Bótox para arrugas, información sobre la toxina botulínica

El bótox (toxina botulínica A) es usado como producto cosmético para tratar las arrugas faciales por su capacidad de causar una parálisis muscular en la zona tratada.

La toxina botulínica A afecta la unión neuromuscular; en la región de transición entre el nervio periférico y el musculo se genera la liberación de acetilcolina (neurotransmisor que genera la contracción muscular).

Su acción es local por medio del bloqueo de la liberación de acetilcolina, causando una parálisis muscular temporal. El efecto que se ve es producto de una denervación química temporal en la unión neuromuscular sin causar lesiones algunas. En resumen, la toxina botulínica A genera una parálisis muscular temporal, más potente y perdurable que la generada por las demás toxinas generadas por la bacteria.

Acción del botox

Al inyectarse se une la toxina en la zona presináptica, se interna en la neurona y se produce la inhibición de la liberación de acetilcolina, seguidamente se produce el retorno de la función celular. El bótox genera una parálisis facial reversible. Se lo utiliza en arrugas dinámicas y asimetrías, pero sirve también como un supresor del sudor, por eso también se lo usa en casos de hiperhidrosis.

Puntos de aplicación del bótox:

•    Vientre del músculo frontal
•    Músculo corrugador (ceja)
•    Procerus (ceño)
•    Elevador del ala nasal
•    Orbicular de parpados, boca y ojos
•    Depresor del septum nasal
•    Mentoniano
•    Depresor del ángulo de la boca
•    Platisma

Contraindicaciones absolutas y relativas

•    Miastenia gravis
•    Enfermedades musculares
•    Procesos inflamatorios agudos
•    Tratamiento con fármacos (ejemplo antibióticos aminoglucósidos)


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *