Cuando te encanta la maternidad pero no tienes tu propia libertad

hablando con los hijos

Está bien. Sabes que ser madre es cansado y lo tienes asumido. Sabes que tu día comienza antes de que salga el sol y que cuando tus hijos duermen estás tan cansada que solo piensas en irte a dormir. Hay días más lentos que otros, pero el cansancio viene acompañado en cada día. Parece una utopía poder tomarte un café en silencio o leer tranquilamente tus mensajes de texto.

Esto de tomar una ducha de más de 10 minutos ya no existe para ti, y aún y así, cada mañana estás lista para afrontar el día con actitud positiva. Sabes que no eres la mejor mamá del mundo, pero sí eres la mejor mamá para tus hijos, que es lo que realmente importa. Pero tu libertad también es muy importante, igual de importante que ser la mejor madre para tus hijos.

Está bien sentirse libre

Sí, está bien que llores a veces, aunque sea de cansancio. Está bien que salgas de casa cerrando los ojos y no ver el desorden que dejas atrás. No siempre hay tiempo para limpiar. Tampoco cuando necesitas tiempo para ti. Y no pasa nada. 

También está bien tomar tiempo para arreglar la casa mientras otros se ocupan de tus hijos (tu pareja, familiares, amigos, canguros…). Es cierto, una casa limpia te ayudará  a tener una mente más clara. Pero al mismo tiempo que tienes tiempo de calidad para tus hijos (y esto no debe cambiar), también está bien que encuentres tiempo para ti, aunque sean 30 minutos al día y aunque sea para salir a correr, leer o simplemente meditar.

Ser madre no es sentirse esclava de la vida, ni mucho menos. Ser madre es sentirse libre de serlo y sentirte libre de ser tú misma.

Mujer respirando en la naturaleza

Está bien ser madre y mujer

Sí, puedes ser madre y también mujer. Puedes disfrutar de la maternidad y también de tu libertad como mujer. Puedes ser todo lo que tú quieras mientras quieras serlo. Mientras encuentres la organización necesaria para realizarlo, mientras te priorices y sepas que tú eres muy importante. Cuando te cuidas, estás cuidando a tus hijos. Tus hijos te necesitan feliz, contenta y tranquila. 

Está bien que estés cansada y que no quieras limpiar un día y dejes lo que no es prioritario para el día siguiente. También es correcto que si te sientes emocionalmente agotada, llores para desahogar tu corazón. Tus hijos te quieren, te aman y sabes que estás haciendo las cosas bien. Date permiso para sentir todas las sensaciones complicadas que la maternidad y el ser mujer te permiten sentir. Todo va a estar bien, solo consiste en vivir el presente y disfrutar de tu familia, pero también de ti.

Está bien pedir ayuda cuando lo necesitas

Por todo esto, no te sientas mal si en algún momento necesitas que alguien te eche una mano para que puedas cuidarte un poco, aunque sea un ratito al día. Está claro que tus hijos te necesitan y eso no cambiará nunca. Eres madre y ellos son parte de ti. Pero recuerda que si quieres cuidarles bien, debes sentirte bien. El estrés o la disconformidad en la vida solo hará que te sientas mal y que tus acciones no vayan acordes con lo que sientes en cada momento.

Reflexiona cada día sobre cómo es tu vida y si tal y cómo la estás viviendo es cómo realmente te sientes bien. ¿Necesitas más tiempo para ti? ¿Cómo puedes conseguirlo sin que tus hijos estén desatendidos? Tener tiempo para ti no significa que cada día tengas 2 horas para ti y que dejes a tus hijos de lado, ni mucho menos. Incluso el tiempo para ti puede ser compartido con ellos, como salir a pasear o ir a la piscina a nadar todos juntos.

 


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