El Proyecto Hera busca 15.000 madres lactantes para prevenir el cáncer de mama posparto

  • El Proyecto Hera inicia su segunda fase y busca 15.000 madres lactantes en toda España para estudiar el riesgo de cáncer de mama posparto mediante muestras de leche materna.
  • La iniciativa está impulsada por el Imibic y cuenta con el aval científico de Geicam y el apoyo de una amplia red de más de 200 centros especializados.
  • La participación es gratuita, sencilla y no invasiva, y se realiza mediante un kit de donación que se solicita a través de la web del proyecto.
  • El proyecto cuenta con un fuerte respaldo institucional y social, con la implicación del Ayuntamiento de Córdoba, la Diputación, la Fundación Kutxabank y la iniciativa #Strong&BraveWomen.

Proyecto Hera investigacion cancer de mama posparto

Unas pocas gotas de leche materna pueden convertirse en una herramienta clave para cuidar la salud de miles de mujeres. Con esta idea de fondo, el Proyecto Hera da un salto a nivel nacional y lanza una nueva etapa en la que quiere contar con la colaboración de madres lactantes de todo el país.

Tras varios años de trabajo en Andalucía, este programa de investigación busca ahora a 15.000 mujeres que estén dando el pecho en cualquier punto de España, con el fin de perfeccionar una prueba capaz de anticipar el riesgo de cáncer de mama posparto a partir de muestras de leche. Se trata de una iniciativa científica con un marcado carácter social que aspira a mejorar la prevención y el diagnóstico precoz en mujeres jóvenes.

Un proyecto pionero que crece desde Córdoba hacia toda España

El Proyecto Hera está impulsado por el Instituto de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) y cuenta con el respaldo científico del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam), una de las principales redes de investigación en este ámbito en Europa. Esta alianza permite que el estudio se extienda más allá del ámbito andaluz y se apoye en más de 200 centros especializados repartidos por toda España.

El oncólogo clínico Juan de la Haba, investigador principal del proyecto, subraya que se trata de una iniciativa con un fuerte componente social, que solo puede avanzar gracias a la implicación de la ciudadanía, en especial de las madres lactantes que deciden donar parte de su leche. Esa aportación, aparentemente sencilla, alimenta una línea de investigación que busca nuevas formas de detectar el cáncer de mama posparto antes de que se manifieste.

La presentación de la segunda fase se ha llevado a cabo en el Ayuntamiento de Córdoba, donde se han dado cita representantes institucionales, profesionales sanitarios, entidades sociales y responsables de distintos centros de investigación y hospitales. Este acto ha servido para escenificar el apoyo conjunto de administraciones y organizaciones al impulso de una investigación biomédica centrada en la salud de las mujeres.

El alcalde de Córdoba, José María Bellido, ha señalado que este nuevo paso del Proyecto Hera permitirá acelerar los tiempos de la investigación y recortar en varios años el proceso necesario para validar una herramienta que pueda llegar a la práctica clínica. En la misma línea, el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, ha remarcado el compromiso de la institución provincial con el apoyo al talento científico local y a proyectos con impacto directo en la calidad de vida de la población.

Junto a las administraciones, la segunda fase del proyecto cuenta con la participación de la Fundación Kutxabank y de la iniciativa social #Strong&BraveWomen, que se han sumado a esta alianza público-social para reforzar la financiación y la visibilidad del estudio. Esta colaboración permite sostener una investigación de largo recorrido y, al mismo tiempo, mantener una campaña estable de sensibilización sobre el cáncer de mama posparto.

Muestras de leche materna para investigacion

De 3.000 madres andaluzas a 15.000 donantes en todo el país

El Proyecto Hera no arranca de cero. Hace dos años se puso en marcha una primera fase en Andalucía, en la que se logró la participación de más de 3.000 madres lactantes, superando con creces las previsiones iniciales. Gracias a su implicación, el Biobanco de Córdoba conserva actualmente miles de muestras de leche materna que ya se están utilizando para el análisis de biomarcadores relacionados con el cáncer de mama posparto.

Según ha explicado Juan de la Haba, el trabajo realizado hasta ahora ha permitido empezar a identificar posibles señales biológicas presentes en la leche materna que podrían estar asociadas a un mayor riesgo de desarrollar este tipo de cáncer tras el parto. El siguiente paso, que motiva la nueva fase nacional, consiste en validar esos biomarcadores con un volumen mucho mayor y más diverso de muestras.

En esta nueva etapa, el objetivo es reunir muestras de leche de 15.000 madres lactantes residentes en cualquier comunidad autónoma. Todas ellas utilizarán el mismo soporte en papel, un formato sencillo y manejable que se plantea como base para el futuro desarrollo de un test predictivo similar, en concepto, a las tarjetas que se emplean en las pruebas del talón de los recién nacidos.

Las muestras ya recopiladas durante la primera fase han empezado a ofrecer datos de interés. En el análisis de las 3.000 donaciones iniciales, el equipo ha detectado varios casos con signos compatibles con un posible riesgo elevado de cáncer de mama posparto. Estos hallazgos refuerzan la idea de que la leche materna es una fuente de información muy valiosa para estudiar esta enfermedad y justifican la ampliación del estudio a nivel nacional.

Detrás de este esfuerzo hay más de una década de trabajo científico. El grupo investigador del Proyecto Hera lleva años estudiando la relación entre embarazo, lactancia y cáncer de mama, en una línea de investigación que cuenta con el apoyo del Instituto de Salud Carlos III, la Sociedad Andaluza de Oncología Médica y una amplia red de especialistas de diferentes disciplinas.

Un cáncer poco conocido que afecta sobre todo a mujeres jóvenes

El foco del Proyecto Hera se centra en el cáncer de mama posparto, una forma de la enfermedad que, pese a su impacto, sigue siendo poco conocida tanto para la población general como, en algunos casos, incluso en el ámbito sanitario. Los datos que maneja el equipo indican que este tipo de cáncer puede aparecer hasta diez años después del embarazo.

En términos de incidencia, se calcula que el cáncer de mama posparto representa aproximadamente el 60 % de los diagnósticos de cáncer de mama en mujeres menores de 45 años. Es decir, tiene un peso muy relevante en los casos que afectan a mujeres jóvenes, muchas de ellas en plena crianza y con una intensa carga personal, familiar y laboral.

Una de las principales dificultades es que, con frecuencia, se detecta en fases relativamente avanzadas. Los cambios fisiológicos que experimenta el pecho durante el embarazo y la lactancia —aumento de volumen, mayor densidad, posibles nódulos benignos— pueden enmascarar la aparición de tumores o hacer más complicada su identificación precoz mediante exploración física o pruebas de imagen convencionales.

La evidencia científica acumulada en los últimos años apunta a que los profundos cambios que sufre la mama durante la maternidad generan un entorno biológico particular. En determinadas circunstancias, este entorno podría facilitar la aparición o el crecimiento de células tumorales. Comprender mejor ese proceso es clave para diseñar estrategias de prevención y diagnóstico temprano adaptadas a esta etapa de la vida.

En este contexto, la leche materna se ha revelado como un material de enorme interés para la investigación. Al analizar su composición, los científicos pueden buscar biomarcadores —moléculas o patrones específicos— que ayuden a estimar el riesgo de desarrollar cáncer de mama posparto o a detectar signos muy iniciales de la enfermedad, cuando todavía no produce síntomas evidentes.

Cómo puede colaborar una madre lactante en el Proyecto Hera

Una de las claves del éxito de esta iniciativa es que la participación es sencilla, gratuita y no invasiva. Las madres interesadas en colaborar solo tienen que solicitar un kit de donación a través de la página web oficial del proyecto, donde se detallan los pasos a seguir y las condiciones para participar.

Una vez hecha la solicitud, el kit se envía al domicilio de la participante o se puede recoger en un punto habilitado. El paquete incluye todo lo necesario para realizar la donación: el material para recoger unas gotas de leche sobre el soporte en papel, unas instrucciones claras y fáciles de seguir y el sobre para el envío posterior.

La toma de la muestra se realiza en casa, en el momento que resulte más cómodo para la madre. Basta con depositar una pequeña cantidad de leche materna en el soporte suministrado, dejar que se seque y guardarlo según las indicaciones. El envío se realiza por correo postal sin ningún coste para la participante, de manera que el proceso no suponga una carga económica ni logística.

El coordinador del proyecto, Javier Cantero, insiste en que se trata de un procedimiento diseñado para integrarse con facilidad en el día a día de las familias, sin interferir en la rutina de la lactancia ni exigir desplazamientos innecesarios. El objetivo es que cualquier mujer que quiera participar pueda hacerlo esté donde esté y con total comodidad.

Una vez que las muestras llegan al Biobanco de Córdoba, se incorporan a la colección del proyecto y se procesan siguiendo protocolos estrictos de calidad, seguridad y anonimato. La información clínica asociada se gestiona de forma confidencial y se utiliza únicamente con fines de investigación, de acuerdo con la normativa de protección de datos y los requisitos éticos aplicables a los estudios biomédicos.

Otras formas de participación más allá de la donación de leche

El Proyecto Hera también abre la puerta a la colaboración de mujeres que no se encuentran en periodo de lactancia, pero que quieren aportar su granito de arena a esta línea de investigación. Una de las vías disponibles es la participación en un estudio epidemiológico centrado en analizar qué factores pueden influir en la aparición del cáncer de mama posparto.

Este tipo de estudios recopila información sobre aspectos como la edad del primer embarazo, la duración de la lactancia, los antecedentes familiares, el estilo de vida o la presencia de otras enfermedades. Con estos datos, los investigadores pueden identificar patrones de riesgo y diseñar estrategias de prevención más ajustadas a la realidad de las mujeres en edad fértil.

Además, quienes deseen apoyar el proyecto desde una vertiente más solidaria pueden hacerlo a través del Pack Solidario #Strong&BraveWomen, una iniciativa social pensada para recaudar fondos y dar visibilidad al cáncer de mama posparto. Este tipo de colaboraciones ayuda a sostener el trabajo del equipo investigador y a mantener viva la conversación social sobre una enfermedad que todavía pasa, en muchos casos, demasiado desapercibida.

La implicación de asociaciones de pacientes, colectivos de mujeres y entidades del tercer sector también está siendo relevante. Su participación contribuye a que la información llegue a más personas, a que las madres lactantes dispongan de referentes cercanos y a que se reduzca el estigma o el miedo que a veces rodean al cáncer de mama en edades tempranas.

Un amplio respaldo institucional, sanitario y social

El acto de presentación de esta segunda fase del Proyecto Hera, celebrado en la Sala de Prensa del Ayuntamiento de Córdoba, reunió a una nutrida representación del ámbito institucional, sanitario y social, lo que refleja el amplio consenso generado en torno a la iniciativa.

Por parte del consistorio cordobés participaron el alcalde, José María Bellido; la delegada de Salud y Consumo, Cintia Bustos; y la delegada de Servicios Sociales y Mayores, Eva Contador. Desde la Diputación de Córdoba acudieron su presidente, Salvador Fuentes, y la delegada de Derechos Sociales y presidenta del IPBS, Irene Aguilera, que reiteraron el compromiso provincial con los proyectos que combinan innovación científica y retorno social.

La Junta de Andalucía estuvo representada por la delegada territorial de Salud, María Jesús Botella, mientras que la Universidad de Córdoba se sumó al acto a través de la vicerrectora de Innovación y Transferencia, Lourdes Arce, poniendo de relieve la conexión entre la investigación académica y su aplicación en el sistema sanitario.

También participaron representantes del Imibic, del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, del Hospital San Juan de Dios de Córdoba, del Biobanco de Córdoba, de equipos de Atención Primaria y de la empresa biotecnológica Cobiomic Bioscience, involucrada en el desarrollo tecnológico asociado al análisis de las muestras.

El tejido asociativo estuvo presente a través de la Asociación Española Contra el Cáncer y de la asociación Almamar, entre otras entidades, que aportan su experiencia en acompañamiento a pacientes y en campañas de sensibilización. La presencia de la Fundación Kutxabank y de la iniciativa #Strong&BraveWomen completó un panel que ilustra cómo la investigación en cáncer de mama puede convertirse en un proyecto compartido por instituciones, profesionales y ciudadanía.

Todo este entramado de apoyos sitúa a Córdoba como referente en investigación biomédica aplicada a la salud de las mujeres, al tiempo que permite que el impacto del Proyecto Hera se extienda progresivamente al resto del territorio nacional.

Con la mirada puesta en el medio y largo plazo, el Proyecto Hera aspira a transformar unas simples gotas de leche materna en una herramienta eficaz para anticipar el riesgo de cáncer de mama posparto. Tras una primera etapa con más de 3.000 donantes andaluzas y el impulso de una segunda fase que busca alcanzar las 15.000 participantes en toda España, la iniciativa consolida una red de colaboración entre madres lactantes, profesionales sanitarios, centros de investigación e instituciones públicas y privadas. Si logra sus objetivos, esta investigación podría abrir la puerta a nuevas estrategias de prevención y diagnóstico precoz en mujeres jóvenes, en un momento vital especialmente sensible, reforzando la idea de que la ciencia y la participación ciudadana pueden ir de la mano para mejorar la salud de toda la sociedad.

Mujer amamantando a su bebé
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