
Tras nuevas disposiciones publicadas en el Boletín Oficial, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica ordenó frenar el uso, la venta y la distribución de distintos cosméticos para el cabello detectados en internet sin autorización. La medida afecta a varias marcas capilares que no pudieron acreditar registros válidos ni trazabilidad.
Según el organismo, estos alisados, champús y tratamientos capilares se ofrecían en canales digitales sin la documentación exigida, lo que implica riesgos sanitarios por su composición y por la ausencia de controles oficiales. La autoridad reguladora remarcó que se trata de productos capilares sin inscripción sanitaria y ordenó retirarlos del mercado.
Prohibiciones recientes sobre productos capilares
Mediante la Disposición 6776/2025, ANMAT dispuso la prohibición de todos los cosméticos para el cabello de la marca JUKA.ALISADOS. La investigación partió de controles de mercado en plataformas de venta online, donde se constató que los artículos se ofrecían sin rotulado con datos de registro ni responsable técnico.
La decisión alcanza todas las variantes y presentaciones detectadas, entre ellas:
- Shampoo neutro
- Encerado capilar
- ADN reparación profunda
- Nutrición células madre
- Nutrición multivitamínica
- Crema extra ácida
- Levanta muertos
- Biotina pura
- Alisado japonés
- Botox capilar
- Nutrición de almendras
- Shock de queratina
- Protector térmico
Al consultar la base oficial, la autoridad sanitaria verificó que no existían registros vigentes que se correspondieran con los identificadores de estos cosméticos, por lo que su uso y comercialización quedaron prohibidos en todo el territorio nacional.
Otras marcas alcanzadas: UP! MY HAIR y VIELESS
En paralelo, y a partir de una denuncia de Cosmetovigilancia, la Disposición 6675/2025 ordenó retirar del mercado diversos productos capilares de la marca UP! MY HAIR que carecían de inscripción sanitaria. Entre los artículos identificados figuran, por ejemplo, Biotina pura, Ampolla alisante biotina, Protector térmico biotina, Tratamiento de biotina, gamas de shampoo y acondicionador (incluidas líneas moringa y karité), alizados sin formol y máscaras capilares como bond repair, además de champú neutro y baño de crema, todos sin los avales requeridos.
Asimismo, la Disposición 6676/2025 abarcó a la marca VIELESS, tras detectarse la venta de alisadores carentes de datos de registro en su rotulado. La medida comprende presentaciones como Alisado Agile Extreme, Alisado Inteligente Frutal, London Botox – Wise Fórmula, Alisado Inteligente Cítrico, Queratin Shock Bifaz, Alisado Molecular y Alisado Marroquino.
ANMAT recordó que la legislación vigente —Ley 16.463 y Resolución 155/98— exige que los cosméticos se elaboren o importen por establecimientos habilitados y que solo pueden comercializarse productos registrados. En alisados ilegales existe la posibilidad de uso de formol (formaldehído) como agente alisante, ingrediente no autorizado por sus riesgos.
Riesgos, cómo identificarlos y qué hacer si los compraste
El uso de alisadores y tratamientos capilares no autorizados puede provocar irritación ocular y cutánea, lagrimeo, molestias en garganta y nariz, tos y sensibilización respiratoria; con exposiciones prolongadas, la literatura cita un posible incremento del riesgo de carcinomas nasofaríngeos asociado al formaldehído.
Antes de comprar, conviene verificar en la base de datos de ANMAT que el producto esté inscripto, revisar que el rótulo indique empresa responsable, lote, vencimiento y país de origen, y confirmar que la marca disponga de establecimiento habilitado o importador declarado.
Quienes hayan adquirido alguno de los artículos alcanzados deben interrumpir su uso de inmediato, evitar aplicarlos en casa o en peluquería, y reportar la oferta a la plataforma de venta y a la autoridad sanitaria local. Resulta útil conservar comprobantes y envases (con número de lote) para facilitar las actuaciones.
La decisión de la autoridad reguladora pone el foco en la seguridad del consumidor y en la necesidad de que los productos capilares cumplan con registros y controles; si un cosmético para el cabello no puede acreditar su origen y composición, lo más prudente es no utilizarlo y acudir a canales de venta formales.



