El miedo al abandono en la pareja

abandono pareja bezzia_830x400

“Tengo miedo a que me deje”. Este suele ser uno de los temores más habituales en una relación de pareja. Todos sabemos que amar a alguien implica un riesgo, pueden surgir problemas en incluso el distanciamiento por parte de alguno de los dos. Pero obsesionarnos, alimentar este temor mediante ideas irracionales, puede suponer un verdadero riesgo para la estabilidad de nuestra relación.

El miedo al abandono está presente tanto en nosotras como en ellos. Hasta hace poco se tenía la idea de que eran las mujeres quienes caían en mayor grado en este tipo de inseguridades, de estos miedos en ocasiones infundados. Pero recientemente se ha llegado a la conclusión de que ambos géneros pueden padecer este miedo por igual. La única diferencia es el modo en que se expresa. Nosotras podemos demostrar en voz alta esta inquietud esperando una respuesta de alivio o un gesto de que nuestro temor, es infundado. Los hombres, por su parte, pueden demostrar comportamientos un poco más complejos, como la desconfianza, los celos. el resentimiento… El temor a la soledad y al abandono distorsiona todo tipo de relaciones. Pero veámoslo más detenidamente.

¿Por qué tememos ser abandonados/as?

pareja bezzia mujer_830x400

Hay una realidad que está clara: el miedo a ser abandonado es característico de la condición humana. Lo vivimos ya desde pequeños cuando somos dependientes de nuestros progenitores, de esos primeros vínculos que nos aportan seguridad y que satisfacen nuestras necesidades. Pero a medida que crecemos, la mayoría, vamos adquiriendo competencias en autonomía y seguridad personal. Sin embargo, puede ocurrir que otras personas sigan manteniendo esa “angustia vital”. Individuos que sienten un profundo temor al abandono y una hipersensibilidad al rechazo afectivo.

La historia personal de cada uno de nosotros también tiene mucho que ver con este temor. Un contexto familiar donde alguno de los progenitores haya abandonado el hogar, puede ser determinante para este tipo de angustia vital.  Asimismo, nuestras relaciones anteriores también tienen un peso especial. El haber sido abandonados o traicionados por nuestras exparejas, nos hace caer en una inseguridad afectiva en relaciones posteriores. Es un miedo que sigue patente en nuestro interior.

La auto-responsabilidad en caso de abandono, es también un rasgo característico. En ocasiones estas personas se ven a sí mismas como “merecedoras” de ese distanciamiento o ruptura. Una baja autoestima donde el temor a defraudar, a no alcanzar las expectativas del otro, enciende esa angustia ante el temor constante de quedarse solos.

¿Qué comportamientos tienen las personas que temen el abandono?

  • Comportamientos obsesivos e irracionales. Necesidad de ser reconocidos o de obtener aprobación en cada acto. ¿Te gusta lo que llevo? ¿Te parece bien que haga esto? ¿Crees de verdad que lo he hecho bien?
  • También es habitual que busquen muestras de afecto de modo continuo, como medio para sofocar sus dudas.
  • Suelen tener una baja tolerancia a la frustración. Cuando no consiguen algo no pueden aceptarlo o lo atribuyen a su inutilidad. Una sensación cargada de angustia que a la vez les justifica el miedo a ser abandonados.
  • Adquieren una posición de demanda continua. La pareja debe demostrarle casi a cada instante su compromiso y su cariño.
  • Es habitual también que estas personas tengan una imagen casi idealizada de lo que es una relación de pareja. Ahí donde siempre existan las muestras de amor y una dedicación sea absoluta.

Superar al miedo al abandono con asertividad

bezzia pareja miedo (1)_830x400

El mundo emocional en el ámbito de la pareja es muy complejo, y si este está basado sobre todo en el miedo al abandono, la problemática es aún mayor. Pero hemos de tener claro que la base de esta sensación radica en la duda sobre la propia valía.  En el autoconcepto y la autoestima de uno mismo/a.

Racionalizar el temor. El primer paso va a ser sin duda ahondar en este miedo y darle un enfoque razonal. ¿Por qué temo que mi pareja me abandone? ¿Es porque mis relaciones anteriores fracasaron? ¿Pienso quizá que no soy capaz de hacer feliz a la persona que quiero? Descubrir todas esas dimensiones interiores es indispensable para afrontar el problema. Cuando el miedo a ser abandonados se convierte en obsesión, nunca lograremos vivir una relación plena donde exista la confianza y la felicidad. Caeremos en un círculo vicioso de incertidumbre y miedos. Ser consciente del por qué, es sin duda el primer escalón para buscar una solución.

Asertividad. Es imprescindible que sepamos desarrollar esta capacidad. Hablar en voz alta con nuestra pareja exponiendo nuestros miedos y nuestras necesidades. “No sé si soy capaz de hacerte feliz, por eso tengo miedo de que me dejes”. “Mi anterior pareja me abandonó y temo que ahora ocurra lo mismo”.  Hemos de ser asertivos comunicando y asertivos reconociendo nuestras emociones y limitaciones para hacerles frente.

Desarrolla tu autoestima. Debemos pensar en ello: una persona segura de sí misma, madura y con un buen autoconcepto, establece relaciones más saludables con quienes están a su alrededor. No tiene la necesidad de buscar continuamente el reconocimiento de los demás, se siente bien consigo misma y es capaz de transmitir optimismo. Todo ello es esencial para construir una buena relación de pareja, y para ello, hay que empezar por uno mismo. Si yo me valoro a mi mismo/a y dejo de temer a la soledad, el miedo al abandono no será mi principal preocupación. Mi prioridad será simplemente ser feliz, disfrutar del momento y establecer una relación de pareja madura donde siempre prime una buena comunicación.

Los miedos siempre son peligrosos. A menudo están basados en pensamientos irracionales que debemos saber afrontar. Está claro que no todo está seguro en una relación, pero para amar hay que arriesgarse. Las dudas y los recelos constantes no harán más que destruir la confianza cada vez más, de ahí la necesidad de ser valientes, de asumir competencias y dejar a un lado el temor a la soledad. Lo que importa es el presente y hay que vivirlo con pasión dejando a un lado la inseguridad.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *