Cómo enseñar buenos valores a los hijos

Enseñar buenos valores a los hijos es esencial para que se desarrollen como personas de éxito en el futuro y sobre todo, para que tengan una personalidad emocionalmente equilibrada. Para poder enseñar buenos valores es necesario que tanto padres como madres sean capaces de tener esos valores en sí mismos para así transmitirlos correctamente a sus hijos.

Valores tan importantes, como la empatía, la responsabilidad, la humildad, la honestidad, la asertividad, la compasión, etc. son necesarios para que los niños puedan desarrollar unas buenas habilidades interpersonales y además, poder conocerse bien a sí mismos. Pero, ¿cómo es posible poder enseñar los buenos valores a los hijos?

Sé un buen ejemplo

Lo primero que debes tener presente para enseñar buenos valores a los hijos es que tú eres su mejor ejemplo. Los niños aprenden todo de sus padres y si quieres que tu hijo sea honesto, deberás demostrarle que tú también lo eres. Sin medias tintas. El ejemplo más grande que aprenden los niños está en casa. Si gritas, tu hijo gritará, si hablas con asertividad, tu hijo también aprenderá a hacerlo de forma exitosa. 

familia comiendo junta

Pide disculpas a tus hijos cuando cometas errores

Si quieres que tus hijos aprendan a ser responsables de sus propios errores y además, a buscar soluciones a lo que ocurre… Entonces deberás ser tú también responsable de tus propias acciones. No eludas tus responsabilidades ni eches balones fuera solo para no afrontar la realidad.

Si por ejemplo, te comportas mal con tus hijos de cualquier manera, asume tu responsabilidad y pide disculpas a tus hijos siempre que sea necesario. Esto no te hará más débil, todo lo contrario. Estarás enseñando a tu hijo la fortaleza de la responsabilidad, y además, estará aprendiendo él a ser responsable también de sus propias acciones.

Aprovecha las experiencias cotidianas para enseñar los valores

Para potenciar la comunicación con los hijos y la confianza, las experiencias cotidianas son tu mejor aliado. Además, si en algún momento ocurre algún conflicto, no pienses que es algo malo. Los conflictos son toda una oportunidad para trabajar los valores y que los niños lo interioricen. Tu respuesta ante los conflictos diarios será el mejor aprendizaje para tus hijos.

Cualquier conflicto de la magnitud que sea, será una oportunidad familiar. Reflexiona sobre los valores que puedes transmitir de esa situación a tus hijos y entonces, aprovecha esa oportunidad que la vida te está ofreciendo en forma de educación para tus hijos. Aunque sea una experiencia dolorosa, seguro que tus hijos podrán aprender buenos valores de ti y además, acercarse emocionalmente.

No hagas todo por tus hijos

Hacer todo por los hijos solo hará que se conviertan en personas inseguras, torpes y con poca confianza en sí misma y en los demás. Si haces todo por tus hijos pensando que estás haciéndoles un favor, la realidad es que les estás transmitiendo que no confías en sus capacidades y por eso prefieres hacer las cosas por ellos. Además, pensarán que no es necesario que se esfuercen para conseguir las cosas y esto a la larga, puede ser un gran problema.

Si quieres que tus hijos se conviertan en personas capaces de labrarse un futuro, enséñales las herramientas adecuadas para que hagan las cosas por sí mismos… Por pequeña que sea esa tarea. Deben tener la oportunidad de sentir la satisfacción del trabajo bien hecho y además, de saber que son capaces de conseguir por ellos mismos lo que se propongan. Por eso, desde que tus hijos son pequeños debes proporcionarles responsabilidades en el hogar, adecuadas a su edad y a su capacidad, así como a ayudarles a resolver los conflictos con diferentes estrategias.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *