Antiguas mantillas de boda, tradición y estilo

Mantillas de boda

Recuerdo una vieja mantilla que siempre ha estado en mi casa familiar: diseñada con manos artesanales de las de antes y de un color pálido, casi blanco, pero más cerca de lo que hoy llamamos “nude”. Es una mantilla de boda clásica que ha sobrevivido a varias generaciones pues se que antes de usarla mi abuela perteneció a mi bisabuela. De alguna forma logró permanecer en casa, como un testigo silencioso de la historia familiar.

En algún momento pensé en usarla en mi boda, incluso cuando era pequeña soñaba que caminaría al altar con ella, pero cuando llegó el momento de pensar en mi estilo nupcial descubrí que el tiempo también había evolucionado para mi y que lejos estaba de ser una de esas clásicas novias con mantilla pues mi look era algo más despojado, prefiriendo la sencillez de alguna pequeña flor en el cabello y poco más. La mantilla de novia quedará para alguna generación futura que desee aprovechar las gracias de esta pequeña reliquia histórica.

Mantillas de boda, hoy y siempre

Novia con mantilla

Las mantillas han sabido ser protagonistas en las bodas de antaño. Fueron siempre uno de los elementos centrales del look nupcial y es por eso que nuestras abuelas no podían concebir una boda sin ellas. Pero la evolución natural de las cosas y de la moda las transformó para siempre y así es como hoy las mantillas se han transformado en un objeto de época, una pieza central de las novias que descansan en la tradición o bien de aquéllas que buscan un estilo vintage, recuperando así algunas pinceladas del ayer.

Hoy las mantillas se han convertido en objeto vinculado a la historia y la tradición nupcial, sumándose al listado de objetos prestados y azules que toda novia debe incluir. Los ritos afloran en las bodas y el uso de la mantilla representa la vuelta al origen. Para algunas novias, la mantilla es ese objeto prestado que tanto importa, más vinculado a un valor emocional y sentimental. Para otras es un simple elemento que cincela y termina de dar vida a un look particular, en especial en el caso de novias vintage, donde los elementos antiguos ocupan un lugar central.

Una y mil mantillas de boda

Mantillas de novia

Además de las formas tradicionales de llevar una mantilla hoy se estila usarla de manera original. La más utilizada por estos días es adornar el ramo de la novia con una vieja mantilla. En algunos casos, se añade además un broche o un camafeo para así dar con un ramo de estilo antiguo y muy romántico.

En lo que sí hay gran apertura es en el estilo de la mantilla de boda pues las hay de encajes tradicionales pero también de tul, organza, sedas, lisas o de punto, más gruesas y muy volátiles. Lay más rústicas, con bordados o detalles de pedrería, algunas más trabajadas, otras más sencillas.

Si tienes una mantilla heredada, aprovéchala siempre que lo desees pues es un objeto muy especial, que encierra belleza pero también parte de tu historia personal. Y si además eres de las que gustan de los ritos clásicos de boda, no olvides incluirla entre los objetos antiguos y prestados de la novia pues nada mejor que una mantilla heredada para representar el amor, la felicidad y la familia.


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Bodas

Maria Alm

Soy Argentina, Licenciada en comunicación social, periodista y redactora de contenidos digitales. Y además acuariana y curiosa. Me gusta espiar... Ver perfil ›

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