
La firma británica Dyson, conocida sobre todo por sus aspiradoras y secadores, ha dado un salto inesperado al sector de la higiene bucal. El nuevo Dyson CameraJet es un cepillo de dientes eléctrico que incorpora una cámara, inteligencia artificial y un irrigador integrado. Presentado en París el pasado 1 de septiembre, este dispositivo promete atacar el problema de la placa en los espacios interdentales, una de las zonas que más se descuidan durante el cepillado diario.
El lanzamiento llega después de seis años de desarrollo en los que han participado 661 ingenieros y se han registrado 38 patentes. Según datos de la propia compañía, nueve de cada diez personas no usan hilo dental con la frecuencia recomendada y el tiempo medio de cepillado se queda en 45 segundos, muy lejos de los dos minutos que aconsejan los dentistas. La Organización Mundial de la Salud estima que casi 3.700 millones de personas padecen enfermedades bucodentales, un contexto que Dyson quiere aprovechar con una propuesta tecnológica.
Un cepillo con cámara e inteligencia artificial
La principal novedad del CameraJet es su microcámara de 100.000 píxeles situada bajo las cerdas. Esta lente macro analiza 28 imágenes por segundo y, gracias al algoritmo Gap Optical Targeting, es capaz de identificar los huecos entre los dientes. Cuando detecta uno, el sistema activa un chorro de enjuague bucal en apenas 100 milisegundos. El algoritmo se ha entrenado con más de 470.000 imágenes dentales y el software del dispositivo suma 16 millones de líneas de código.
La cámara no solo sirve para guiar la irrigación, sino que también permite ver en tiempo real el interior de la boca a través de la aplicación MyDyson. Eso sí, la compañía insiste en que no se almacena ninguna imagen ni en el dispositivo ni en la nube. Un LED blanco se enciende siempre que la cámara está activa, y el usuario tiene control total sobre cuándo usarla.
Irrigación de precisión y depósito antigravedad
El sistema de irrigación es uno de los aspectos más cuidados. En lugar de un chorro tipo aguja, Dyson ha optado por un chorro cónico que cubre más superficie y trabaja a menor presión, lo que resulta más delicado con las encías. Para validar su eficacia, la marca ha colaborado durante cinco años con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur, desarrollando un modelo de placa sintética que reproduce la adherencia de la placa real.
El depósito de enjuague tiene una capacidad de solo 12,5 mililitros, pero gracias a la precisión de la cámara no se desperdicia líquido. Además, su diseño antigravedad, con una bomba de diafragma y una cámara de presión de silicona, permite mantener el caudal constante incluso cuando el cepillo está en horizontal. La base de carga rellena el depósito en tres segundos con solo pulsar un botón.
Diseño del cabezal y oscilación sónica
El cabezal del CameraJet tiene una doble cerda: las interiores son más firmes para eliminar manchas superficiales, mientras que las exteriores son más suaves para cuidar la línea de las encías. Además, incorpora una etiqueta RFID que registra los usos y avisa a través de la app cuándo toca cambiar el cabezal. Dyson también ha desarrollado una oscilación sónica variable que modifica el ángulo de movimiento para evitar que las cerdas se bloqueen contra el diente, algo que, según la marca, elimina hasta un 69% más de placa en zonas difíciles que los cepillos premium de la competencia.
Otro detalle importante es que el cepillo es de uso individual. Aunque se pueda cambiar el cabezal, el conducto del líquido atraviesa el mango, por lo que Dyson recomienda no compartirlo para evitar contaminación cruzada. La pasta de dientes y el enjuague incluidos están formulados sin agentes espumantes, ya que la espuma podría obstruir la visión de la cámara.
Conectividad y privacidad
La aplicación MyDyson permite ver el cepillado en directo, consultar mapas de cobertura y recibir indicaciones sobre las zonas que se han quedado sin limpiar. También ofrece guías y permite ajustar la intensidad del cepillado o el modo de irrigación (automático o manual). La conexión se realiza mediante Wi-Fi de 2,4 GHz y Bluetooth, y la cámara solo se activa durante la visualización en tiempo real o la irrigación automática.
En cuanto a la privacidad, Dyson ha sido tajante: no hay almacenamiento de imágenes en ningún sitio. La cámara está cableada a un LED de iluminación, de modo que si el LED está apagado, la cámara no tiene energía. Esto responde a las posibles reticencias de los usuarios a tener una cámara en el baño.
Precio y disponibilidad
El Dyson CameraJet ya está a la venta en la web oficial de Dyson por 479 euros. El kit incluye el cepillo, la base de carga, un estuche de viaje, pasta de dientes y enjuague bucal. Está disponible en dos colores: Ceramic Ultra Blue y Ceramic Pink. Con este lanzamiento, Dyson entra en una nueva categoría de producto y demuestra que su obsesión por la ingeniería puede aplicarse también al cuidado personal.
En definitiva, el Dyson CameraJet llega con la intención de cambiar la forma en la que nos cepillamos los dientes, combinando una cámara de alta precisión, un sistema de irrigación inteligente y una app que ofrece feedback en tiempo real. Aunque su precio es elevado, la propuesta es única en el mercado y está respaldada por años de investigación y desarrollo. Habrá que ver si los consumidores están dispuestos a pagar esa cantidad por un cepillo de dientes, pero lo que está claro es que Dyson ha vuelto a demostrar que la innovación no entiende de límites.




