
La ciudad de Teruel volverá a transformarse por completo en febrero con la celebración de las Bodas de Isabel de Segura, una de las recreaciones históricas más singulares de España. Durante cuatro días, calles y plazas se convierten en un escenario vivo donde se revive la leyenda de los Amantes de Teruel y se respira ambientación medieval en cada rincón.
En 2026 la cita será especialmente señalada: la fiesta cumple 30 ediciones y lo hace estrenando la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional. Un reconocimiento que llega tras tres décadas de trabajo colectivo y que subraya el peso cultural, social y turístico de un evento que ya se ha consolidado como una de las grandes referencias festivas de Aragón y de Europa en materia de recreaciones históricas.
Fechas, lugar y esencia de las Bodas de Isabel de Segura
La próxima edición de las Bodas de Isabel de Segura se celebrará del 19 al 22 de febrero de 2026 en la ciudad de Teruel. Aunque el corazón de la fiesta se concentra de viernes a domingo, el programa arranca ya el jueves por la tarde con el montaje del mercado y de las haymas, y con una primera escena teatral en la plaza de la Catedral alrededor de las 21:00 horas.
Se trata de una fiesta apta para todas las edades, en la que familias enteras, grupos de amigos y visitantes se mezclan con los actores en un casco histórico que se convierte en un auténtico decorado del siglo XIII. El evento tiene lugar en pleno centro de Teruel, con las principales escenas repartidas por calles, plazas y rincones emblemáticos de la ciudad mudéjar.
La celebración ha sido durante años Fiesta de Interés Turístico Nacional y desde ahora también Internacional, un salto que refleja el crecimiento de una propuesta que combina teatro, ambientación histórica, participación ciudadana y una potente oferta turística. Cada febrero, Teruel “viaja en el tiempo” y revive la trágica historia de amor entre Isabel de Segura y Diego de Marcilla, los Amantes de Teruel.
La información detallada y actualizada sobre horarios, escenas, localizaciones y actividades se podrá consultar en el programa completo, que se publicará próximamente en la web oficial www.bodasdeisabel.com y en las redes sociales de la Fundación Bodas de Isabel, incluida su página de Facebook.
Una recreación única en Europa: teatro en la calle durante cuatro días
Las Bodas de Isabel de Segura se han consolidado como una de las recreaciones históricas más singulares de Europa. A diferencia de otros eventos centrados en batallas o desfiles, en Teruel se cuenta una historia completa mediante microteatros y escenas que se suceden a lo largo de todo el casco histórico, en tiempo real y durante cuatro jornadas. La ciudad entera se convierte en un gran escenario al aire libre.
A lo largo de esos días, cerca de 700 actores voluntarios dan vida a los protagonistas de la leyenda y a los personajes secundarios, mientras alrededor de 17.000 turolenses se visten con trajes medievales y se suman a la ambientación. Esta implicación masiva de la población es uno de los rasgos que más llaman la atención tanto a visitantes como a expertos en turismo cultural.
El público puede seguir escenas tan emblemáticas como “La entrada de Diego”, “El encuentro con los padres”, “La petición del beso”, “La boda de Isabel” o el “Funeral de Diego de Marcilla”, junto a otros muchos episodios paralelos que recrean la vida cotidiana en el Teruel del siglo XIII. Los montajes combinan dramatización, música y una cuidada ambientación para contar, paso a paso, el desenlace del conocido relato de los Amantes.
En paralelo a las grandes escenas, se desarrollan representaciones más distendidas que muestran situaciones que podrían haberse vivido en la ciudad medieval: tabernas bulliciosas, novicios y crónicas, cotilleos de barrio, encuentros en las calles y en las plazas… Todo ello interpretado por vecinos de diferentes edades, desde niños y adolescentes hasta personas mayores, lo que refuerza la idea de fiesta compartida por toda la comunidad.
Programa de actividades: mercado medieval, jaimas y campamento
Además del teatro, la fiesta se completa con un amplio programa de actividades que se prolonga a lo largo de los cuatro días. Desde el jueves por la tarde se levantan las haymas de los grupos de Teruel, auténticas carpas temáticas que evocan la vida medieval con comidas, cenas y actividades propias de cada agrupación.
Uno de los grandes atractivos es el mercado medieval, con numerosos puestos de artesanía, alimentación, productos tradicionales y objetos de inspiración histórica. En él se combinan también atracciones infantiles y propuestas de animación que hacen que las familias puedan pasar horas recorriendo sus calles y descubriendo rincones.
Durante toda la fiesta se habilita también un Campamento Militar, donde se organizan demostraciones, juegos deportivos y actividades participativas relacionadas con el entrenamiento y la vida de las tropas en la época medieval. En los jardines se ofrecen dinámicas como el aprendizaje del manejo de la espada, una experiencia muy llamativa para el público más joven.
El programa se completa con conciertos, exhibiciones, teatro de calle, talleres artesanales (como la elaboración de jabón), cuentacuentos infantiles, pasacalles y actividades de danza. El objetivo es que en todo momento haya algo en marcha, de forma que quien se acerque a Teruel esos días encuentre siempre propuestas para disfrutar de la fiesta.
Las jaimas, gestionadas por los grupos de la ciudad, se han convertido en un punto de encuentro esencial para los turolenses. Allí se desayuna, se come y se cena, se comparten momentos con amigos y familia y se refuerza ese ambiente de convivencia que tanto caracteriza a la celebración. Para la próxima edición está previsto que se instalen también jaimas en nuevas zonas, como el estacionamiento de la ronda Ambeles, ampliando así el espacio disponible.
Qué ocurre cada día: del montaje inicial al sepelio de Diego
El jueves por la tarde se pone en marcha el dispositivo festivo con el montaje del mercado y de las haymas, y con las primeras escenas teatrales en la plaza de la Catedral. Es el momento en el que Teruel empieza a cambiar de cara y los visitantes ya pueden percibir el ambiente especial que se vive en la ciudad.
El viernes la programación arranca en torno a las 10:30 horas y se prolonga hasta la noche. A media mañana se celebra la Comitiva Nupcial, que recorre las calles del casco histórico, y a las 12:00 tiene lugar la llegada de la comitiva a la Catedral, donde se representa la Boda de Isabel a partir de las 12:15. A lo largo del día se suceden pasacalles, animación musical, escenas teatrales y otros actos que mantienen la ciudad en constante movimiento hasta alrededor de las 22:00.
El sábado las actividades comienzan sobre las 10:00 de la mañana. Entre las propuestas destacan los cuentacuentos para niños en el parque de los Fueros, talleres de jabón artesanal, entrenamientos de las huestes, talleres de danzas, juegos como el tiro de soga o el popular Torneo del Rey (con entrada), además de nuevas escenas de la leyenda repartidas por diferentes escenarios. La jornada suele ser una de las más intensas en cuanto a movimiento de público y ambiente en las calles.
El domingo los actos se concentran en horario de mañana. A partir de las 11:00 horas se celebra el sepelio de Diego de Marcilla, una de las escenas más emotivas, que muestra la muerte de Isabel de Segura sobre el cuerpo inerte de su amado Diego y cierra el relato de los Amantes. Es el colofón a cuatro días de fiesta, y muchos visitantes escogen este momento para despedirse de la ciudad hasta la próxima edición.
A lo largo de los cuatro días se mantienen de forma constante las atracciones infantiles, la animación en el mercado medieval, las propuestas deportivas en el Campamento Militar y los espacios para aprender juegos y habilidades propias de la época. Todo ello permite que cualquier persona, independientemente de su edad, encuentre su lugar dentro de la celebración.
30ª edición y salto a Fiesta de Interés Turístico Internacional
La edición de 2026 tiene un carácter simbólico muy especial, ya que marca el 30 aniversario de la recreación de las Bodas de Isabel de Segura, iniciada en 1996 con un grupo modesto de actores que se mezclaban con la gente por las calles de la ciudad. Tres décadas después, la fiesta se ha convertido en un referente en el ámbito de las recreaciones históricas y ha conseguido el reconocimiento internacional.
La reciente declaración como Fiesta de Interés Turístico Internacional supone un punto de inflexión para el evento. Autoridades municipales y autonómicas coinciden en que esta nueva distinción conlleva una mayor responsabilidad organizativa y la necesidad de reforzar recursos, infraestructuras y apoyo institucional, con el objetivo de seguir creciendo de forma ordenada y sostenible.
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha subrayado que las Bodas de Isabel son “un motor turístico” para Teruel y para toda la provincia, recordando que cada año se acercan a la ciudad en torno a 100.000 visitantes para conocer la fiesta de los Amantes. También ha puesto el foco en el papel decisivo de los 17.000 vecinos que se visten de época, salen a la calle y convierten la ciudad en un escenario vivo.
La Comunidad Autónoma ya había concedido a esta celebración la Medalla al Mérito Turístico, y el nuevo reconocimiento internacional llega como culminación a un proceso de consolidación. Según la alcaldesa de Teruel y presidenta de la Fundación Bodas de Isabel, Emma Buj, esta trigésima edición aspira a ser especialmente cuidada en organización y calidad, siempre respetando el rigor histórico que caracteriza a la recreación y encajando las novedades dentro del relato tradicional de los Amantes.
El papel de la Fundación Bodas de Isabel y la necesidad de una sede estable
Detrás del éxito de las Bodas de Isabel hay un intenso trabajo durante todo el año por parte de la Fundación Bodas de Isabel y de la Federación de Grupos. Sus responsables han trasladado al Gobierno de Aragón la necesidad de contar con instalaciones permanentes que permitan desarrollar su actividad de forma adecuada, conservar el vestuario y almacenar el abundante material que la fiesta ha ido generando con los años.
En la actualidad, la Fundación dispone de oficinas provisionales y un local de ensayos en la calle Amantes. Su sede estable se ubica en el edificio Sindicatos, pero las obras de eficiencia energética y las nuevas necesidades derivadas del crecimiento de la fiesta han dejado claro que el espacio ya se ha quedado corto para la dimensión actual del proyecto.
El presidente aragonés ha reconocido que el crecimiento de la fiesta ha sido mucho mayor que el de los espacios disponibles y ha apuntado que “ahora toca renovar los espacios para que la fiesta pueda seguir creciendo”. Desde la Federación de Grupos se insiste en la importancia de dotar a la recreación de una sede en condiciones, con superficie suficiente para oficinas, almacén de trajes y zona de ensayos, y que al mismo tiempo pueda convertirse en un lugar de referencia y con cierto carácter emblemático.
La Fundación no solo organiza las Bodas de Isabel, sino que también impulsa otros eventos como La Partida de Diego en octubre o la Semana Modernista, además de asesorar en proyectos de videomapping y gestionar la Teruel Film Office. Esta actividad continuada justifica, según sus responsables, la necesidad de una infraestructura estable que permita trabajar con garantías a lo largo de todo el año.
Implicación ciudadana, nuevos grupos y dimensión turística
Uno de los aspectos más singulares de las Bodas de Isabel es la implicación masiva de la población. Según la propia organización, alrededor de 17.000 personas participan de forma activa vistiéndose de época, integrándose en grupos y saliendo a la calle para recrear la vida medieval. Este nivel de participación ciudadana es poco habitual en otras fiestas históricas de España y contribuye a que el visitante perciba una atmósfera muy auténtica.
La Federación de Grupos agrupa a más de 150 colectivos que dan vida a las haymas y a distintos espacios de la recreación. Para esta edición se prevé la incorporación de tres nuevos grupos, que deberán cumplir requisitos como presentar una memoria del grupo social que representarán o solicitar el reconocimiento como asociación cultural. La organización estudia su ubicación, con la posibilidad de ocupar nuevas zonas como la ronda Ambeles.
En cada edición, estos grupos no solo participan en el desfile y la ambientación, sino que organizan comidas, cenas, actividades de animación y pequeñas escenas que completan el relato principal. La coordinación entre la Fundación, el Ayuntamiento y la Federación de Grupos se considera una de las claves del éxito del modelo turolense.
Desde el punto de vista turístico, las Bodas de Isabel se han convertido en uno de los grandes reclamos de Aragón. Cada año, unas 100.000 personas visitan Teruel durante esos días, un volumen de asistentes poco habitual en fiestas de este tipo en España. Este flujo refuerza la necesidad de seguir mejorando la planificación, los servicios y la gestión de flujos de público para garantizar una experiencia satisfactoria tanto para visitantes como para vecinos.
Ensayos, reparto de papeles y dirección teatral a dos voces
La cuenta atrás para las Bodas de Isabel arranca meses antes con el reparto de papeles y el inicio de los ensayos. Los roles principales suelen definirse en torno a junio, mientras que las escenas paralelas se asignan habitualmente en diciembre. Una de las particularidades de la fiesta es que los actores voluntarios no repiten papel de un año a otro, lo que renueva continuamente las interpretaciones y anima a mucha gente a probar personajes diferentes.
En la 30ª edición se introduce una novedad en la dirección teatral de las escenas principales: la responsabilidad se reparte entre Marian Pueo y Alfonso Pablo, dos profesionales con amplia trayectoria escénica. Ambos se desplazan cada mes de enero a Teruel para trabajar con el elenco y coordinar tanto las escenas centrales de la leyenda como las representaciones paralelas.
Alfonso Pablo ha comenzado los ensayos presenciales en el local de la Fundación, centrados inicialmente en siete escenas. Entre ellas figuran algunas muy reconocibles para el público, como “La entrada de Diego”, “El encuentro con los padres”, “La petición del beso” o la escena de la taberna, donde el personaje de Diego de Marcilla aparece por primera vez. También se han empezado a trabajar otras secuencias que completan el relato.
Por su parte, Marian Pueo ha iniciado la preparación con ensayos online, centrados en la lectura de los guiones y en la construcción de personajes. Entre las escenas que dirige se encuentran “Las mujeres deshabitadas”, “La boda de Isabel” y “El funeral de Diego de Marcilla”, en una primera fase pensada para asentar texto, intención y matices interpretativos.
En el elenco se combinan rostros nuevos con otros que llevan años vinculados a la fiesta. Para quienes encarnan a Isabel y Diego, el proceso de preparación tiene un componente especialmente intenso. El actor Javier Ibáñez, que encarna a Diego, explica que ha trabajado escribiendo sobre lo que podría sentir su personaje en los cinco años previos al reencuentro, mientras que Sara Serena, que interpreta a Isabel, habla de un tiempo de reflexión y preparación mental, siempre con muchas ganas de afrontar la cita de febrero.
Danzas medievales, talleres abiertos y cantera de jóvenes
Junto a las escenas teatrales, las danzas medievales tienen un papel muy destacado en la ambientación de la fiesta. Un año más, estas coreografías estarán dirigidas por Sixto Abril, que coordina tanto las actuaciones de adultos como la participación de niños y jóvenes en diferentes momentos de la recreación.
La Fundación pone en marcha talleres gratuitos de danzas medievales abiertos a la ciudadanía, dirigidos a hombres y mujeres, adultos y menores. El objetivo es que cualquier persona que lo desee pueda aprender los pasos básicos y, si lo quiere, integrarse en las coreografías que se muestran durante las Bodas de Isabel, reforzando así la dimensión participativa del evento.
Estos talleres suelen celebrarse los lunes a partir de las 20:20 horas en el Edificio Multiusos de la Plaza de los Amantes. Los interesados pueden inscribirse contactando con la Fundación Bodas de Isabel por correo electrónico, teléfono o acudiendo directamente al espacio en el horario indicado para sumarse al grupo.
La organización destaca que, con el paso de los años, se ha consolidado una cantera cada vez más amplia de niños y jóvenes que se implican en la fiesta, tanto en escenas teatrales como en danzas. Esta renovación generacional garantiza la continuidad del proyecto y refuerza el vínculo de los turolenses más pequeños con la historia de los Amantes.
La próxima semana, según ha avanzado la Fundación, los ensayos presenciales irán entrando en pleno funcionamiento, incorporando progresivamente las escenas infantiles y todas las partes coreográficas. Se trata de una fase muy intensa de trabajo, en la que se afinan textos, movimientos y coordinación general para llegar a febrero con todo listo.
Orgullo local y proyección internacional de los Amantes de Teruel
Más allá del programa concreto, las Bodas de Isabel se han convertido en un símbolo identitario para la ciudad. Tal y como ha señalado el presidente aragonés, “la gente en Teruel se siente orgullosa de contar su historia” a través de esta recreación, y ese orgullo compartido es uno de los rasgos que la hacen diferente frente a otras fiestas.
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, recalca que el reconocimiento internacional es fruto de un esfuerzo colectivo sostenido en el tiempo. Voluntarios, actores, grupos, técnicos, personal municipal y entidades colaboradoras suman fuerzas para que la ciudad se vuelva a vestir de época cada febrero, con una calidad que, según la propia Fundación, se intenta mejorar año tras año.
Durante las reuniones recientes entre la Fundación, la Federación de Grupos y el Gobierno de Aragón se ha insistido también en la necesidad de seguir creciendo de manera inteligente y sostenible. El incremento de visitantes y la mayor proyección internacional hacen recomendable revisar de forma periódica aspectos como los accesos, la seguridad, los servicios turísticos y la preservación del casco histórico.
En este contexto, el aniversario de la 30ª edición se plantea como una oportunidad para consolidar a Teruel en el mapa de las grandes citas europeas de recreación histórica, pero sin perder el carácter cercano y comunitario que ha convertido a las Bodas de Isabel en una fiesta tan apreciada por propios y extraños.
La próxima edición de las Bodas de Isabel de Segura se perfila así como una mezcla muy especial de tradición, participación ciudadana y proyección turística: una ciudad que se vuelca con su leyenda, miles de personas vestidas de época, un relato de amor trágico contado en las calles y un reconocimiento internacional que llega en el momento justo para apuntalar el futuro de una de las grandes fiestas históricas de España.
