¿Cómo guardar la ropa de invierno ante la llegada del verano?

Ropa de invierno colgada en perchas

Con la definitiva llegada del verano hay que cambiar de armario. Pero ¿cómo hacerlo de la manera correcta para que tu ropa de invierno no sufra?

Hoy te contamos los mejores trucos para que el cambio de temporada no afecte al mantenimiento de tu ropa.

Lava la ropa de invierno que vayas a guardar

Evita los malos olores lavando las prendas de invierno que vayas a guardar durante el verano antes de su almacenamiento. Esto te ayudará a mantener el buen estado de tu ropa. Además, para mantener un buen olor tras la temporada de verano, puedes añadir bolsitas con aromas florales o frutales.

Por otra parte, no es aconsejable planchar la ropa antes de guardarla durante estos meses. Esto facilitará la aparición de gérmenes y suciedad invisible. Si quieres evitar pliegues de doblado, guarda las prendas más resistentes enrolladas.

Ordena la ropa por categorías

Si quieres ahorrar en espacio y tiempo, clasifica la ropa según su tipología: pantalones, camisas, jerséis, vestidos… Además, si en algún momento necesitas alguna prenda, te será mucho más fácil encontrarla y volver a colocarla después.

Evita la acción de las polillas

Bolas de naftalina para mantener la ropa de invierno

Son el terror de la ropa y, aunque no las veamos, ahí están. Para evitar sus molestos agujeritos, es recomendable seguir estos pasos:

  • Mantén los armarios limpios y sin humedad
  • Usa bolitas de naftalina o alcanfor. También las puedes encontrar perfumadas
  • Deshazte de ropa que haya estado en contacto con polillas para evitar su procreación.
  • Para esto, planchar las prendas sí facilita acabar con las posibles larvas.
  • También existen algunos remedios caseros: lavanda, mondas de limón y naranja, aceite o madera de cedro, tomillo, menta, etc.

Utiliza cajas y contenedores

Caja para guardar ropa

Hoy en día puedes encontrarlos en cualquier supermercado o superficie especializada.

Las más cómodos son los contenedores de plástico flexible. Mejor aún si tienen refuerzos en la base y los lados, para que la colocación sea más sencilla. Y si cuentan con ruedas son perfectos para guardar debajo de la cama.

También puedes usar bolsas herméticas. Estas evitan la entrada de insectos y humedad. Además ahorran espacio y es más fácil ver lo que hay guardado dentro.

Las bolsas de tela evitan el olor a cerrado pero dejan paso a insectos y humedad.

Las cajas de cartón también son buenas para absorber la humedad. Pero no protegen contra las polillas. Lo recomendable es forrarlas de tela.

Otra posibilidad es la de guardar la ropa en maletas.

Cuidado con la ropa delicada

Ropa colgada en un burro

Coloca las prendas más delicadas en perchas en burros o armarios portátiles. Trajes, vestidos de fiesta y, en definitiva, la ropa para ocasiones especiales, son los mejores inquilinos para estos espacios. Además, procura colgar los pantalones en perchas con espumilla para evitar marcas y líneas.

Cómo guardar edredones y mantas

Una vez limpios, la mejor forma de guardarlos es metiéndolos en fundas herméticas de las que se expulsa el aire. Ocuparás menos espacio, evitarás olores y la entrada de bichitos y suciedad.

Una lista para no olvidar dónde guardaste las prendas

Si haces un listado de lo que has guardado y dónde lo has guardado, te será mucho más fácil rescatarlo en caso necesario. Además, con la llegada del otoño-invierno ahorrarás en tiempo y te será más fácil la posterior organización.


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Carmen Espigares

Psicóloga, especialista en RRHH y community manager. Granaína de toda la vida y buscadora de metas a alcanzar. ¿Algunas de mis aficiones?... Ver perfil ›

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