los dos lados a la vez, ahorrando tiempo.
  • Los sandwiches pueden llevar queso, salsas, huevo u otros rellenos sin que se desparramen, gracias a que los bordes quedan sellados.

Inconvenientes de las sandwicheras

  • En los modelos con huecos marcados, el pan debe adaptarse a esa forma, lo que limita el uso a pan de molde.
  • No son la mejor opción si quieres simples tostadas de pan abierto, ya que requieren pan por ambos lados.

El coste de las sandwicheras suele moverse entre los 10 y los 50 euros, dependiendo de la marca, el tamaño, las placas y las funciones extra.

Características clave en las que fijarse al comprar una tostadora

Caracterísitcas de la tostadora

Una vez que tienes claro qué tipo de tostadora encaja mejor contigo, toca entrar en faena con los detalles. Más allá del diseño o la marca, hay una serie de características que marcan la diferencia en el uso diario: tamaño, potencia, seguridad, limpieza y funciones adicionales.

Antes incluso de mirar catálogos online, conviene hacer un pequeño repaso mental a tu cocina y tus costumbres: cuántos convivís en casa, qué tipo de pan compráis, si soléis congelar, si tenéis niños, si tenéis poco sitio en la encimera, etc. Con eso claro, te resultará mucho más fácil descartar lo que no te encaja.

Tamaño, número de ranuras y dimensiones del pan

El tamaño es lo primero que salta a la vista. Una tostadora no puede convertirse en un trasto que estorbe. Necesita un hueco estable, cerca de un enchufe, donde no suponga un riesgo de golpes o caídas. Si piensas guardarla después de usarla, también es importante el peso y la posibilidad de almacenarla en vertical.

En las tostadoras de ranuras, debes mirar bien cuántas rebanadas puede tostar a la vez y de qué tamaño. Las hay de una ranura (poco comunes), de dos y de cuatro. Además, existen modelos con ranura larga, capaces de albergar dos rebanadas de pan de molde o una rebanada grande de hogaza en una sola abertura.

También influye la anchura de la ranura: si eres fan de los panes artesanos, integrales o con mucha miga, necesitarás un tostador con ranuras amplias o regulables, para que no se quede el pan encajado a medio camino. En familias numerosas o casas donde se tuestan muchas rebanadas cada mañana, puede compensar un modelo de cuatro ranuras o dos ranuras extralargas.

Si en cambio sueles desayunar solo, apenas tienes encimera libre o utilizas casi siempre pan de molde estándar, te bastará un modelo compacto de dos ranuras cortas, que ocupa menos, pesa poco y es más fácil de guardar.

Potencia: rapidez y nivel de tostado

La potencia determina en gran medida la velocidad a la que la tostadora es capaz de dorar el pan y el nivel máximo de tostado que puede alcanzar. Se expresa en vatios (W) y, a grandes rasgos, cuanto mayor es, antes están listas las tostadas.

Para uso doméstico, se considera que a partir de 800 W la potencia es muy aceptable; por debajo, el tostado puede ser demasiado lento. Algunos modelos alcanzan 1000, 1500 W o incluso más, lo que viene genial si sois varios desayunando a la vez o si te desespera esperar a que el pan se dore.

Hay que tener en cuenta que las tostadoras más pequeñas y compactas suelen tener algo menos de potencia que las grandes, simplemente porque cuentan con menos resistencias en su interior. No es necesariamente malo, pero conviene saberlo para ajustar expectativas en cuanto a tiempos.

Más allá de la cifra total de vatios, es clave que la tostadora ofrezca una buena regulación del nivel de tostado. Lo ideal es disponer de más de tres niveles, siendo habitual encontrar reguladores del 1 al 6 u 8, que permiten ajustar mejor el punto: desde un ligero dorado hasta una tostada muy crujiente.

Selector de nivel de tostado y controles

La mayoría de tostadoras de ranuras incorporan un selector de nivel de tostado mediante rueda o botones numerados. Tú eliges el punto, bajas la palanca y el aparato se encarga del resto. De este modo no tienes que vigilar el pan constantemente ni estar pendiente del tiempo.

En los modelos más sencillos, sobre todo en algunos tostadores planos u abiertos, no existe regulador como tal: simplemente se encienden y tú decides cuándo retirar el pan. Esto obliga a estar más pendiente y es más fácil que se escape el punto y termines con la tostada quemada.

En el extremo opuesto están las tostadoras con controles digitales y pantallas LED, que muestran el tiempo restante o el nivel de potencia seleccionado. Estos modelos suelen permitir ajustar con gran precisión el tostado y son muy intuitivos, incluso para personas poco habituadas a la tecnología.

Algunos aparatos modernos incluyen, además, funciones inteligentes o conectividad: hay tostadoras que se pueden controlar desde el móvil, programar con antelación, recibir alertas cuando las tostadas están listas o guardar configuraciones personalizadas. Son prestaciones más de capricho que de necesidad, pero para ciertos usuarios pueden resultar muy prácticas.

Funciones extra útiles en una tostadora

Además de tostar, muchos modelos actuales incluyen pequeñas funciones que marcan la diferencia en el uso diario. No son siempre imprescindibles, pero si sueles usar mucho la tostadora, las agradecerás.

  • Función descongelar: ideal si acostumbras a congelar pan para que no se estropee. Permite pasar del congelador a la tostadora sin pasos intermedios.
  • Función calentar / recalentar: sirve para devolver el calor a tostadas ya hechas sin tostarlas más ni quemarlas.
  • Botón de parada y expulsión: actúa como freno de emergencia si ves que el pan se está dorando demasiado. Expulsa las tostadas antes de que termine el ciclo.
  • Elevación extra: un sistema que sube un poco más las tostadas al finalizar el tostado, evitando que tengas que meter los dedos para coger rebanadas pequeñas.
  • Rejilla adicional para panecillos o bollería: integrada o extraíble, permite calentar croissants, panecillos o bollos sin que estén en contacto directo con las resistencias.
  • Ranuras de ancho regulable: muy prácticas para adaptarse a distintos grosores de pan, desde rebanadas muy finas hasta trozos gruesos de hogaza.
  • Pantalla o indicador de tiempo: algunos modelos, especialmente los de estética retro o digital, incluyen un indicador frontal que muestra el tiempo restante de tostado.

Seguridad: apagado automático y aislamiento

La seguridad es un punto clave, sobre todo si hay menores en casa o si la tostadora va a usarse mucho. Conviene elegir modelos que incluyan apagado automático al terminar el ciclo, de modo que el aparato no se quede encendido innecesariamente ni pueda sobrecalentarse.

También es importante que las resistencias queden bien protegidas por una rejilla, evitando contactos accidentales con objetos o manos. En los tostadores abiertos u horizontales hay que extremar aún más la precaución por la exposición de las resistencias.

Otro aspecto a considerar es el material exterior: las superficies mejor aisladas térmicamente reducen el riesgo de quemaduras al tocar el cuerpo del aparato. Si hay niños, resulta muy recomendable optar por una tostadora con exterior “frío” al tacto o al menos con zonas de agarre seguras.

Si el pan se atasca dentro de una ranura, nunca hay que intentar sacarlo con el aparato enchufado. Lo correcto es desconectar primero la tostadora y luego ayudarte de unas pinzas no metálicas para recuperar la rebanada, ya que estará caliente y las resistencias pueden causar quemaduras.

Facilidad de limpieza y mantenimiento

Las tostadas generan migas, es inevitable. Por eso, a la hora de elegir, merece la pena fijarse en cómo se limpia la tostadora y si incluye bandeja recogemigas extraíble. Sin ella, tendrás que volcar el aparato boca abajo cada cierto tiempo para que caigan las migas acumuladas.

Lo habitual es que, para limpiar, desenchufes primero la tostadora y la dejes enfriar. Después, se extrae la bandeja recogemigas, se vacía y se vuelve a colocar. La parte exterior se limpia con un paño ligeramente húmedo y luego se seca. Los modelos de acero inoxidable tienden a marcar más las huellas, pero a cambio suelen ser más robustos.

Cuanto más sencilla sea la estructura, más fácil será mantenerla limpia por dentro y por fuera. Las tostadoras con muchas molduras, huecos o piezas fijas acumulan migas y suciedad con más facilidad, así que conviene revisarlo si eres maniático con la limpieza.

Diseño, estilo y materiales

El diseño no es solo cuestión de estética, pero también cuenta. En el mercado encontrarás tostadoras clásicas, minimalistas, de acero inoxidable, con aire retro, con paredes de cristal para ver cómo se tuesta el pan e incluso modelos de colores llamativos que se convierten en protagonistas de la encimera.

Los materiales influyen tanto en la durabilidad como en el precio: las tostadoras de acero inoxidable suelen ser más resistentes y dan sensación de calidad, mientras que las de plástico son más ligeras y baratas. Los diseños exclusivos, las ediciones especiales o los modelos de alta gama pueden superar sin problema los 400 euros, aunque en muchos casos se paga más la estética que la función.

Más allá de gustos, conviene valorar que el diseño facilite el uso: palancas cómodas, botones accesibles, indicadores claros, un buen cable y base estable. También es interesante comprobar si incluye recogecables en la base, especialmente si piensas guardar la tostadora entre usos.

Longitud del cable y sistema recogecables

Puede parecer un detalle menor, pero el cable manda: de poco sirve una tostadora perfecta si no llega al enchufe sin tensar. Como referencia general, una longitud de alrededor de un metro suele ser muy aceptable para poder colocarla en distintas zonas de la encimera.

Muchos modelos incorporan un sistema recogecables en la base, muy útil si no quieres tener el cable siempre suelto o si piensas guardar la tostadora en un armario. Este simple detalle ayuda a mantener la cocina más ordenada y evita tirones accidentales.

Precio y relación calidad-precio

El precio de una tostadora está condicionado por muchos factores: potencia, tamaño, número de ranuras, diseño, marca, materiales y funciones extra. Un modelo sencillo de ranura ancha puede costar entre 25 y 50 euros, aunque también hay opciones más baratas y otras claramente más caras.

Las tostadoras son, en general, electrodomésticos asequibles si se comparan con otros aparatos de cocina. Por eso, a menudo compensa invertir un poco más en un modelo fiable y duradero en lugar de ir a lo más barato y tener que sustituirlo al poco tiempo.

La clave está en decidir qué características son realmente importantes para ti (potencia, capacidad, funciones de descongelar o recalentar, seguridad, diseño) y buscar el modelo que mejor encaje en ese equilibrio entre precio y prestaciones.

Dudas habituales sobre tostadoras: lo que conviene saber

Al plantearse la compra de una nueva tostadora, es normal que surjan ciertas preguntas. Conocer cómo funciona el aparato, qué consumo tiene o qué riesgos existen ayuda a elegir y a usarlo con más tranquilidad.

¿Cómo funciona exactamente una tostadora eléctrica?

El principio de funcionamiento es sencillo: la tostadora incorpora resistencias eléctricas que, al pasar la corriente, se calientan rápidamente. El pan se coloca cerca de esas resistencias, de manera que el calor intenso deshidrata la superficie y provoca las reacciones químicas que dan lugar al característico color marrón y al aroma a tostado.

Durante este proceso, el pan pierde agua y se vuelve más rígido y menos esponjoso. El grado de tostado dependerá del tiempo que permanezca expuesto al calor y de la intensidad (potencia) utilizada. Al finalizar el ciclo, un mecanismo interno libera el soporte y hace que las rebanadas “salten” hacia arriba.

¿Cuánta potencia y consumo tiene una tostadora?

Como referencia, una tostadora doméstica suele moverse entre 800 W y 1500 W de potencia. A partir de 800 W ya se considera que ofrece un buen rendimiento para uso diario. Los modelos de mayor potencia resultan más rápidos, pero también consumen algo más mientras están en marcha.

En cualquier caso, el consumo real no es especialmente elevado, ya que el tiempo de uso es muy corto. Por ejemplo, una tostadora de 800 W que tarda unos 5 minutos en completar el tostado consume alrededor de 67 Wh por ciclo, una cantidad muy contenida si se compara con el gasto de un horno grande que necesita precalentarse y funcionar durante más tiempo.

¿Es mejor una tostadora vertical o una horizontal?

No hay una respuesta universal; depende de tu forma de desayunar y del tipo de pan que suelas utilizar. Si en casa abusáis del pan de molde, queréis rapidez y tenéis la encimera justita, una tostadora vertical de ranuras será más práctica y compacta.

En cambio, si preferís pan de barra, hogazas rústicas, bollería variada o tostadas con formas menos estándar, una tostadora horizontal o vertical abierta te dará mucha más libertad, porque no limitará tanto el tamaño ni el formato de las piezas.

¿Tostadora o sandwichera?

Son aparatos con finalidades distintas. La tostadora está pensada sobre todo para tostar pan “desnudo”, mientras que la sandwichera se especializa en preparar sándwiches rellenos y bien sellados. Si en casa hacéis muchos mixtos, bocadillos calientes o recetas con relleno, la sandwichera te resultará más útil.

Lo ideal, si el espacio lo permite, es disponer de ambos aparatos: uno para las tostadas clásicas de desayuno y otro para sándwiches y preparaciones más elaboradas. Si tienes que elegir, piensa qué tipo de comida preparas con más frecuencia: tostadas simples o sándwiches rellenos.

¿Cómo limpiar y mantener una tostadora en buen estado?

Para limpiar la tostadora con seguridad, el orden es importante: desenchufa siempre el aparato y espera a que se enfríe por completo. Después, extrae la bandeja recogemigas, vacíala en la basura y colócala de nuevo.

La parte exterior puede limpiarse con un paño húmedo y jabón suave, secándolo después con otro paño para evitar marcas de agua, especialmente en modelos de acero inoxidable. No se deben utilizar estropajos abrasivos ni productos agresivos que puedan dañar los acabados.

Si se observa acumulación de migas en el interior, conviene inclinar con suavidad el tostador y sacudirlo ligeramente (siempre desconectado), sin meter nunca utensilios metálicos en las ranuras. Una limpieza regular evita malos olores y reduce el riesgo de pequeños conatos de humo por restos quemados.

¿Qué riesgos tiene usar una tostadora y cómo minimizarlos?

La mayoría de tostadoras modernas incluyen sistemas de seguridad básicos, como apagado automático al terminar el ciclo y protecciones frente al sobrecalentamiento. No obstante, siguen siendo aparatos que alcanzan altas temperaturas, así que conviene usarlos con precaución.

En los modelos horizontales o abiertos, las resistencias están más expuestas, por lo que hay que extremar el cuidado con los niños y evitar tocar la rejilla mientras está caliente. Nunca se debe cubrir la tostadora con paños o dejar objetos apoyados encima cuando está en uso.

Si una tostadora presenta daños en el cable, chispazos, olor a quemado inusual o funcionamiento irregular, es preferible dejar de usarla y sustituirla o hacerla revisar por un técnico. También es importante recordar que se trata de un aparato eléctrico: no debe acercarse al agua ni utilizarse con las manos mojadas.

¿Dónde y cómo se debe desechar una tostadora vieja?

Las tostadoras, al igual que otros pequeños electrodomésticos, no deben tirarse al contenedor de basura normal. Contienen componentes y materiales que pueden resultar contaminantes si no se gestionan correctamente.

Lo correcto es llevar el aparato a un punto limpio o centro de reciclaje autorizado, donde se encargarán de tratarlo y recuperar los materiales aprovechables. Muchos comercios también ofrecen la opción de recoger el viejo electrodoméstico al entregar uno nuevo.

Elegir bien una tostadora para casa no es solo una cuestión de capricho o de diseño bonito: impacta directamente en la comodidad de tus desayunos, el aprovechamiento del pan, la seguridad y hasta en el orden de tu cocina. Saber distinguir entre los distintos tipos de tostador, valorar la potencia adecuada, el tamaño de las ranuras, las funciones extra y la facilidad de limpieza te permitirá encontrar un modelo funcional, duradero y ajustado a tus hábitos, de forma que cada mañana empiece con una tostada a tu gusto sin sorpresas ni complicaciones.

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