
A día de hoy, no es raro ver a niños utilizando dos o tres pantallas al mismo tiempo: móvil, tablet y televisión simultáneamente. Este fenómeno, conocido como multitarea digital, se ha convertido en una forma habitual de entretenimiento para los más pequeños. Sin embargo, diversos estudios han demostrado que esta práctica tiene importantes efectos negativos en la salud cerebral de los niños. Por ello, es fundamental comprender las implicaciones y actuar para minimizar sus riesgos.
¿Qué es exactamente la multitarea digital?
La multitarea digital implica realizar varias actividades digitales simultáneamente, como chatear en redes sociales mientras se ve televisión o se juega a un videojuego. Esta práctica puede parecer inofensiva en un principio, pero estudios recientes revelan que casi el 40% del tiempo que los niños pasan frente a pantallas lo dedican a realizar actividades múltiples, según un informe de Common Sense Media.
El cerebro humano, especialmente el de los niños y adolescentes, no está diseñado para procesar múltiples tareas que demanden atención al mismo tiempo. Nuestro cerebro funciona de manera eficiente cuando se enfoca en una sola tarea, y el cambio constante entre actividades genera fatiga y reduce su capacidad de concentración.
Cómo afecta la multitarea digital al cerebro de los niños
Los efectos negativos de la multitarea digital en los menores van más allá de una simple falta de atención. A continuación, se enumeran algunos de los principales impactos que los estudios han identificado:
➡️ Cambios estructurales en el cerebro
Investigaciones de la Universidad de Sussex revelaron que los adultos que utilizan varios dispositivos de forma simultánea tienen una menor densidad de materia gris en la corteza cingulada anterior, una región clave para el control emocional y la toma de decisiones. En los niños, cuyo cerebro está en pleno desarrollo, esta sobreexposición afecta negativamente el crecimiento de estas áreas.
➡️ Dificultades cognitivas
La multitarea digital sobrecarga el cerebro, lo que provoca una disminución de la capacidad de concentración y entrena a los menores para no mantener su atención en una sola actividad durante períodos prolongados. Esto puede interferir con su proceso de aprendizaje, impactando negativamente en su memoria y rendimiento académico.
➡️ Problemas emocionales
El uso constante de dispositivos es también un factor asociado al aumento de ansiedad y depresión en adolescentes. La presión por mantenerse conectado y atender múltiples estímulos contribuye a elevar los niveles de estrés.
Qué medidas pueden tomar los padres
Mitigar el impacto negativo de la multitarea digital es posible, pero requiere un enfoque consciente por parte de los padres. Estas son algunas medidas que pueden adoptarse para fomentar un uso más saludable de la tecnología:
- Dar ejemplo: Los niños tienden a imitar el comportamiento de los adultos. Si los padres no utilizan varios dispositivos al mismo tiempo, será más probable que los menores también eviten hacer multitarea digital.
- Establecer horarios: Limitar el uso de pantallas mediante horarios concretos es imprescindible. Además, es vital evitar que los dispositivos interfieran en actividades fundamentales como estudiar, comer o dormir.
- Crear zonas libres de tecnología: Los espacios como el dormitorio, la cocina o el área de estudio deben mantenerse libres de pantallas.
- Fomentar actividades alternativas: Proponer actividades como juegos de mesa, lectura, meditación o ejercicio físico ayuda a entrenar la atención plena y a reducir la dependencia de las pantallas.
Beneficios de reducir el uso simultáneo de pantallas
Implementar estas medidas no solo reduce los riesgos asociados a la multitarea digital, sino que también promueve el bienestar general de los niños. Algunas de las ventajas más destacadas son:
- Mejoras en la capacidad de concentración: La atención plena les permite enfocarse en las tareas escolares y otras actividades prioritarias con mayor eficacia.
- Reducción del estrés: Desconectar de múltiples estímulos digitales genera un ambiente más relajado, disminuyendo la ansiedad relacionada con la tecnología.
- Fomentar relaciones familiares: Reservar tiempo libre de dispositivos para convivir en familia refuerza los lazos emocionales.
Con pequeñas acciones cotidianas, los padres pueden fomentar hábitos saludables en el uso de la tecnología, asegurándose de que esta no interfiera con el desarrollo pleno de sus hijos. Promover una rutina controlada y equilibrada es el camino hacia un bienestar digital en la infancia.


