Anímate a decorar con Chalk Paint

Si las pasadas temporadas era la pintura con efecto pizarra la que arrasaba a nivel decorativo, actualmente no hay pintura más demandada que la denominada Chalk Paint, aquella con sensación y acabado de tiza. Hablamos de un material válido para todo tipo de superficies, desde muebles a paredes, que no necesita ningún tipo de preparación previa o imprimación, tiene buena adhesión, se aplica y seca en un tiempo muy breve y, gracias a su característica autonivelante, no se notan las pinceladas. ¿Cómo resistirse?

La pintura Chalk Paint se utiliza para obtener un acabado empolvado, un final aparentemente delicado de textura aterciopelada, especialmente liso y casi parecido a un lavado. En realidad es difícil de describir y las imágenes incluidas en el artículo no le hacen justicia; pero si tenéis la oportunidad, probadla y apreciaréis todo lo comentado.

Mesas pintadas con Chalk paint

Annie-Sloan Cans

Por lo visto este tipo de pintura Chalk PAINT® fue creada (o patentada) por Annie Sloan, que desarrolló su ahora famosa pintura decorativa en 1990. En aquel entonces no había pintura disponible con las propiedades que estaba buscando, por lo que decidió elaborar la suya propia. Eligió ese nombre por su sugestivo acabado mate casi calcáreo. Sloan insiste en que no se limita a añadir tiza, yeso de París o bicarbonato a la composición, aunque tampoco ha querido desvelar su secreto.

Sabemos que es una pintura no tóxica, a base de agua, libre de plomo y de olores, con compuestos orgánicos volátiles muy bajos. Su gran concentración de pigmentos ofrece un resultado de excelente cobertura, fina consistencia y colores vibrantes: Sin duda ganan los tonos pastel por goleada, como el gris claro, los azules, el verde menta o el rosa palo; aunque también destacan los cálidos e intensos principalmente ocres y granates.

Annie-Sloan Colours

Muebles pintados con Chalk paint

Paneles en Chalk paint

Aparadores en Chalk paint

Una de las características más destacadas de la Chalk Paint es que se puede lijar o raspar después de aplicar la pintura, para conseguir un aspecto envejecido o un falso decapado. Esta opción se utiliza sobre todo en aparadores o consolas y accesorios como jarrones, frascos o regaderas, que adquieren una marcada estética vintage.

Si se opta por colores fuertes u oscuros sobre la pared es viable pintar con tizas sobre la Chalk Paint a modo de pizarra, y por supuesto borrarla cuando queramos. Un par de propuestas originales: Dibujar un grafismo que simule un papel pintado para dar protagonismo a una pared, o pintar varias franjas en forma de arcoiris para que los niños disfruten de una pizarra singular e inspiradora que anime cualquier rincón.

Accesorios pintados con Chalk paint

Paredes en Chalk paint

Aunque no tenga las mismas propiedades ni durabilidad, es posible elaborar nuestra propia Chalk paint casera a base de pintura acrílica, yeso y agua caliente. En algunos tutoriales se hace hincapié en mezclar los colores acrílicos con esmalte blanco para una mayor cubrición, pero no es imprescindible. En este vídeo os explican el proceso:

Es estupendo cuando unos sencillos materiales de bricolaje permiten lograr resultados extraordinarios incluso al menos manitas de la casa, y esto es lo que sucede con la Chalk Paint. La nueva reina del DIY en pintura decorativa va a ser dificil de destronar viendo la facilidad con que se crea, se aplica y el modo en que deja los muebles y demás superficies, de un inconfundible aspecto sedoso y una cobertura perfecta.

Imágenes – Lowes, The flower shoppe, Lulastic, Pintar sin parar


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