Despídete de los labios secos

¿Cómo se ven tus labios? ¿Lucen suaves, sensibles, femeninos? ¿O se ven secos, cuarteados, llenos de pellejitos?

Si nuestros labios no están hidratados, hay que darles una mano. Una solución es usar varias veces al día (cada 2 o 3 horas) un protector solar para labios con acción humectante, que los resguarda del sol, el frío y otros elementos irritantes. El factor de protección solar (FPS) del producto no debe ser menor de 17.

Los clásicos recursos de las abuelas no dejan de ser efectivos, también se puede recurrir a vaselina sólida sin olor ni perfume, aplicándola cuatro, cinco o seis veces en una jornada, hasta que mejore la textura de los labios. Las barritas de mantequilla de cacao también pueden resultar útiles.

¿Y el pasarse saliva por los labios ayuda? No, irrita más. La saliva tiene unas enzimas que se encargan de digerir los alimentos que consumimos. Esas mismas enzimas van a “digerir” la superficie de los labios y lastimarla… Es un círculo vicioso, uno pasa la lengua, hidrata unos minutos pero luego nuevamente vuelve la resequedad.

Además del frío y el calor, otros factores pueden motivar que nuestros labios se sequen. Por lo general tanto en invierno como en verano se presenta estas molestias y puede incrementarse por la presencia de ciertos alimentos y bebidas: cítricos, licores o cualquier comida que tenga muchos condimentos irritantes.

Si ninguna alternativa parece funcionar, la respuesta está en manos del dermatólogo. Este ofrecerá al paciente una fórmula especial, medicada, a base de sustancias que mejoraran la textura de los labios. Con eso los mantenemos hidratados para que no presenten ningún tipo de fractura o fisura. El especialista indicará dos o tres veces al día una capa fina y delgada. Esta emulsión es inocua, no es nada dañina: se puede utilizar todo el verano y el invierno.


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