Cómo reconocer las amistades tóxicas

Dicen que quien tiene un amigo, tiene un tesoro. Pero no siempre es así, porque algunas amistades pueden convertirse en todo lo contrario y comenzar a crearnos malos sentimientos y problemas que no deberían aparecer si fuese una buena amistad. Nos referimos a un término que ya han denominado como ‘amistades tóxicas’.

Las amistades tóxicas pueden manifestarse de varias maneras e incluso nosotros hemos podido llegar a ser tóxicos en este sentido para algunas personas. Reconocerlas y reconocer las situaciones en las que estamos perjudicando a otras personas con nuestros comportamientos es algo muy necesario para poder disfrutar de las buenas amistades, algo realmente necesario para nuestra felicidad.

Sus problemas siempre son los más importantes

En estas amistades no hay realmente una reciprocidad. Esas personas son egoístas y por ello siempre hablan de sus problemas durante horas, abrumando a todo el mundo y dramatizando todo, pero cuando se trata de escuchar y ayudar a los demás no escuchan y cambian de tema rápidamente. Utilizarán frases típicas para cortar el tema como ‘supéralo’ o ‘ya se pasará’ o ‘anímate’ y  pasarán al siguiente tema, que normalmente tiene que ver con ellos. En estas amistades no sentimos reciprocidad, solo ellos son los protagonistas y nos utilizan para contar sus problemas y frustraciones.

No están ahí cuando es necesario

Si los necesitamos para lo que sea, ya sea llevarnos a un sitio porque no tenemos coche o apoyarnos porque hemos dejado a nuestra pareja, siempre tendrán algo mejor que hacer. Son amistades poco sólidas, que solo se fundamentan en los momentos buenos y en el fin de sacar algo de nosotros. Por eso cuando son necesarios pueden darse a la fuga o simplemente no contestar, ya que eso no es algo que les beneficie de ninguna manera.

No se alegran de tus logros

La envidia y el egoísmo no tiene cabida en las buenas amistades. Si a un amigo le va bien, entonces todos nos alegramos. Las amistades tóxicas no se alegran de los logros porque no son suyos y desean ser siempre los que tengan lo mejor. En ocasiones hay amistades que se acercan a otras personas solo para subir su autoestima, por lo que ver cómo estas personas mejoran no les gusta, pues les hace sentir menos triunfadores y más inseguros. Luego sus motivaciones de amistad son puramente egoístas y no sinceras.

No puedes confiar en ellos

Con el tiempo has dejado de contarle cosas a estas personas porque no se puede confiar en ellas. O han contado tus secretos a terceras personas o simplemente te han criticado delante de otras personas por cosas que les has contado y que eran importantes para ti. Si no puedes confiar en tus amigos entonces es que  no son tan amigos.

Solo te hablan cuando necesitan algo

Esto forma parte de esas amistades que se mueven por el puro interés y el egoísmo. Solo te hablan cuando necesitan algo de ti, ya sea un favor o apoyo psicológico. Si una persona solo aparece cuando se encuentra mal y quiere contarte sus problemas o cuando te necesita porque no tiene a nadie más para salir de fiesta, es mejor que huyas, porque nunca será una verdadera amistad y a la larga estarás perdiendo tiempo y esfuerzo.

No te aceptan como eres y no te apoyan

Estas amistades pueden llegar a querer cambiar cosas de ti o a criticarte duramente por tus comportamientos. Sabemos que los buenos amigos dicen las cosas a la cara, pero se trata de personas que realmente no conectan contigo y a las que hay cosas de ti que  no les gustan y por eso intentan cambiarte.

Te hacen sentir una versión menos fuerte de ti misma

Estas amistades van minando tu moral, son críticas y en muchas ocasiones quieren brillar a tu costa. Cuando estás con estas personas no puedes ser tú misma y no sientes que seas la mejor versión de ti misma, segura, fuerte y feliz. Si siempre te sientes peor con estas personas es hora de que cambies tu rumbo y los dejes ir.


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