Beneficios del ajo negro

El ajo negro está llamando gratamente la atención de los más cocinillas y no es para menos, porque este ajo de apariencia un tanto peculiar está compuesto de increíbles beneficios, su sabor es suave, algo dulzón y de textura agradable.

Lo divertido de los alimentos es conocerlos, añadirlos a nuestros menús y experimentar con ellos. Además, si se tratan de alimentos tan novedosos como saludables mejor que mejor. La apariencia del ajo negro puede ser algo chocante porque parece que esté quemado, pero este producto asiático es en sí mismo así de original.

Aquí estamos muy acostumbrados a consumir el ajo blanco, aunque también lo están en países como Corea o Japón zonas donde buscan sacarle el mayor rendimiento a sus principios curativos. El ajo en sí es el máximo antibiótico natural, su acción antioxidante es una de sus mayores virtudes por esta razón nunca dejes de tomarlo.

Ventajas de consumir ajo negro

El ajo negro consigue esta apariencia cuando se trata bajo un cuidadoso proceso de cocción. Este proceso se trata de exponer el alimento a una alta temperatura muy bien controlada para que se vaya oxidando muy lentamente y por otro lado, se somete a un proceso muy parecido al que se les someten a las uvas pasas, es decir, el ajo se oxida pero al mismo tiempo queda muy tierno por dentro.

Durante este proceso pierde la acidez y se convierte en un ajo dulce y con un sabor muy similar al fruto tamarindo. A simple vista no estamos nada acostumbrados a consumir productos de color negro, directamente nuestro cuerpo lo asocia a que el producto está pasado o en mal estado, sin embargo, es maravilloso encontrar técnicas y procedimientos dentro de la gastronomía que nos permitan conocer nuevos sabores.

El proceso al que es sometido el ajo negro tiene una duración entre 30 y 45 días en los que el ajo llega a duplicar su contenido natural en antioxidantes y eleva su nivel de vitamina C. Llegan estos ajos a sintetizar más vitaminas, minerales y antioxidantes. Tras esta cocción el ajo se convierte en un super alimento. 

Disminuye la presión arterial

Dentro de la cultura oriental el ajo negro se ha utilizado siempre para reducir los niveles de hipertensión. Tan sólo es necesario el consumo de un ajo después de cada comida, llegando a un número de 3 y 5 ajos al día. Además, la elasticidad de las arterias mejoran con facilidad, se reduce el nivel de glucosa y controla los índices de colesterol malo en el organismo.

Mantiene a raya el dolor de cabeza

Al mejorar la circulación de la sangre ayuda a que fluya sin problemas y rebaje nuestros dolores de cabeza. Por ello, se recomienda su consumo a todas aquellas personas que sufren molestas migrañas y pinchazos en la cabeza. 

Previene de resfriados y gripes

Al tratarse de un antibiótico natural, este alimento previene muy bien las gripes y resfriados. El ajo negro debido a su proceso de cocción y sus altos niveles de vitamina C se convierte en un ideal protector de nuestro sistema inmunológico. Sin darnos cuenta lo refuerza permitiendo luchar mejor contra virus y bacterias dejando nuestro organismo protegido.

Es ideal para acompañar nuestros platos

Este ajo como hemos comentado proviene de la zona más oriental del planeta y es que en Corea o en Japón lo consumen de todas las maneras, incluso lo combinan con chocolate para hacer un un típico chocolate de ajo negro. Como este alimento tiene un sabor dulce y balsámico ofrece múltiples formas de añadirlo a la cocina.

Está dando muy buenos resultados por ello nos llega pisando fuerte este alimento que viene para quedarse entre nuestro ajo blanco. En los Estados Unidos ya han sacado un pollo macerado con ajo negro que está gustando mucho a la población ‘Black Garlic Roas Chicken‘. Mientras tanto, en Europa el impacto es menor y por el momento tan sólo unos cuantos chefs se animan a introducirlo en sus platos.

 

¿Cómo consumirlo?

Es un tanto complicado dar con el ajo negro pero no es tarea imposible. Suele encontrarse en tiendas especializadas en alimentación, así como en las secciones más exclusivas de los supermercados. Aunque los más atrevidos se aventuran en casa a realizar su propio ajo negro, envolviéndolo en papel de aluminio llevándolos al horno en un recipiente hermético y apto para hornear y dejándolo durante unas cuantas horas a temperatura muy baja.

Después se deja que fermente a lo largo de 40 días en ese mismo recipiente hermético. El resultado no es malo aunque no quedará como el original. Además, si se produce de forma artesanal corremos el riesgo de que durante la fermentación el ajo coja algún hongo. Por ello, si te interesa probar el ajo negro lo mejor es que lo localices en tu pueblo o ciudad y te des el capricho de tomarlo.

El ajo negro permite muchas variantes dentro de la cocina aunque la mayoría lo consume encima de tostadas integrales untadas con queso o con aceite de oliva. Se recomienda tomarlo durante las primeras horas del día, por ello, elige el desayuno si quieres sacarle el máximo partido a todos sus nutrientes. Se puede combinar con verduras, carnes blancas como el pollo y algunos pescados. Por último, si no quieres combinarlo con nada pero te quieres beneficiar puedes consumirlo después de cada comida para así rebajar tu colesterol malo y regular la hipertensión.

Ahora falta animarse a probar este curioso alimento que nos puede ayudar mucho a luchar contra los dolores de cabeza, prevenir catarros y eliminar el colesterol.


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