
La alarma sanitaria se ha encendido en Brasil por una serie de intoxicaciones vinculadas a bebidas alcohólicas adulteradas con metanol. Las autoridades informaron de 127 notificaciones de posibles casos en distintos estados, con 11 confirmaciones de laboratorio y una muerte verificada, además de 11 fallecimientos en estudio.
El foco está en destilados y combinados servidos en puestos no habilitados y comercios informales, donde la trazabilidad es dudosa. El metanol es particularmente insidioso: no aporta olor, sabor ni color diferenciables, de modo que resulta imposible de detectar sin análisis especializados, y ahí está el verdadero peligro.
Qué se sabe hasta ahora
Según el Ministerio de Salud, hasta la mañana del sábado se registraron 127 casos en todo el país: 104 en São Paulo (11 confirmados y 93 en investigación), 7 en Pernambuco, 4 en Mato Grosso do Sul, 2 en Bahía y un caso en Goiás, Paraná, Distrito Federal, Roraima, Minas Gerais, Espírito Santo y Piauí. Además, se notificó 1 muerte confirmada por metanol en São Paulo y 11 decesos bajo análisis.
Para centralizar la respuesta, se activaron 13 Centros de Información y Asistencia Toxicológica y una línea de atención 0800-722-6001 en coordinación con el Ministerio de Salud y Anvisa. Los casos con sospecha clínica deben ser derivados con urgencia a hospitales con capacidad para manejo de intoxicaciones graves.
Qué es el metanol y por qué es tan peligroso
El metanol, también conocido como alcohol de madera, es un compuesto usado en industrias (disolventes, alcohol de quemar) que no está destinado al consumo humano. En bebidas adulteradas pasa inadvertido, por lo que el consumidor no tiene señales sensoriales que lo alerten.
En el organismo se transforma en formaldehído y ácido fórmico, sustancias que lesionan el sistema nervioso central, el nervio óptico y los riñones. Especialistas como Francisco Dadic y Carlos Damin advierten que se trata de un alcohol con alta letalidad y con potencial de causar ceguera irreversible, incluso con tratamiento oportuno.
Cómo se produce la adulteración y quiénes están en riesgo
Las investigaciones apuntan a manipulación clandestina de destilados por parte de redes que buscan abaratar costes sustituyendo el etanol por metanol, más barato. También existe riesgo en licores caseros o artesanales elaborados sin controles sanitarios.
Los productos de bajo precio, vendidos en circuitos informales o sin garantía de origen, concentran la mayor exposición. En este contexto, no conviene jugársela: si no hay certeza sobre la procedencia, lo prudente es no consumir.
Síntomas de intoxicación y ventana temporal
La clínica puede aparecer entre 40 minutos y 72 horas tras la ingesta. Inicialmente se parece a una borrachera: náuseas, vómitos, cefalea y embotamiento, a veces con mareos y dolor abdominal.
La evolución puede incluir visión borrosa, trastornos visuales que avanzan a ceguera, acidosis metabólica, insuficiencia renal, depresión neurológica, coma y muerte. Ante la más mínima sospecha, se impone atención médica inmediata y aplicar primeros auxilios; los remedios caseros no funcionan y pueden retrasar el tratamiento eficaz.
Tratamientos disponibles y respuesta oficial
El abordaje se basa en antídotos que bloquean el metabolismo del metanol: fomepizol es la terapia de elección y, cuando no está disponible, se emplea etanol farmacéutico bajo protocolos hospitalarios. Las autoridades anunciaron la compra de 12.000 viales de etanol farmacéutico y 2.500 unidades de fomepizol para reforzar la reserva estratégica del SUS y acelerar el acceso al tratamiento.
El Ministerio de Salud movilizó laboratorios como el LACEN-DF, el Laboratorio Municipal de São Paulo y el INCQS/Fiocruz, y confirmó que unas 604 farmacias magistrales están habilitadas para producir etanol farmacéutico si fuese necesario. Con apoyo de la OPS y proveedores internacionales, los antídotos se distribuirán a los estados más afectados y a sus centros de toxicología.
Recomendaciones para población y turistas
Compre y consuma solo en establecimientos formales, con productos sellados y etiquetados; evite bebidas a granel, botellas sin sello o de procedencia incierta. Si un trago sabe raro, no lo termine y pida ayuda.
Si aparecen visión borrosa, dolor de cabeza intenso, dificultad para respirar, confusión o vómitos, acuda de inmediato a urgencias y mencione la posibilidad de exposición a metanol. Para información y orientación toxicológica, está disponible el 0800-722-6001.
Con el dispositivo sanitario activado, el éxito de la respuesta depende también de la conducta ciudadana: evitar el consumo de alcohol de origen dudoso, denunciar ventas sospechosas y acudir presto al sistema sanitario si hay síntomas compatibles puede salvar la visión y la vida.
