Así evoluciona el hogar inteligente: de los altavoces con pantalla a la IA que orquesta toda la casa

  • Los grandes fabricantes apuestan por ecosistemas completos de hogar inteligente que integran electrodomésticos, iluminación y seguridad.
  • La inteligencia artificial proactiva empieza a coordinar dispositivos, aprender rutinas y anticiparse a las necesidades del usuario.
  • Estándares como Matter y plataformas como HomeKit, SmartThings o Tapo facilitan la compatibilidad entre marcas y la gestión desde una única app o panel.
  • Barcelona y el MWC se consolidan como escaparate clave en Europa para presentar las próximas generaciones de dispositivos conectados para el hogar.

hogar inteligente

En muy poco tiempo, el hogar inteligente ha pasado de ser una promesa futurista a colarse en el día a día de muchas viviendas, también en España y el resto de Europa. Lo que antes se limitaba a encender luces desde el móvil o a pedir música con la voz, ahora apunta a casas capaces de aprender de nuestras rutinas, coordinarse solas y ahorrar tiempo, energía y algún que otro quebradero de cabeza.

Los últimos anuncios de gigantes como Apple, Samsung, Xiaomi, TP-Link, IKEA o LG muestran un sector en plena efervescencia, donde la clave ya no es solo tener dispositivos conectados, sino lograr que todo funcione como un ecosistema coherente. Y, sobre todo, que el usuario tenga un control sencillo, ya sea desde una pantalla en la pared, una app única o incluso mediante conversaciones naturales con asistentes de inteligencia artificial.

De los primeros ecosistemas a las casas que aprenden de ti

La idea de una casa conectada no es nueva, pero ahora la ambición es que el hogar se adapte de forma automática a quien lo habita. Marcas como LG han mostrado cómo un lector de huellas puede abrir la puerta con una cerradura inteligente, el sistema de sonido dar la bienvenida personalizada y la climatización ajustar la temperatura ideal sin que el usuario tenga que tocar nada.

En esta visión, los distintos aparatos se integran a través de plataformas como LG ThinQ, que enlazan sensores, altavoces, cerraduras, electrodomésticos y controles de voz. El foco ya no se queda en que el frigorífico se conecte a internet, sino en que haya una red de dispositivos que se comuniquen entre sí y vayan aprendiendo con el tiempo.

Para combatir la temida obsolescencia, LG plantea soluciones como ThinQ UP, que amplían funciones de lavadoras, frigoríficos o robots de limpieza a través de actualizaciones de software. La apuesta pasa por que el hardware dure más años y sea el software el que vaya aportando novedades.

Dentro de esta casa inteligente, las lavadoras ajustan los ciclos al tipo de tejido, los lavavajillas analizan el grado de suciedad en tiempo real, los robots aspiradores detectan superficies y nivel de polvo y los frigoríficos conectados permiten revisar contenidos, gestionar alimentos y hacer autodiagnósticos. Todo ello pensado para reducir la carga de tareas rutinarias sin complicar la vida al usuario.

Este tipo de demostraciones, vistas en eventos como LG Innofest, apuntan a un cambio de enfoque: el hogar inteligente deja de ser una lista de aparatos con wifi para convertirse en un entorno que responde al comportamiento de quienes lo habitan.

WiFi de nueva generación y altavoces con pantalla como centro de mando

Para que todas estas funciones funcionen con fluidez hace falta una conectividad robusta, y ahí entran en juego fabricantes de infraestructura como ZTE. La compañía ha aprovechado el Mobile World Congress de Barcelona para enseñar sus nuevas soluciones para el hogar, incluyendo un CPE con WiFi 8 capaz de ofrecer velocidades de hasta 10G en entornos domésticos.

Ese tipo de routers y pasarelas se convierten en la base para que convivan sin problemas televisores 8K, consolas, cámaras de seguridad, asistentes de voz, sensores y electrodomésticos conectados. ZTE presume de envíos masivos de terminales para el hogar, lo que refuerza su papel como proveedor de la parte menos vistosa, pero imprescindible, del hogar inteligente.

En el lado más visible para el usuario, Apple prepara su propio salto adelante con un HomePod con pantalla que aspira a ser algo así como el cuadro de mandos de la casa conectada. Según las filtraciones, este nuevo dispositivo se colocaría en la cocina, el salón o incluso empotrado en la pared para ofrecer un punto central desde el que controlar luces, cámaras, termostatos y otros accesorios compatibles con HomeKit y el estándar Matter.

La pantalla, de alrededor de siete pulgadas, permitiría consultar de un vistazo el tiempo, eventos del calendario, recordatorios o el estado de los dispositivos, además de mostrar cámaras de seguridad o gestionar llamadas de FaceTime. Apple estaría trabajando tanto en una versión de sobremesa con base de altavoz como en un modelo pensado para instalarse fijo en la pared.

Se espera que el altavoz incorpore un chip de la familia A18 y compatibilidad con Apple Intelligence, lo que abre la puerta a automatizaciones más avanzadas basadas en IA. La idea es que el usuario pueda pedir cosas complejas con lenguaje natural, como «baja las luces del salón, pon algo de música tranquila y ajusta la calefacción» sin tener que pelearse con menús y escenas preconfiguradas.

Plataformas de conectividad: de SmartThings a los asistentes con IA integrada

Mientras Apple afina su propuesta, otros fabricantes ya han convertido sus plataformas en auténticos centros neurálgicos del hogar conectado. En América Latina, pero también cada vez más en Europa, Samsung SmartThings se ha consolidado como la capa de control para gestionar electrodomésticos, iluminación, climatización y seguridad desde una única app.

La línea de productos Bespoke AI ilustra bien hacia dónde va la marca: frigoríficos, lavadoras y aires acondicionados que no solo se conectan, sino que usan inteligencia artificial para ajustar consumos y funcionamiento. Gracias al modo AI Energy de SmartThings, es posible monitorizar en tiempo real el gasto eléctrico y optimizarlo, con promesas de reducción de consumo de hasta en torno a un 30 % sin renunciar al rendimiento.

En la cocina, el sistema sugiere recetas personalizadas en función de los alimentos disponibles y controla fechas de caducidad mediante tecnologías como AI Vision Inside o AI Food Manager, lo que ayuda a reducir el desperdicio. Todo ello se muestra y gestiona desde pantallas integradas en electrodomésticos como lavadoras o frigoríficos, que actúan como paneles táctiles para el resto del hogar.

Esta experiencia hiperconectada exige también un nivel elevado de protección de datos. Por eso, Samsung acompaña sus dispositivos de la plataforma de seguridad Samsung Knox, que intenta blindar el hogar frente a accesos no autorizados y ataques externos, algo cada vez más relevante en casas llenas de aparatos conectados.

Otro fabricante que ha llevado su ecosistema al MWC de Barcelona es TP-Link, que con la gama Tapo muestra un enfoque muy centrado en el usuario medio: cámaras, videoporteros, cerraduras, sensores de movimiento y de apertura, iluminación y enchufes diseñados para trabajar de forma conjunta. Cuando un sensor detecta movimiento, puede encender luces y activar grabaciones de vídeo sin que el propietario tenga que encadenar manualmente cada acción.

Asistentes conversacionales para manejar la casa sin complicaciones

La gran novedad de TP-Link es Aireal, un asistente de inteligencia artificial pensado para gestionar el hogar por conversación. La propuesta es sencilla: en lugar de bucear por menús y automatizaciones, el usuario simplemente explica lo que necesita y el sistema se encarga de traducirlo en acciones concretas sobre los dispositivos Tapo y la red doméstica.

Aunque la compañía no ha detallado a fondo la tecnología que hay detrás, la tendencia es clara: la IA generativa se está integrando en las plataformas de hogar inteligente para reducir la fricción. Encender luces, crear escenas, revisar el estado de la casa o cambiar rutinas se podrá hacer hablando, sin conocimientos técnicos.

Xiaomi, por su parte, ha ido un paso más allá con su estrategia «Human × Car × Home«, que engloba smartphones, vehículos eléctricos y dispositivos para el hogar dentro de un mismo ecosistema inteligente. El protagonista en Barcelona ha sido Xiaomi Miloco (Local Copilot), un sistema de inteligencia doméstica construido sobre su propio modelo fundacional Xiaomi MiMo.

Miloco combina razonamiento avanzado de modelos de lenguaje, capacidades multimodales (visión, contexto) y análisis de datos para que los dispositivos del hogar interpreten lo que ocurre a su alrededor y reaccionen en consecuencia. La compañía habla de una inteligencia que pasa de vivir en cada aparato a coordinarse a nivel de sistema.

En la práctica, esto se traduce en que la casa puede ajustar automáticamente la iluminación según la actividad (ver la tele, leer, utilizar el móvil), detectar desorden y ordenar al robot aspirador que actúe o regular la temperatura interior en función de los patrones de sueño y el confort del usuario. Todo ello manteniendo datos sensibles procesados de forma local, gracias a una arquitectura «edge-cloud» que busca equilibrar potencia de cálculo y privacidad.

El usuario también puede interactuar con Miloco mediante conversaciones naturales, pidiéndole tareas complejas o combinadas que antes exigían crear reglas manuales. Además, esta IA ambiental es capaz de inferir estados de ánimo para ajustar música, colores de la iluminación o la atmósfera del hogar, intentando convertir la casa en un entorno que reacciona de forma más humana.

IA ambiental: del móvil y el coche a cada rincón del hogar

El despliegue de Xiaomi no se limita al salón. La compañía amplía su ecosistema a través de HyperAI, una capa de inteligencia que conecta móviles, coches y dispositivos domésticos. Integrada con soluciones como Google Gemini, esta plataforma busca que la experiencia sea coherente en todos los aparatos y que las tareas fluyan sin saltos entre aplicaciones o pantallas.

Según Xiaomi, HyperAI actúa como una capa unificada de IA que permite interacciones naturales, ejecución más inteligente de encargos cotidianos y colaboración fluida entre dispositivos. El objetivo es que el usuario sienta que trata con un único sistema, no con una colección de funciones dispersas.

Para reforzar esta narrativa, la compañía ha presentado nuevos smartphones de gama alta, como Xiaomi 17 Ultra, y ha enseñado modelos de coche eléctrico como el Xiaomi SU7 Ultra, todos ellos conectados al ecosistema. Pero más allá del hardware, el mensaje que lanza en eventos como el MWC es que el futuro del hogar pasa por una IA capaz de coordinar móvil, coche y casa como si fueran piezas del mismo puzzle.

Esta aproximación encaja con un movimiento general del sector: pasar de asistentes limitados a responder preguntas puntuales a inteligencias proactivas que se adelantan a lo que el usuario pueda necesitar, ya sea en la entrada de casa, en la cocina o frente al televisor.

En Europa, y particularmente en España, donde la adopción de altavoces inteligentes, bombillas conectadas y cámaras domésticas se ha acelerado, este tipo de soluciones empiezan a encontrar un terreno fértil. La clave estará en que las marcas consigan mantener un equilibrio entre comodidad, seguridad de los datos y precios razonables.

Iluminación conectada y estándares abiertos para un hogar más compatible

Más allá de los grandes nombres, marcas como IKEA están ayudando a extender el hogar inteligente a bolsillos más ajustados. Su colección de bombillas Kajplats basadas en Matter over Thread ha ido llegando a los principales mercados europeos, España incluida, con una combinación de precios contenidos y compatibilidad amplia.

Estas bombillas funcionan con el hub Dirigera y la app IKEA Home, desde donde se pueden programar horarios, ajustar temperatura de color, brillo o crear escenas según la hora del día. Al ser dispositivos Matter over Thread, se integran con los grandes asistentes actuales y se pueden controlar desde distintos ecosistemas sin quedar atados a una única marca.

La idea es que el usuario configure una iluminación que acompañe sus ritmos circadianos: tonos fríos y brillantes por la mañana, neutros por la tarde y cálidos por la noche, algo que puede mejorar la sensación de descanso y concentración, sobre todo si se trabaja desde casa. También es posible utilizar las bombillas para simular presencia cuando la vivienda está vacía o para que actúen como despertador luminoso subiendo el brillo de forma progresiva.

Los kits básicos combinan bombillas LED de alta luminosidad con el hub de la marca, lo que permite ir ampliando poco a poco el sistema con nuevas lámparas y puntos de luz. El hecho de apoyarse en estándares abiertos facilita que el usuario pueda mezclar estas bombillas con enchufes, sensores y otros dispositivos de distintos fabricantes sin grandes complicaciones.

Esta apuesta por los estándares es clave para el crecimiento del hogar inteligente en Europa: Matter y tecnologías como Thread o WiFi 6/7/8 buscan que encender una luz o vincular un enchufe no se convierta en un rompecabezas técnico, y que cambiar de ecosistema o de marca no obligue a rehacer toda la instalación desde cero.

Teleasistencia y cuidado de personas: el hogar inteligente como apoyo social

En el caso de España, con una población cada vez más envejecida, el hogar inteligente también se está orientando a cubrir necesidades de cuidado y teleasistencia. Empresas como SPC, con fuerte presencia en el mercado español y europeo, han presentado soluciones específicas para este ámbito.

Su plataforma ZEUS HALO, vista en el Mobile World Congress, se plantea como un sistema integrado que combina dispositivos conectados del hogar, análisis avanzado de datos y algoritmos de inteligencia artificial para vigilar patrones de comportamiento y detectar riesgos en personas dependientes.

El sistema es capaz de aprender rutinas y hábitos de los usuarios para identificar desviaciones que puedan indicar una caída, un problema de salud o una situación de peligro, generando alertas preventivas a familiares o cuidadores profesionales. Además, incluye un hub 5G con pantalla interactiva que puede actuar como compañero proactivo, comunicándose por voz con las personas que viven solas.

Más allá del seguimiento, ZEUS HALO permite personalizar recomendaciones relacionadas con salud, ocio o comunicación, intentando acompañar a quienes pasan muchas horas en casa. La propuesta de SPC se enmarca en un lema claro, «human by design», que pone el acento en usar la tecnología al servicio de necesidades reales, no solo como escaparate de innovación.

Este tipo de soluciones anticipan un futuro en el que el hogar inteligente no será solo sinónimo de comodidad o entretenimiento, sino también de apoyo social y sanitario, una línea especialmente relevante para administraciones y servicios sociales en Europa.

En conjunto, la evolución del hogar inteligente muestra un escenario en el que la conectividad, la inteligencia artificial y los estándares abiertos convergen para ofrecer casas más cómodas, eficientes y seguras. Los anuncios vistos en ferias como el MWC de Barcelona evidencian que la próxima gran batalla ya no será solo quién tiene el mejor altavoz o la mejor bombilla, sino quién logra articular un ecosistema sencillo de usar, respetuoso con la privacidad y capaz de adaptarse a los hábitos de cada persona sin que esta tenga que pensar demasiado en la tecnología que hay detrás.

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