
La Organización de Consumidores y Usuarios ha actualizado su radiografía anual sobre el precio de la cesta de la compra. El dato que más llama la atención es que elegir un establecimiento u otro puede traducirse en un ahorro medio de 1.310 euros al año en España. La cifra se queda corta en algunas zonas: en Madrid capital la diferencia entre el súper más caro y el más barato alcanza los 4.381 euros anuales.
El informe no se basa en impresiones, sino en una comparación muy amplia. La OCU revisó más de 100.000 precios en 690 establecimientos, incluidos los principales supermercados online, y analizó una cesta tipo de 244 productos de 80 categorías. Dentro entran frescos, envasados, higiene y droguería, tanto de marcas de fabricante como de marca blanca. El gasto medio anual que maneja el estudio ronda los 6.602 euros por familia.
Qué cadenas y establecimientos salen mejor parados
Si se mira el ranking por enseñas, las cadenas más económicas vuelven a ser Supermercados Dani, Family Cash, Tifer, Alcampo y Supeco. En el lado opuesto aparecen Hipercor, El Corte Inglés, Supercor y Sánchez Romero, que repiten como las opciones más caras del análisis.
Los establecimientos concretos más baratos son dos hipermercados de Alcampo: el situado en el centro comercial Bonaire, en Aldaia (Valencia), y el de Coia, en Vigo. Los más caros, según el estudio, están en la órbita de Sánchez Romero en Madrid, con locales especialmente costosos en Arturo Soria y la Castellana.
La clasificación también deja cambios llamativos. De las grandes cadenas analizadas, ocho han rebajado precios: Mercadona, Lidl, Aldi, Carrefour Market, Consum, E.Leclerc, Supeco y Familia. Solo BM Urban y Ahorramás han subido por encima de la inflación general, mientras que la mayoría se ha quedado por debajo.
El mapa del ahorro: de Madrid a la Comunidad Valenciana
El ahorro potencial no depende solo de la cadena, sino también del código postal. Madrid capital es donde la horquilla entre el súper más barato y el más caro es más amplia, con esos 4.381 euros anuales. Le siguen de cerca Alcobendas, Pozuelo de Alarcón y Majadahonda, donde la diferencia ronda los 4.270 euros.
En el otro extremo, hay municipios donde comparar tiene menos recorrido. En Mieres (Asturias), por ejemplo, el margen de ahorro se queda en unos 381 euros al año. Es una muestra de que la oferta disponible en cada localidad condiciona mucho el resultado final.
Las localidades más baratas del estudio se concentran en la Comunidad Valenciana: Torrent, Villarreal y Santa Pola. Por comunidades autónomas, la Comunidad Valenciana y Murcia aparecen entre las más económicas, mientras que Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, País Vasco, La Rioja, Navarra y Cantabria figuran entre las más caras.
Las ciudades más caras para llenar el carro son Getxo, Pozuelo de Alarcón, Majadahonda y Cerdanyola del Vallès. No es casualidad que varias de ellas estén entre los municipios con mayor renta del país: donde hay más capacidad de gasto y más variedad de tiendas, la diferencia entre enseñas también suele ser mayor.
Los frescos presionan mientras la subida general se modera
El incremento medio anual de la cesta analizada por la OCU se ha moderado hasta el 1,8%, por debajo de los dos ejercicios anteriores. Sin embargo, el alivio es relativo: desde 2021, los alimentos de esa cesta acumulan una subida del 39,5%, y muchos hogares todavía arrastran el impacto de esa escalada.
La media esconde una diferencia importante. Los productos envasados apenas suben un 1,4%, pero los frescos se encarecen un 4,7%. Dentro de estos últimos, el pescado lidera las subidas con un 8,6%, seguido de la carne, con un 3,7%, y de las frutas y verduras, con un 3,5%.
Hay artículos que se han disparado. El tomate sube un 33,2%, el limón un 25,2%, la coliflor un 22,8%, la berenjena un 20,4% y el gallo de ración un 19,4%. En sentido contrario, bajan los plátanos de Canarias un 22,6% y las alcachofas un 15,1%. También se nota la diferencia entre marcas: lo de fabricante sube un 2% y la marca blanca, un 0,8%.
El resultado es que una parte muy amplia de la compra sigue pesando más que hace un año. En concreto, seis de cada diez productos de la cesta cuestan hoy más que entonces, aunque el ritmo de subida sea menos agresivo que en etapas anteriores.
Comparar antes de llenar el carro
La principal conclusión práctica del informe es que comparar no es un gesto menor. La diferencia entre elegir bien o mal el establecimiento puede equivaler a una parte relevante del presupuesto anual de alimentación, por lo que conviene revisar los gastos fijos del hogar. La OCU insiste en que el dato medio nacional es útil, pero que la respuesta real depende de los súpers que cada persona tenga cerca.
Para elaborar el estudio, la organización recogió precios en abril y mayo en cientos de establecimientos de 38 ciudades, además de supermercados online. La cesta incluye productos básicos, frescos, marcas conocidas y artículos de limpieza, lo que permite comparar tanto el gasto global como el peso de cada tipo de producto.
El contexto sigue marcado por la inflación alimentaria y por la competencia entre cadenas. Mientras unas enseñas han ajustado precios para ganar clientes, otras mantienen posiciones más caras. En este pulso, el consumidor que revisa etiquetas y compara enseñas tiene más margen para rascar euros que quien repite compra por costumbre.
El panorama que deja el informe es claro: no todos los supermercados cuestan lo mismo ni todos los territorios ofrecen las mismas alternativas. Con una cesta media cercana a los 6.602 euros anuales, elegir el establecimiento más conveniente puede marcar una diferencia de 1.310 euros al año de media, y bastante más en lugares como Madrid. La clave está en mirar la oferta cercana, comparar precios y no dar por hecho que el súper de siempre es el más barato.







