Diferencias entre corrector e iluminador y usos

Iluminador y corrector

Hoy en día encontramos muchos productos de maquillaje para el rostro que a veces nos dejan con dudas. No se trata solo de que vemos diferentes usos sino de que no sabemos cómo elegirlos, en dónde aplicarlos o la diferencia. Unas de las cosas sobre las que se ha hablado últimamente son el corrector y el iluminador y sus usos, algo que debemos aclarar.

Hay correctores y hay iluminadores, y también hay productos dos en uno que cumplen ambas funciones, pero debemos saber cuál queremos nosotros. Si tenemos la función de cada uno y el uso bien claro, sabremos qué es lo que tenemos que escoger y cómo utilizarlo cuando lo necesitemos.

El corrector para las ojeras e imperfecciones

Corrector para el rostro

El corrector es precisamente para corregir. Este corrector suele tener un tono  igual o un poco más claro que el de la piel, por eso a veces se solapa con el iluminador, pero su función es tapar, por lo que los correctores que solo tienen esta función son más cubrientes y están pensados para tapar imperfecciones.

En el caso de pieles que tengan imperfecciones marcadas como granitos, rojeces, rosácea u ojeras profundas, hay correctores en varios colores que neutralizan el tono de fondo para que quede camuflado. Para las rojeces se utiliza el tono verde, el malva es para las manchas amarillentas y el tono más amarillo para las ojeras púrpura. Si las imperfecciones no son demasiado intensas y solo deseamos cubrir un poco y dar luz, podemos decantarnos por el corrector con iluminador, que cuenta con ambas funciones.

El corrector debe utilizarse en la zona de las ojeras, formando un triángulo, aunque sin cargar en exceso para que no quede demasiado artificial. También podemos utilizarlo en esas pequeñas imperfecciones en la cara. Se suele usar después de la base y se difumina con esponja en pequeños toques, para que se mezcle con la piel y el tono de base.

Iluminador para dar luz y resaltar

Iluminador en el rostro

El iluminador por su parte no se puede utilizar solamente para tapar las ojeras, sino que se trata de un producto con pigmentos que reflejan la luz y que sirve para resaltar determinados ángulos de la cara. El iluminador se debe coger en un tono más claro que el de la piel, porque se trata precisamente de iluminar. En la gran mayoría de los casos se encuentra en forma de pincel pequeño para aplicarlo en pequeños toques y con precisión en determinadas zonas del rostro.

El iluminador se puede aplicar bajo el arco de las cejas, el pómulo, el ángulo interior del ojo, el arco de Cupido en los labios y la parte central de la frente y de la nariz. En las narices anchas esto nos ayudará a que se vea más fina, y si además se utiliza un tono más oscuro en los lados, esta sensación será todavía más marcada.

El iluminador y corrector

Este es uno de esos productos que son un poco multiusos y que han surgido del uso que hacen muchas personas del corrector para iluminar y viceversa. Es un término medio entre ambos, por lo que cubre, aunque no tanto como un corrector, e ilumina. Es perfecto para tapar ojeras que no se marcan demasiado y para dar luz en determinadas zonas cubriendo imperfecciones. Pero si tenemos granitos o rojeces u otros problemas en el rostro, debemos usar correctores específicos para camuflar, no podemos abusar del iluminador.  Aunque suelen venir también en forma de pincel para aplicar de forma precisa, lo cierto es que después necesitaremos una esponja para matizar y mezclar con la base. También es importante aplicar después polvos para matificar y fijar estos productos.


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