Cómo hacer una sopa de miso y cuáles son sus propiedades

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La sopa de miso es un plato típico y bastante popular de la cocina japonesa, que en los últimos años ha ido ganando en importancia en la cocina occidental. El secreto del éxito de la sopa de miso se debe entre otras cosas a su sabor único y sus grandes beneficios para la salud.

En el siguiente artículo vamos a hablarte de manera detallada de las propiedades del miso y de cómo hacer una auténtica sopa de miso.

Propiedades de la sopa de miso

El miso es un condimento típico japonés que se elabora a partir de soja fermentada, sal y koji. Normalmente se le añaden cereales como arroz o cebada para producir diferentes clases de miso. Desde hace cientos de años, el miso ha sido un componente esencial en la dieta japonesa, y su proceso de fermentación va a contribuir a sus propiedades beneficiosas para la salud.

Fuente excelente de probióticos

La fermentación del miso va a producir probióticos, que son bacterias que resultan beneficiosas para el sistema digestivo. Los probióticos ayudan a mantener un equilibrio saludable de bacterias en el intestino, lo que mejora la propia digestión.

Rico en nutrientes

El miso es una fuente rica en proteínas. También contiene vitaminas como la vitamina B12. Además, es rico en minerales como el hierro, el calcio y el magnesio, esenciales para los huesos y los músculos.

Pocas calorías y grasas

El miso es bajo en calorías y grasas, lo que lo convierte en un ingrediente perfecto a la hora de elaborar platos saludables y ligeros. Por el contrario hay que indicar que el miso tiene altas de cantidades de sodio por lo que debe tomarse con cierta moderación en el caso de tener problemas de tensión.

Gran antioxidante

El miso contiene antioxidantes que pueden ayudar a combatir el daño provocado por los radicales libres. Estos antioxidantes van a ayudar a retrasar los signos propios del envejecimiento.

Bueno para la salud cardiovascular

El miso puede tener beneficios en lo que concerniente a la salud cardiovascular. La presencia de isoflavonas van a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, y los probióticos del miso permiten mantener unos buenos niveles de colesterol en el organismo.

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Cómo preparar una buena sopa de miso

Si quieres elaborar una deliciosa sopa de miso debes tomar buena nota de los siguientes ingredientes:

  • Dashi. Se trata de un caldo japonés tradicional que es la base de la sopa de miso. Se suele hacer con kombu (alga marina) y katsuobushi (copos de bonito seco). El dashi instantáneo se puede encontrar fácilmente en tiendas especializadas en comida oriental.
  • Miso. Hay diferentes tipos de miso, como el miso blanco (shiro miso), el miso rojo (aka miso) y el miso mezclado (awase miso).
  • Tofu. El tofu se añade a la sopa de miso para aportar proteína y textura al plato.
  • Cebolla verde. Para conseguir darle a la sopa un toque fresco a la vez que crujiente.
  • Alga wakame. Esta tipo de alga va a aportar un sabor marino y una textura suave a la sopa.

Elaboración de la sopa de miso

  • Lo primero que hay que hacer es preparar el dashi. Puedes optar por el instantáneo o hacerlo tú mismo. En tal caso debes poner kombu en agua y dejar unos 30 minutos. Acto seguido debes calentar el agua y retirar cuando esté caliente. Añadir katsuobushi y dejar reposar unos minutos antes de colar todo.
  • El siguiente paso es coger alga wakame y ponerla en agua para rehidratarla. Ve calentando el dashi a fuego medio. Acto seguido pon una pequeña cantidad de miso en el caldo y disuelve bien. Luego, agrégala al dashi caliente y remueve. Es importante no hervir la sopa después de añadir el miso, para poder conservar los probióticos.
  • Por último debes cortar el tofu en dados y añadirlos a la sopa. Agrega también el alga wakame rehidratada. Pica la cebolla verde y añade a la sopa para darle a la misma un toque crujiente.