Calendarios DIY para adornar los nuevos propósitos

Calendarios personalizados

A estas alturas y con la cantidad de alternativas disponibles no es necesario resignarse al calendario publicitario de regalo que suele acabar escondido detrás de la puerta de la cocina; y sin duda se agradece que los motivos incluidos hayan evolucionado considerablemente desde aquellos payasos circunspectos y gatitos en sepia. Hoy día basta con imprimirse en la red el modelo que más se ajuste a nuestro estado de ánimo o al espacio que ha de llenar.

Lo más cómodo y barato es optar por diseños en blanco y negro a tamaño DIN A4 que después podamos personalizar a nuestro gusto; y en ocasiones lo más sencillo puede resultar de lo más arrebatador, como el romántico calendario de estética parisina de la imagen de portada, decorado con pinturas de efecto acuarela; aunque conviene imprimirlo con antelación si queremos tenerlo listo al comienzo del año,requiere pulso pero sobre todo paciencia.

Calendarios imprimibles para hogar

Si preferimos optar por una imprenta profesional podremos descargarnos calendarios ilustrados pensados para ambientes más actuales y que rompan con el formato tradicional de almanaque, como el vertical de la izquierda a modo de ticket de la compra o los 12 diseños de edición limitada que decoran artísticamente la pared con los colores más punteros de la temporada y diseños atemporales que encajan por igual en el salón, el pasillo o el despacho.

Existe la posibilidad de imprimir el calendario serigrafiado sobre otro tipo de soportes como vinilo, algodón o metacrilato, lo que nos permitirá ir disfrutando del paso de los días gracias a nuestro cojín favorito, el mantel, los trapos de cocina, etc. o darle una vuelta de tuerca al típico almanaque para convertirlo en un dado poligonal de PVC cuyo peso sirva además de pisapapeles. Los modelos con fotografías graciosas de los críos han pasado a la historia…

Calendarios impresos decorativos

Calendarios DIY creativos

Quienes no tengan interés en cambiar de calendario cada año, nada mejor que comprar o fabricarse uno perpetuo que permita modificar la posición de los números en función del mes y los días de la semana. Así estaremos inconscientemente más pendientes de los cambios y seremos más organizados, dando pequeñas concesiones a días concretos gracias a determinados símbolos que representen las fechas señaladas (un viaje, un aniversario o la llegada de la primavera).

En dichas circunstancias es muy práctico elaborar un calendario imantado en la nevera a base de chapas numeradas y personalizadas en función de cada necesidad o afición; un accesorio perfecto además para añadir notas, tickets, recetas o fotografías sin miedo a que se pierdan. Los más clásicos pueden decantarse por modelos perpetuos de aire rústico como estos de madera con aspecto de “scrabble” o bien realizarlos en tablas enteladas donde los números se sujetan a base de corchetes, imán o doble velcro.

Calendarios de madera permanentes

Calendarios perpetuos entelados

Calendarios DIY con Washi Tape

Ante una pared impoluta es probable que no podamos resistirnos a diseñar nuestro propio calendario-mural a base de rollos de Washi Tape, que servirán no solamente para establecer una cuadrícula al uso sino para remarcar fechas, pegar notas con facilidad o darle un toque creativo y colorista.

Este sistema es bastante útil en el caso de los Week Planners, organizadores semanales para la casa y la oficina cuando hay muchas personas implicadas y muy poco tiempo a compartir (la famosa y utópica conciliación); la diferenciación por colores contribuirá a esclarecer las tareas individuales de las colectivas y sin querer todo el mundo participa en la elaboración del calendario de manera consciente o improvisada.

Week Planner en Washi Tape

Week Planners decorativos

Otros ejemplo de lo más simple para elaborar un pequeño Week Planner: Un marco universal comprado en cualquier gran superficie que viene ya preparado con su past-partout, un trozo de tela sobrante, pinzas cubiertas de purpurina y rotulador permanente. ¡Voilá!

¿Qué no somos grandes amantes del DIY o buscamos un elemento más llamativo? En el mercado se comercializan pizarras vinílicas adhesivas (cuadriculadas o no), permisibles de decorar y rellenar con tizas, fotos y post-it para organizarnos la semana con estilo y convertir nuestro escritorio en el punto de mira con un calendario motivador.

Imágenes – AmerifirstPop sugar, Not on the High Street, The red thread


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