El antibiótico natural por excelencia: el ajo

   ajo portadaDentro de la cocina el ajo tiene multitud de usos, tantos como los beneficios que éste posee. Sus innumerables propiedades inciden directamente en nuestra salud y genera numerosos beneficios. A pesar de su fuerte olor y sabor, puede pasar desapercibido. Por esta razón, le damos la notoriedad que se merece.

Es muy importante conocer cómo se debe tomar este alimento. Se puede preparar de diversas maneras y cada una de ellas afectará de forma específica a cualquier afección que el cuerpo pudiera padecer.

Los grandes beneficios del ajo

Es posible prevenir y proteger al organismo de los ataques de bacterias y enfermedades, pues tan solo es necesaria la ingesta diaria del ajo. Muchos ignoramos sus propiedades, pero además de dar a las comidas un toque inconfundible, es muy beneficioso para nuestra salud.

Durante años, las cualidades curativas del ajo han sido utilizadas en la elaboración de medicamentos naturales. Por ejemplo, sus aceites esenciales junto a los bajos niveles de azúcar le convierten en un alimento diurético perfecto. Elimina las toxinas y los líquidos.

Además, el ajo es un elemento muy efectivo para todas las enfermedades cardiovasculares. Estimula la producción del ácido sulfúrico provocando que  se relajen así los vasos sanguíneos y se mejore el flujo de la sangre en el organismo. Reduce y previene el endurecimiento de las arterias manteniendo en buen estado la circulación y la presión arterial de las personas.

El ajo no es un alimento pesado, por lo que es excelente para la digestión, ayudando incluso a procesar el resto de alimentos. Aunque en casos puntuales puede generar gases y no se recomienda para quienes padecen de acidez o males gástricos. Asimismo, participa en la eliminación de los desechos del organismo, previene las inflamaciones estomacales e incluso elimina bacterias dañinas en los intestinos.

Muchos estudios afirman que hay una fuerte relación entre el consumo regular de ajo y la reducción de padecer distintos tipos de cáncer. Esto se debe a sus propiedades antibacteriales que previenen la formación de sustancias cancerígenas.

ajo colgando

El ajo, curativo

Debemos tener el ajo como un aliado para mantener una buena salud. Es inevitable que eventualmente contraigamos algún tipo de enfermedad, por lo que viene bien tener en cuenta este alimento para mantener a raya las bacterias del ambiente.

La planta de la que proviene el ajo, la alicina, es un potente antibiótico que se convierte en barrera natural de los microbios que causan enfermedades respiratorias y digestivas. Se trata de un antibiótico muy selectivo, es decir, al tratarse de una planta de la naturaleza, es capaz de diferenciar las bacterias nocivas de aquellas que son beneficiosas para nuestro organismo.

Estudios recientes aseguran que introducir ajo en nuestras recetas actúa como fungicida y como antiviral. Se ha demostrado que pacientes que padecen VIH y toman una dósis diaria de cuatro o cinco dientes de ajo desarrollan una actividad inmune normal. Esto es un ejemplo claro de los poderosos efectos curativos del ajo.

El consumo del ajo tanto dentro de una comida como en ayunas, mantiene alejadas diversas enfermedades respiratorias y cardiovasculares, siendo mejor para aprovechar todos sus beneficios y nutrientes consumirlo crudo. No obstante, es evidente que el ajo crudo puede resultar muy fuerte, por lo que te enseñamos distintos trucos para no tener excusas y aprovecharte de sus propiedades.

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Preparación del ajo crudo

Se recomienda comer de dos a tres dientes de ajo por las mañanas. Para conseguirlo, se puede machacar esos dos dientes de ajo y agregar el jugo de medio limón para equilibrar el fuerte sabor. Hay que recordar y ser consciente de que el ajo provoca mal aliento, por lo que para evitarlo, lo mezclaremos con el limón, o si se prefiere, masticar un trocito de canela para rebajar la intensidad.

Otra manera de consumirlo es hirviendo varios dientes de ajo en un litro de agua. De esta forma, se hace más llevadero el consumo. Al hervir los dientes se pierde el fuerte sabor y olor que desprende. El agua resultante se bebe durante el día. Por último, se puede introducir los dientes pelados del ajo en vinagre. Hacer un encurtido con los dientes es otra manera de poderse beneficiar de los efectos naturales que posee.

Pero a pesar de estos pequeños trucos, hay personas que no pueden tolerar comerse un diente de ajo entero, por lo que proponemos que se consuma en sus otras variantes, como son: ajo deshidratado, ajo en polvo o aceites de ajo. Incluso existen cápsulas de ajo procesado, que son ideales para aquellas personas que no toleran su fuerte olor y sabor.

El ajo mejor en ayunas

Muchas personas que padecen de hipertensión encuentran en el ajo un alivio muy eficaz para sus síntomas. Varias investigaciones realizadas aseguran que comer ajo en ayunas y a primera hora actúa mejor en nuestro cuerpo ya que las bacterias se encuentran expuestas y no pueden defenderse.

A parte de convertirse en una barrera natural contra las bacterias, también es  muy beneficioso para la circulación, ayuda a prevenir problemas de corazón, de hígado y vesícula. Asimismo, ayuda a controlar el estrés, estimula la digestión y el apetito.

medicina ajo

Medicina alternativa

El ajo es considerado en muchos países del mundo como el mayor antibiótico natural, es la medicina alternativa por excelencia. Los expertos  de la medicina natural coinciden en que el ajo es ideal para la expulsión de parásitos, lombrices y evita enfermedades como el tifus, la diabetes, la depresión y algunos tipos de cáncer.

Con toda esta información y análisis sobre el ajo ya no hay excusas para no introducir este pequeño y poderoso alimento en nuestras recetas. Sea cual sea la manera de prepararlo nos brindará con sus beneficios y cuidará de forma natural de todo nuestro organismo.


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