Combatir los indeseables puntos negros y espinillas

Tratamientos para el acné

Nada suele ser tan indeseable como mirarse al espejo y descubrir un punto negro o espinilla en su rostro. El combatirlos puede ser una tarea ardua y complicada.

Más allá de estos productos comerciales, los tratamientos para la piel con acné requieren de ser paciente y perseverante, no abandonando el mismo al no ver los resultados de forma inmediata.

Prevenir su aparición

Los puntos negros surgen en la piel, viéndose ocupando sus poros por las células muertas y, principalmente, la grasa o seborrea. Es por ello que quienes más sufren del acné son aquellas personas que tienen una piel grasa.

La aparición de los puntos, espinillas y granos son una verdadera molestia por afectar a la estética de nuestra piel. Por eso, es muy frecuente el tomar medidas para prevenir y evitar su aparición. Uno de los hábitos más incorporados es el efectuar una limpieza diaria, y mantener la piel hidratada, para evitar que la suciedad se sitúe en los poros.

Combatirlos y eliminarlos

Si pese al haber tomados recaudos nos surgen las espinillas o puntos negros, pueden ser combatidos y eliminados de diferentes formas. Pero es conveniente aclarar que nunca debe apelarse a pellizcos, lo que es muy común y lo primero que se nos viene a la mente cuando lo descubrimos.

Una de las formas es a través de un baño de vapor, colocando con agua en una olla manzanilla o romero, calentar y dejar reposar por unos 5 minutos para luego destaparla acercando el rostro para tomar el vapor. Este vapor hace que los poros se dilaten y sea muy sencillo retirar los puntos negros, sin que sean necesarios los pellizcos que nos marcan el rostro.

También una mascarilla antiacné puede ser otra solución sencilla. Con yogur natural, zumo de limón y gotillas de vinagre puede formarse una máscara muy útil para aplicar sobre la piel con puntos del rostro. Debe dejarse unos 30 minutos y luego retirarla con agua fría.

El exfoliante también es un gran aliado al momento de combatir el acné y los puntos negros. Uno casero y rápido de lograr es, primero, lavándose el rostro con jabón de avena y luego, utilizar el azúcar para pasarlo sobre el rostro para quitar las impurezas y grasas removiendo suavemente con las yemas de los dedos. Al retirarlo, hacerlo con agua tibia.


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