
El kumis es una bebida fermentada bastante popular en toda América Latina, sobretodo en Colombia. Destaca entre otras cosas por su sabor refrescante, su toque ácido y por contener numerosos nutrientes. Se suele elaborar con leche de vaca cortada y es bastante fácil de hacer, por lo que puedes elaborarlo en casa sin ningún tipo de problemas.
En el siguiente artículo te contamos cómo preparar tu propio kumis casero siguiendo unos pasos muy sencillos y fáciles.
Qué es el kumis
El kumis es una bebida fermentada que tiene cierto parecido al yogur y al kéfir. La fermentación que sufre la leche, hace que la lactosa presente en la misma se convierta en ácido láctico. Esto va ayudar a que el kumis sea muy digestivo además de darle un toque ácido bastante característico.
Otra peculiaridad que tiene el kumis es que se prepara con leche cortada. Ello se consigue dejando que la propia leche fermente de manera natural, ya sea añadiendo un poco de limón o de vinagre o dejándola a temperatura ambiente durante varias horas. La leche cortada es perfecta a la hora de obtener una bebida rica en probióticos.
Qué beneficios tiene el kumis casero
Son muchos los beneficios que tiene el kumis casero:
- Se trata de una bebida que tiene probióticos naturales, perfectos para mejorar la flora intestinal.
- Al no contener nada de lactosa, es una bebida ideal para los que tienen intolerancia a la misma.
- Ayuda a fortalecer las defensas del organismo.
- Es una maravillosa fuente de proteínas, de vitaminas y de minerales.
- Es una bebida saludable que no tiene ningún tipo de aditivos artificiales.
Qué ingredientes vas a necesitar para hacer un kumis casero
En el caso de que decidas hacer tu propio kumis, vas a necesitar los siguientes ingredientes:
- 1 litro de leche entera pasteurizada
- 2 cucharadas de jugo de limón o vinagre blanco para cortar la leche
- 3 cucharadas de kumis natural o yogur natural sin azúcar como cultivo iniciador.
- 2 cucharadas de azúcar
- Frutas o endulzantes para darle algo de sabor
Cómo hacer un kumis casero
Toma buena nota de los pasos necesarios para preparar kumis en casa:
Cortar la leche
Lo primero que tienes que hacer es poner a calentar la leche. Cuando ya esté tibia es el momento de añadir el limón o el vinagre. Deja reposar durante una hora para que la leche se separe del suero. Por último coge una cuchara y remueve de una manera suave.
Prepara el cultivo
Puedes usar como cultivo iniciador un kumis natural hecho anteriormente o un yogur natural. Este paso es muy importante ya que el cultivo contiene una serie de bacterias, que son esenciales para la fermentación del propio kumis.
Mezclar el cultivo con la leche cortada
Coge un recipiente de cristal y añade la leche cortada junto al cultivo. Añade un poco de azúcar para darle algo de dulzor al kumis. Mezcla con movimientos suaves.
Fermentación
Lo siguiente que tienes que hacer es cubrir el recipiente con un paño limpio y sujetarlo bien con una goma. Dejar fermentar a temperatura ambiente durante un día. Recuerda que a mayor tiempo de fermentación más potente será el sabor del kumis.
Meter en la nevera
Una vez la bebida haya fermentado, coge el recipiente y tápalo de manera hermética. Mete en la nevera durante unas 4 horas antes de su consumición. El frío de la nevera es clave para detener la fermentación y mejorar la textura de la bebida.
Saborizar el kumis
Este paso es opcional y ayuda a darle un sabor personal al kumis. Para ello puedes usar saborizantes naturales como: frutas, vainilla líquida o miel. Si decides añadir algún saborizante debes hacerlo antes de meter el kumis en la nevera.
Algunos consejos o recomendaciones
- Evita usar leche del tipo UHT ya que no fermenta bien.
- Todo debe estar limpio para evitar una posible contaminación del producto.
- Si observas que te ha quedado una textura demasiado espesa, puedes añadir un poco de leche fresca antes de meter el kumis en la nevera.
- No gastes todo el kumis y guarda un poco para usarlo como cultivo iniciador para la próxima vez que decidas hacer kumis casero.
Cómo usar el kumis casero
Además de ser una bebida saludable y deliciosa que puedes tomar sola, también puedes usarla de diversas maneras o formas:
- Mezclarlo con frutas para obtener nutritivos batidos.
- En ensaladas o cremas para dar un toque especial y particular.
- Como sustituto del yogur en elaboraciones de repostería.
- Para marinar carnes o pescados.
En definitiva, hacer kumis casero con leche cortada te permitirá disfrutar de una bebida saludable, deliciosa y refrescante. Como has podido comprobar, es muy fácil de hacer y podrás transformar la leche de toda la vida en una magnífica fuente de probióticos maravillosos para la salud digestiva. No dudes por tanto en probar a elaborar tu propio kumis en casa.
