Cómo afrontar el duelo por la pérdida de un ser querido

Cómo afrontar el duelo por la pérdida de un ser querido

Posiblemente, el fallecimiento de un ser querido sea la prueba más dura que todos tenemos que superar a lo largo de la vida. Nuestro padre, nuestra madre, nuestra pareja, un amigo muy cercano… En cualquier momento, por desgracia, puede suceder y es cuando sentimos que esa persona nos ha sido arrebatada. Son muchos los sentimientos y las emociones que podemos sentir, tanto en el mismo momento que sucede como los días, semanas y hasta los meses después, creando así un bucle de depresión y angustia.

Las emociones pueden ir desde la más profunda tristeza hasta la más desesperada rabia,… El no comprender, el pensar qué podría haber sido de otra manera, el llanto al recordarlo, la negación y no aceptación de la pérdida.

Si por desgracia estás actualmente pasando por la pérdida de un ser querido y no consigues salir del “bache” en la que te encuentras anclada, sigue leyendo este artículo y quizás comiences a “entender” o al menos, a aceptar todo lo que sientes ahora mismo.

Fases del duelo

Fase de negación y no aceptación

Es la primera fase por la que solemos pasar todos cuando perdemos a alguien querido. No nos lo creemos, no pensamos que eso realmente nos esté pasando a nosotros, nos sentimos como en ‘shock’ y en ocasiones con semblante normal sin demostrar ni un sólo signo de tristeza porque realmente no hemos barajado esa pérdida aún. Esta fase suele terminar y empezar con la siguiente con el transcurrir de los días y con la aceptación de que realmente hemos sufrido esa pérdida. Es entonces cuando aflora la ira, la impotencia, la rabia

Fase de anhelo

En esta fase se mezcla la tristeza con el echar de menos a esa persona constantemente… Todo te recordará a ella, desde el sillón donde se sentaba hasta las notas que aún quedan por casa con su letra… Entrarás en su habitación y buscarás algo suyo, quizás algo que te de esperanza, algo que llevar siempre para mantener no sólo su recuerdo junto a ti, sino su presencia,… Quizás algo que lleve aún su olor, su anillo favorito, o tan solo uno de sus pañuelos…

Esa añoranza que sientes en esta fase es totalmente normal y no necesita justificación alguna. Ninguna de las fases que sientas debe romperse de manera forzada. Lo más sano es pasar por todas y cada una de ellas, eso sí, sin anclarse demasiado tiempo porque sería bastante perjudicial para nuestra salud emocional.

Fase de caos y desesperanza

Cómo afrontar el duelo por la pérdida de un ser querido

En esta fase estaremos experimentando posiblemente síntomas muy parecidos a un proceso depresivo: apatía, indiferencia, ganas de no salir de casa y no querer quedar con nadie, insomnio y hasta la pérdida del sentido por la vida. Todo esto acompañado constantemente por recuerdos relacionados con la persona fallecida. Es la fase, quizás, más difícil de superar y la más duradera.

Fase de reorganización

Aunque el recuerdo por la persona sigue estando ahí, aunque sea de manera regular y constante, el dolor por la pérdida va mitigando. Puede decirse que el paso del tiempo está haciendo la función natural de dejar reposar los sentimientos. En esta etapa podemos experimentar tanto alegría como tristeza a la hora de un recuerdo puntual que tengamos de él o compartamos con alguien más. Donde antes había lágrimas, ahora también hay sonrisas de cariño… La persona que ha sufrido la pérdida empieza a retomar de nuevo su vida con cierta esperanza, aunque la persona fallecida siga estando en su mente día tras día.

Cosas que te ayudarán a seguir adelante

Aunque el principal factor que te hace superar un duelo es el tiempo, también puedes hacer otras cosas para ir sobrellevando la pérdida de forma más sana:

  • Hablar con amigos y familiares sobre la persona fallecida, sobre tus sentimientos y emociones, etc.
  • Aceptar las emociones que estás viviendo en todo momento, sean buenas, malas o contradictorias.
  • Llevar una rutina sana cada día: dormir bien, hacer deporte, llevar una buena alimentación, compartir momentos con los seres queridos… Todo esto pondrá nuevamente orden a tu vida y estabilidad.
  • Haz algo en su memoria: Como ese ser querido siempre va a estar en tu recuerdo puedes hacer algo por él. Quizás hacer un donativo en beneficio de una ONG que él siguiese, plantar un pequeño jardín en su nombre, escribir un libro o un cuaderno que sólo compartieses con los más allegados a ti, etc.

Deje actuar al tiempo e intente seguir poco a poco con su vida normal. Aunque el dolor pueda ser insoportable en primera instancia, acabará disminuyendo con el paso de los meses y con la ayuda y el apoyo de las personas que le quieren. ¡Déjese querer!


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