
Irse a dormir después de comer es un hábito bastante común y extendido en la sociedad de hoy en día. Ya sea después del almuerzo o de la cena, es algo que muchas personas hacen si saber que efectos o que consecuencias va a tener este hecho en el organismo.
En el siguiente artículo vamos a hablarte de manera detallada de las consecuencias que tiene para la salud el irse a dormir después de comer.
La digestión y la postura del cuerpo
La digestión es un proceso realmente complejo en el que va entrar en acción todo el sistema intestinal y digestivo. Si el cuerpo se encuentra en posición vertical, el tránsito de la comida ingerida por todo el sistema digestivo es bueno. Por el contrario, si el cuerpo se encuentra en posición horizontal el proceso digestivo puede sufrir algún que otro problema. Es por ello que es importante la postura o la forma que tenga una persona en la cama, cuando se vaya a dormir.
Reflujo y acidez
Una de las consecuencias de irse a la cama después de comer es el reflujo y la acidez. Dicho reflujo se produce porque los diferentes ácidos del estómago suben hacia la zona del esófago. Los síntomas más comunes del reflujo y la acidez son: sensación de ardor en toda la zona del pecho, tos por la noche y cierta dificultad a la hora de tragar.
Hay que indicar que si el reflujo se vuelve algo habitual y frecuente, las consecuencias a largo plazo son bastante importantes a la vez que graves: inflamación del esófago, úlceras en el esófago y problemas a la hora de dormir.
Problemas a la hora de conciliar el sueño
Dormir justo después de comer puede provocar ciertas alteraciones en el sueño. Estas alteraciones pueden consistir en ciertos despertares nocturnos, ya que no se llevan a cabo las diferentes fases del sueño.
Aumento de peso
Otras de las consecuencias más habituales de irse a la cama después de comer, es el aumento de peso. Ello se puede deber a lo siguiente:
- El cuerpo está en reposo y el gasto de energía va a disminuir de una manera drástica.
- Se produce una alteración importante en las hormonas que van a regular el apetito.
- La falta de actividad física mientras se está durmiendo, favorece la acumulación de grasa en el abdomen.
Peligro de enfermedades crónicas
Se cree que el irse a la cama justo después de comer, está relacionado de una manera directa con el peligro de sufrir ciertas enfermedades crónicas como es el caso de la diabetes tipo 2 y de las cardiovasculares.
¿Es la siesta saludable?
A día de hoy y sobre todo , son muchas las personas las que disfrutan de una buena siesta después de comer. Esto va a suscitar la siguiente pregunta: ¿es la siesta saludable o es algo que se debe evitar? Para que la siesta no sea mala para el organismo, es importante que cumpla una serie de requisitos:
- Mucha gente comete el gran error de irse a dormir la siesta tras acabar de comer. Es importante esperar al menos una media hora después de comer, para hacer la siesta.
- El cuerpo debe estar un poco elevado para evitar la postura de tipo horizontal. De esta manera también se va a evitar el temido reflujo gástrico.
- La siesta no debe durar más de 30 minutos.
- No se debe hacer justo después de comidas demasiado pesadas.
Los expertos en el tema coinciden al indicar que la siesta no es perjudicial para la salud, siempre y cuando se haga de una manera adecuada y correcta.
Algunos consejos para conseguir un buen descanso después de comer
Si tienes el hábito de irte a la cama justo después de comer, toma nota de los siguientes consejos para que tu salud no se vea perjudicada:
- Acostarse justo después de haber comido no es para nada saludable. Es por ello que es recomendable esperar al menos un par de horas, para que el intestino no esté lleno de comida.
- Caminar unos 15 minutos después de haber comido, va a ayudar a activar el sistema digestivo. Lo importante es moverse un poco para no dejar que el cuerpo entre en estado de reposo.
- Hay que evitar siempre no comer demasiado durante la noche. No es aconsejable ingerir alimentos que sean ricos en grasas y en azúcares. Lo aconsejable es optar por platos ligeros a base de verduras, pescado o cremas.
- No es bueno dormir totalmente en posición horizontal, ya que esto favorece el reflujo en el estómago. Con la ayuda de una almohada sube un poco el torso para evitar que los ácidos del estómago suban directamente a la zona del esófago.
- No se debe beber demasiada agua justo antes de irse a dormir. Es bueno el hidratarse pero siempre de una manera moderada y sin excederse.
Algunas excepciones a dormir después de comer
Aunque no es saludable irse a dormir después de haber terminado de comer, hay ciertas excepciones referentes a dicha normal o regla:
- En Japón están a favor de las conocidas como siestas laborales.
- Hay ciertas personas que sufren problemas de salud como las úlceras y a los que le viene descansar justo después de comer.
- Las embarazadas pueden sentirse bastante cansadas y fatigadas después de comer. Para atajar este problema pueden necesitar un poco de descanso después de la comida. Lo que si es importante es que levanten un poco el tronco con la ayuda de una almohada.
En definitiva, no es para nada saludable el acostarse inmediatamente después de haber comido. Este hábito tan normal en muchas personas, va a tener serias consecuencias para el sistema digestivo y para la salud en general. Los riesgos más importantes de esta práctica son las alteraciones del sueño, el reflujo y la posibilidad de padecer diferentes enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2. Los expertos en el tema aconsejan esperar un par de horas antes de irse a la cama. También es importante dormir adoptando una postura inclinada y no comer de forma copiosa.
