
Desde este viernes, quienes contratan servicio doméstico en España deben tener hecha la evaluación de riesgos laborales del domicilio donde se realizan las tareas. La obligación, prevista en la normativa de prevención, se canaliza a través de la herramienta gratuita del INSST disponible en Prevencion10.es, que guía todo el proceso y recuerda los accidentes más habituales en el hogar.
El trámite no se limita a rellenar un cuestionario: tras generar el informe, hay que implantar las medidas preventivas, incluyendo el uso de productos de limpieza sostenibles, compartir la información con la trabajadora y conservar la documentación ante posibles requerimientos de Inspección de Trabajo. En las últimas horas, la web ha sufrido picos de acceso que han provocado errores puntuales, y el Ministerio ha señalado que trabaja para restablecer la plena normalidad.
Qué cambia y a quién afecta
Hasta ahora, el trabajo en domicilios particulares quedaba en un limbo frente a otros centros de trabajo; con la nueva regulación se extiende de forma efectiva la prevención de riesgos al empleo del hogar. La exigibilidad se activó tras seis meses de funcionamiento de la plataforma pública, de manera que la fecha límite para tener la evaluación lista llega este viernes, y la prevención incluye ventilar bien la vivienda.
La medida alcanza a cualquier empleador de este sector, con independencia de que la jornada sea de pocas horas o completa. En España hay alrededor de 348.000 personas afiliadas al sistema especial, si bien la EPA estima unas 463.000 ocupadas, lo que indica que una parte trabaja fuera del alta. El perfil sigue muy feminizado, con mayoría de mujeres, un 80% por encima de los 40 años y alta presencia de origen extranjero.
Cómo hacer la evaluación en Prevencion10.es
El acceso se realiza en la web Prevencion10.es. Se puede crear una cuenta, entrar con Cl@ve o DNI electrónico y, a continuación, indicar los datos del domicilio, del titular y de las personas empleadas, además de las tareas que se desarrollan (limpieza, cocina, cuidados, jardinería, conducción, etc., y el control de plagas en el hogar).
La aplicación propone un cuestionario con respuestas tipo sí/no/no procede por bloques de riesgo. Con la información aportada, identifica posibles peligros, valora su gravedad y sugiere medidas de control, por ejemplo en el uso de bórax en la limpieza. Al finalizar, genera un PDF formal con la evaluación y el plan preventivo asociado.
Completar el informe es el primer paso: también hay que asignar responsables, plazos y, cuando proceda, costes estimados para cada acción, verificar su implantación y actualizar la evaluación si cambian las tareas o el entorno (obras, nuevas herramientas, reorganización del hogar, etc.).
La obligación recae en quien contrata, pero el trámite puede hacerlo un familiar o persona de confianza por internet si existe brecha digital. Asimismo, cabe externalizarlo mediante un servicio de prevención ajeno (empresa especializada), en lugar de la autoevaluación gratuita, o valorar contratar un seguro de hogar.
Documentación y obligaciones complementarias
Una vez cerrada la autoevaluación, la herramienta permite descargar el Plan de prevención de riesgos. Es importante conservarlo, firmarlo por ambas partes y entregar copia a la trabajadora, manteniéndolo disponible por si lo solicita la Inspección de Trabajo; no es necesario remitirlo previamente a ningún organismo.
Junto al plan, se obtienen materiales informativos que deben entregarse a la persona trabajadora: resumen de riesgos detectados, medidas adoptadas y derechos en materia preventiva. La administración también facilita formación online específica a través del SEPE y FUNDAE para apoyar a empleadores y trabajadoras.
El empleador debe proporcionar sin coste los equipos de trabajo y de protección necesarios (por ejemplo, guantes adecuados, calzado antideslizante o escaleras en buen estado), y reponerlos cuando sea preciso. Además, debe comprobar su uso correcto durante la prestación del servicio.
La vigilancia de la salud contempla la posibilidad de un reconocimiento médico voluntario cada tres años, integrado en el Sistema Nacional de Salud, orientado a detectar problemas asociados a la actividad (lesiones musculares, alergias, etc.). Se debe facilitar que la trabajadora acuda a las citas sin coste ni perjuicio para su jornada.
Ante un riesgo grave e inminente, la persona trabajadora puede interrumpir la actividad e incluso abandonar el domicilio, comunicándolo de inmediato. Por su parte, la Inspección no puede acceder a la vivienda sin consentimiento por la inviolabilidad del domicilio, pero sí exigir la documentación y abrir actuaciones ante denuncias o accidentes.
Principales riesgos que evalúa la herramienta
Los bloques más habituales abarcan la manipulación de cargas, los productos químicos de limpieza, el trabajo en altura (uso de escaleras, limpieza de ventanas), herramientas y aparatos eléctricos, posibles desplazamientos o conducción, la atención y movilización de personas y la organización del tiempo de trabajo.
Para cada situación, la plataforma valora la probabilidad y la gravedad, y propone controles específicos: sustitución de químicos por alternativas menos peligrosas, mejora de equipos, EPIs adecuados, procedimientos seguros, señalización de zonas húmedas o reordenación de espacios para evitar caídas.
Sanciones y plazos
El incumplimiento de la evaluación, de la implantación de medidas o de la información a la trabajadora puede constituir infracción. Las sanciones leves oscilan entre 45 y 2.450 euros, y las graves entre 2.451 y 49.180 euros, en función de los agravantes y de lo que determine la autoridad laboral.
La exigencia rige desde este viernes: en hogares con relación laboral activa conviene documentar de inmediato la evaluación y las acciones preventivas, y en nuevas contrataciones elaborar el informe antes del inicio efectivo de las tareas o en la acogida inicial.
Además de las multas, en caso de accidente con incumplimientos puede haber responsabilidades adicionales, como recargos en prestaciones o exigencia de medidas correctoras con carácter urgente.
Servicio y soporte
Prevencion10.es ha registrado en las últimas horas altas cargas de tráfico que han ocasionado fallos puntuales. Trabajo recomienda intentar el acceso más tarde y pone a disposición un canal de consultas en prevencion10@insst.mites.gob.es y un teléfono de atención gratuito (913 634 300, de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00).
Si se prefiere, la evaluación puede externalizarse contratando un servicio de prevención ajeno. En cualquier caso, la persona empleadora sigue siendo responsable de implantar y mantener las medidas preventivas y de conservar toda la documentación.
Con la entrada en vigor de esta obligación, el empleo del hogar incorpora por fin una cobertura preventiva clara en los domicilios: evaluación documentada, formación, EPIs, vigilancia de la salud y un sistema sancionador que empuja a cumplir, con una herramienta pública que simplifica los pasos y centraliza la gestión.


