Cómo podemos reducir el estrés del trabajo

Hoy en día llevamos un estilo de vida que puede conllevar un alto nivel de estrés, sobre todo si no sabemos cómo llevar el trabajo en el día a día. Los trabajos desde casa y aquellos que conllevan el poder hacer cosas online han hecho que prolonguemos las jornadas laborales, quitándonos horas de descanso que son muy necesarias. Es por eso que debemos saber cómo reducir el estrés del trabajo.

Un mínimo de estrés es bueno para ser más productivos y eficientes, pero este deja de ser funcional cuando nos bloquea y nos desgasta. Como lo que deseamos es hacer bien nuestro trabajo pero también trabajar para vivir y no lo contrario, es muy importante que sepamos en dónde poner los límites. Atentas a estos consejos.

Evita dejar cosas pendientes

Es muy importante que en el trabajo no dejemos cosas pendientes, a ser posible. De este modo, evitaremos que nuestro pensamiento vuelva sobre ellas y sobre lo que tenemos que hacer al día siguiente cuando ya estemos en casa, en nuestras horas de descanso. Las horas de trabajo son para ocuparse de esos asuntos, y el resto del tiempo es totalmente nuestro, por lo que no debemos pensar en ello.

No lleves trabajo a casa

Pon una línea bien definida entre tu trabajo y tus horas de descanso. No te lleves trabajo a casa que ocupe tus horas de ocio y tampoco resuelvas problemas fuera del trabajo. Si lo haces un día sí y otro también, entonces te acostumbrarás y llegará un momento en el que las horas de ocio se habrán visto muy reducidas en el proceso de contestar e-mails, llamadas o acabar cosas pendientes. Mañana es otro día.

No asumas más de lo que debas

Todos queremos promocionar y ser eficientes, sobre todo si queremos mejorar en nuestro trabajo. Pero no lograremos algo mejor asumiendo lo que no podemos o debemos. Es decir, también debemos tener claro cuál es nuestro trabajo y cuáles son nuestras tareas, y no hacer tareas que sean de otros o asumir más sin recibir nada a cambio, ya que es algo que aumentará el estrés y no traerá consigo ninguna motivación.

Apúntate a una actividad que te guste

Durante nuestras horas de ocio debemos descansar y hacer lo que queramos, pero es una gran idea el dedicarse a una actividad completamente diferente, que despeje nuestra mente. Si además nos apuntamos a un curso o unas clases, ya sean de yoga, de running o de pintura, mucho mejor, porque nos obligaremos a hacer algo diferente en donde nuestra mente se relajará, alejando el estrés. Esto es bueno para evitar esos días en los que lo único que haríamos sería sentarnos en el sofá meditando sobre todo lo que va mal en el trabajo o todo lo que tenemos que hacer.

Organiza tu tiempo

No se trata de tener una agenda tan apretada y organizada que no puedas hacer nada espontáneo, pero está comprobado que una buena organización, ya sea en el trabajo o en la vida diaria, nos hace ser más eficientes. Esto se traduce en hacer más rápido las cosas y conseguir más tiempo libre para dedicarlo a relajarnos o a algo que nos guste. Apunta tus tareas pendientes y ve marcando las que haces, esto te motivará para seguir acabando esas cosas que te quedan por hacer y cuando te des cuenta todo estará hecho.

Las horas de sueño son sagradas

Es importante que no le quitemos a las horas de sueño, ni tan siquiera para ver otro capítulo más de esa serie que tanto nos gusta. Debemos respetar las horas de descanso para estar mejor y para rendir sin problemas, porque sino todo nos resultará más estresante y esto incidirá en nuestra salud.


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