
Hidratar el pelo seco y dañado en casa también es posible. Eso sí, siempre debes tener un poco de paciencia y seguir siempre una serie de remedios naturales, además de consejos prácticos para conseguir que tu melena esté cada día radiante. Tampoco hace falta optar por los tratamientos más caros, porque como decimos, los naturales también funcionan a la perfección.
Aunque es cierto que el pelo rizado es uno de los que más necesitan de la hidratación, la verdad es que todos ellos necesitarán de un gran cuidado para que la luminosidad sea la gran protagonista. Además, ciertos factores externos también pueden ser los causantes de dicha sequedad. Es el momento de poner remedio cuanto antes.
Cómo hidratar el pelo seco y dañado en casa: usa champú específico
Seguro que ya lo tienes en cuenta pero por si acaso, nada como apostar por el champú específico para cada tipo de cabello. Lo cierto es que a veces nos dejamos llevar por marcas o porque queremos cambiar y probar un nuevo producto. Pero lo mejor es quedarnos siempre con uno que sea específico para el cabello pero sobre todo, que tenga ingredientes altamente hidratantes. De manera que deje tu pelo totalmente suave y más fácil de peinar.
Mascarillas de aloe vera
La planta del aloe vera tiene que estar en tu casa sí o sí. Más que nada porque siempre se trata de un ingrediente básico tanto para tu piel y tu cabello. Es uno de los ingredientes más hidratantes por lo que hacer una mascarilla una vez por semana será más que suficiente. La aplicarás de medios a puntas, dejarás actuar y retirarás lavando el cabello. ¡Verás la suavidad con la que se presenta!
Usa acondicionador reparador
Si antes mencionamos el champú ahora le toca el turno al acondicionador. Porque también hay un sinfín de opciones en este terreno, pero para no llevarnos a engaños siempre es mejor uno que sea reparador. Porque además de hidratar también cuidará de nuestro pelo y de esos daños que tanto le afectan. Además, el acondicionador es de uso obligado en cada lavado.
Lávate con agua tibia y un último lavado en frío
Otra de las mejores ayudas que podemos tener en nuestro hogar es hacer un lavado con agua tibia, como de costumbre. Porque el agua muy caliente tiende a resecar todavía más. Pero para finalizar, nada como un lavado en agua fría. Esto hará que los folículos se sellen y que el cabello tenga un aspecto mucho más cuidado y como no, más hidratado.
No hagas peinados muy tirantes
Por si no lo tenía en mente, hacer peinados muy tirantes también es una manera de castigar el cabello. Además, ya no se llevan tanto como antes, sino que ahora verás más los que son más naturales, con mechones sueltos y ese efecto despeinado que tanto nos gusta. Por lo que para cuidar tu pelo al máximo, evita peinarlo muy tirante.
Masajea el cuero cabelludo
No está de más la estimulación de los folículos pilosos. Por eso, cada vez que lavemos el cabello podemos optar por realizar un masaje por el cuero cabelludo. Irás haciendo una especie de círculos, de manera que así activarás la circulación de la zona. Recuerda que solo con unos minutos tendrás más que suficiente.
Aceite de almendras
Por todos es sabido que los aceites también se encargan de darnos la hidratación necesaria a nuestro cabello. En este caso nos quedamos con el aceite de almendras que tiene la capacidad de nutrir y además, de dejar atrás el encrespamiento. Puedes aplicarlo por la noche y esperar a la mañana para lavarte el pelo, pero eso sí, tendrás que envolver bien el cabello para no manchar la almohada.

