Causas y tratamiento para los pies planos

Todas las personas cuando nacemos tenemos unas características físicas específicas que nos diferencian los unos de los otros. Uno de esos rasgos, son los pies, los cuales pueden ser de diversas formas.

Nosotros queremos tratar toda la información al respecto de los pies planos, un tipo de pie menos común pero no por ello menos importante. Sigue estas líneas para conocer más sobre el tema. 

Hay que darle la importancia que se merece, los pies nos sustentan y nos llevan a los lugares que deseamos, soportan nuestro peso y son una parte esencial del organismo.

Desgraciadamente sólo nos preocupamos de ellos cuando tenemos alguna dolencia o patología, o en este caso, los pies planos.

¿Qué es tener los pies planos?

Generalmente los pies presentan una pequeña línea curva que delimita la parte posterior y anterior, se denomina arco plantar o bóveda plantar. La persona que no tiene los arcos o los tiene más lisos es lo que llamamos pie plano.

Esta afección se caracteriza por la falta de arco longitudinal. La huella que crea el pie plano es muy fácil de reconocer porque no presenta la curvatura o es menos pronunciada.

Cuando nacemos los pies tienen una presencia plana porque en la planta del pie se encuentra un tejido adiposo que con el paso del tiempo el pie se adapta y forma la curvatura normal.

Pasados los dos años, el pie se adapta y va formando el arco longitudinal o arco interno, terminado el proceso completo sobre los 8 años de edad.

Con el tiempo nos daremos cuenta si tenemos pie plano o no, si no presenta dolor o no limita el movimiento no es necesario tratar el pie. Es muy importante detectar el pie plano en edad temprana, en los niños se denomina pie plano piedrático.

Esta patología es precursora de un pie plano doloroso que se va acentuando con el paso de los años.

Tipos de pie plano

Existen varios tipos de pie plano, no todos son iguales y no todos tienen los mismos síntomas, te los contamos a continuación:

  • Pie plano rígido o valgo doloroso: los dolores se centran en los pies, pantorrillas y zona lumbar provocada por la limitación funcional del pie. Se produce siempre un desgaste en el calzado muy característico.
  • Pie plano flexible: este tipo es el más habitual, se asocia a una hiperlaxitud o una debilidad de la armonía articular. El dolor se produce por la retracción del tendón de Aquiles, se sobrecarga al caminar y una forma de mitigar el dolor es poniéndose de puntillas.

¿Por qué se forma el pie plano?

Se ha estudiado este fenómeno, cuáles son las causas de su formación y cómo es tan aleatorio en las personas.

A continuación os contamos cuáles son las causas más comunes por las que se tiene el pie plano.

  • Posición fetal: durante los nueve meses de embarazo el feto se desarrolla, crece y se mueve en el vientre de la madre. Antes de nacer, se adopta una posición única para adaptarse en el interior donde las piernas quedan flexionadas. Esto provoca que durante los primeros meses de vida, el bebé continúa teniendo las piernas curvas mientras que los pies se quedan mirando hacia el interior, esto puede predisponer a tener de adulto el pie plano.
  • Herencia genética: por otro lado, es una característica del cuerpo que se puede heredar de la familia, producido por los factores genéticos y un trastorno cromosómico primitivo.
  • Alteraciones y desequilibrio biomecánico: modificaciones en las partes blandas producidos por la adaptación del crecimiento y formación de huesos. Puede existir retracción de la musculatura y ligamentos de la planta del pie formando el pie plano.
  • Envejecimiento o lesiones varias.
  • Los tejidos débiles que no aguantan las articulaciones del pie.

Síntomas de los pies planos

Cuando hablamos de síntomas no nos referimos directamente al dolor que podemos sentir, aunque en algunos casos tener pies planos si que está ligado al dolor.

Los pies planos en sí no son dolorosos, en algunos casos tan sólo se caracterizan por la ausencia del arco plantar y no se desarrolla ningún otro síntoma. En cambio, otros sí que presentan otros síntomas:

  • Deformidad en el piel.
  • Mayor sensibilidad y molestias.
  • Torpeza al caminar.
  • Mayor número de calambres.
  • Caídas frecuentes.
  • Pies arqueados, mayor cansancio cuando se está mucho tiempo de pie.
  • Dolor en pies, tobillos, pies, rodillas, etc.
  • Dificultad y limitación para realizar actividades físicas durante la infancia.

Tratamiento para el pie plano

En primer lugar hay que acudir al médico para que realice una exploración inicial del pie, valorar la gravedad y los síntomas del paciente. Después, se tendrá que adecuar a un tipo de tratamiento u otro.

Existen varias técnicas y soluciones, te contamos en qué consiste cada una.

Cirugía

Uno de los tratamientos consiste en realizar una cirugía específica para el pie. Si una vez que la rehabilitación o los aparatos ortopédicos no surgen efecto.

Se suele recomendar a todos aquellos que tienen los pies planos valgos.

Aparatos ortopédicos

Una de las medidas que suele recomendarse es el uso de plantillas para corregir el arco plantar de manera fisiológica. Se trata de utilizar un calzado ancho que tenga goma dura en la suela pero al mismo tiempo fina.

Además, tendrá que contar con cordones o correas para ajustar a la perfección el pie al calzado. No es necesario que sean botas, aunque son muy recomendables para todos aquellos niños que empiecen a caminar.

Las plantillas correctoras se deben implementar a partir de los 2 años, pueden ser de tipo blando, rígido o semirígido. Dependiendo del caso. Esta plantilla irá aumentando y cambiando según el crecimiento del pie y por regla general se cambia al año.

Fisioterapia específica

No hay que olvidar el movimiento y los ejercicio oportunos para que el desarrollo del pie vaya bien encaminado. Los ejercicios dependerá de la tolerancia al dolor del paciente y de sus necesidad.

Movimientos para fortalecer la musculatura que ayude a crear un arco plantar. Los mejores ejercicios son los siguientes:

  • Caminar sobre las puntas de los pies, sobre alfombras y diferentes texturas para desarrollar la percepción.
  • Agarrar objetos pequeños con los pies. Es importante dominar el agarre o al menos intentarlo.
  • Andar de puntillas y sobre los talones.
  • Estiramiento de los músculos de miembros inferiores.
  • Coordinación.
  • Colocarnos en el borde de un escalón y dejarnos caer suavemente con los talones para mejorar el tendón de Aquiles.

No dudes en acudir al médico especialista para que pueda seguir tu caso y pueda indicarte el mejor tratamiento para ti.

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Soy Paula, aunque no me importa que acorten mi nombre en Pau. Estudié comunicación audiovisual y estoy empezando a trazar un camino hacia un futuro profesional. Entre radio, televisión y pequeñas productoras dejo un hueco de mi agenda para compartir con vosotros lo más interesante que me encuentre por este camino.

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