Cuando calienta el sol… te enseñamos como cuidarte

proteccion-solar.jpgLas exposiciones prolongadas bajo el sol afectan la salud de todos, siendo mucho más perjudicial para los niños. Aunque no lo crea, el mayor daño es acumulado por nuestra piel durante los primeros 18 años de vida, en la infancia la epidermis es más vulnerable a los rayos solares debido a que es más fina y tiene menores concentraciones de melanina que en un adulto.

Las exposiciones solares en forma indiscriminada producen quemaduras, enrojecimiento, ampollas, envejecimiento prematuro de la piel, cataratas y cáncer. Algo que casi nadie sabe es que si se disminuye el tiempo en el que se esta bajo el sol durante los primeros 20 años de vida, se reduce también el riesgo de contraer cáncer de piel.

La mejor forma de protegerse es la prevención, evitando la exposición directa y extensa a los rayos ultravioletas, en el caso de que esto no sea posible, aplicar un protector solar de amplio espectro, que filtre los rayos UVB (de longitud de onda media) y UVA (de longitud de onda larga).

Para elegir el bronceador que se necesita, hay que tener en cuenta el tipo de piel, hay cuatro tipos de epidermis:

  • Las tipo 4 son extremadamente sensibles, no se broncean nunca y se enrojecen con facilidad; a las personas que tengan este tipo de piel les conviene usar un protector solar con factor 60.
  • Las pieles tipo 3 son dermis blancas que en vez de broncearse se enrojecen, éstas deben usar protector factor 40.
  • Las tipo 2 se broncean fácilmente y casi nunca se enrojecen, el factor ideal para estas pieles es el 30.
  • Las tipo 1 son oscuras, no se enrojecen y toman color con rapidez, ellas pueden utilizar protector con factor 15.

También hay que tener en cuenta que el sol reseca la piel, por ello hay que intensificar su hidratación aplicando cremas post solares e hidratantes, que contengan preferentemente, aloe vera y emolientes naturales, ya que ayudan a descongestionarla.

El rostro precisa mayor atención que el resto del cuerpo, para protegerlo hay que optar por emulsiones que posean vitamina C, té verde y manzanilla, así como productos en base a retinol sobre el contorno de los ojos. También conviene aplicar diariamente cremas con factor de protección solar ya que siempre se está expuesta al sol, así no sea voluntariamente.

Una alternativa a tener en cuanta si se ha sufrido alguna quemadura, tanto solar como de otro tipo, es cortar una hoja de aloe vera (el que tiene pintitas blancas y hojas amplias) abrirla al medio y verter la pulpa sobre la lesión, repetir esta operación varias veces al día hasta que calme el ardor y baje el enrojecimiento. Se las puede guardar perfectamente en bolsitas dentro de la heladera durante varios días.


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