
¿Tienes cansancio y sueño a todas horas? La anemia es un trastorno de la sangre que cada vez sufren más personas. Esto ocurre cuando la cantidad de los glóbulos rojos es menor de lo normal o cuando la concentración de hemoglobina en la sangre es baja. Con frecuencia, la anemia puede ocasionar en una enfermedad más grave que se desarrolla debido a la presencia de alguno de estos factores: La pérdida excesiva de sangre o hemorragia, la producción insuficiente de glóbulos rojos o la destrucción excesiva de glóbulos rojos.
Los síntomas de la anemia pueden incluir, entre otros, los siguientes: palidez anormal o pérdida del color de la piel, aceleración de la frecuencia cardiaca o taquicardias, dificultad respiratorias o disneas, falta de energía o cansancio injustificado, mareos o vértigos, dolores de cabeza, irritabilidad, ausencia o retraso en la menstruación, cicatrización lenta de las heridas.
Estos síntomas pueden parecerse a otros de otros trastornos de la sangre o problemas médicos. Como la anemia puede estar asociada a otra enfermedad es importante que acudas a tu médico en cuanto tengas los primeros síntomas. Será él quien deba diagnosticarte.
Más cosas que debes saber sobre la anemia
La anemia es una condición que se desarrolla cuando la sangre no tiene suficientes glóbulos rojos o hemoglobina. La hemoglobina es una parte principal de las células sanguíneas y se une al oxígeno. Si tienes anemia tus células no estarán recibiendo suficiente oxígeno y por eso sentirás uno de los síntomas comunes de la anemia que es el cansancio o la fatiga (y esto ocurre porque los órganos no están recibiendo todo lo que necesitan para funcionar correctamente).
En la actualidad son muchos millones de personas los que padecen anemia por todo el mundo. Las mujeres, los niños pequeños y las personas con enfermedades crónicas son los que pueden tener mayor riesgo de padecerla.
¿Por qué se produce la anemia?
Es necesario tener en cuenta algunos factores importantes que pueden hacer que se desarrolle la enfermedad de anemia. Los factores que debes tener en cuenta son los siguientes:
- Hay ciertas formas de anemia que son hereditarias y que los bebés pueden verse afectados en el momento de nacer teniendo que ser atendidos inmediatamente por el personal médico del hospital.
- Las mujeres en edad fértil son susceptibles a tener anemia por la deficiencia de hierro debido a la pérdida de sangre que se producen en la menstruación.
- Una mujer embarazada también puede ser susceptible a padecer anemia por las frecuentes demandas de hierro que requiere el feto para poder desarrollarse.
- Los adultos mayores también pueden tener mayor riesgo para desarrollar anemia debido a una mala alimentación y a causa de otras condiciones médicas.
Síntomas de la anemia
Son varios los síntomas que la anemia puede dejarnos. Siempre va a depender de cada persona, pero sobre todo, de la gravedad de la enfermedad en sí.
¿Por qué estoy muy cansada?
Porque es uno de los grandes síntomas que tiene esta enfermedad. El cansancio inexplicable puede dar lugar a pensar que tenemos anemia. Cuando no hay suficiente hemoglobina en sangre, es decir, la proteína o hierro que encontramos en los glóbulos rojos, nos lo hace saber el cuerpo de esta manera. Si te preguntas, ¿por qué tengo tan sueño?, ahora ya sabes el porqué. El cansancio deja el cuerpo inapetente y debido a ello, el sueño se apoderará de él.
Mareos y dolores de cabeza
Hay que decir que cuando una persona siente mareos, no siempre es culpa de la anemia. Los mareos pueden venir por numerosas otras causas. Lo mismo ocurre con los dolores de cabeza. Pero sí es cierto que cuando ambos se combinan y además, sentimos el cansancio que antes mencionamos, ya nos estarán dando muchas pistas. Esto ocurre porque el corazón tiene que trabajar mucho más de lo que ya lo hace, bombeando la sangre.
Frío en manos y pies
Es también otro de los síntomas de la anemia. No es algo puntual, sino que como bien decimos, tiene que darse de manera habitual. Del mismo modo que la piel pálida también se suma para completar esta sensación de frío en el cuerpo.
Dificultad a la hora de respirar
No sucede siempre y es uno de los síntomas más graves. La dificultad para respirar o bien, la sensación de falta de aliento, sumado al cuerpo con mucho cansancio es otro de los factores a tener en cuenta.
Uñas quebradizas
Al tener falta de hierro, también lo podremos notar en las uñas. Éstas se volverán más quebradizas. Notaremos la debilidad de las mismas y que se rompen de un modo más sencillo.
Hay muchos tipos de anemia
No todas las anemias son iguales, sino que hay muchos tipos de anemia y pueden ser muy diferentes en las causas y también en las formas que necesitarían tratarse.
La anemia por deficiencia de hierro es la más común y es tratable y curable con cambios en la dieta y con suplementos de hierro. Otras anemias como la que ocurre en el embarazo pueden ser consideradas normal. Sin embargo, hay otros tipos de anemias que pueden ser peligrosas para la salud e incluso pueden poner en peligro la vida de la persona que padezca este trastorno.
Diferentes anemias y sus causas
La anemia causada por pérdida de sangre
En este caso los glóbulos rojos se pierden a través del sangrado que puede ocurrir lentamente durante un largo período de tiempo e incluso puede que no sea detectada. Este tipo de sangrado crónico puede ocurrir por afecciones gastroinstestinales, el uso de fármacos antiinflamatorios no esteroideos, por la menstruación o por el parto.
La anemia causada por la deficiencia de glóbulos rojos
Con este tipo de anemia el cuerpo produce pocos glóbulos rojos y las células de sangre no funcionan correctamente. En cualquier caso la anemia es el resultado más común. Los glóbulos rojos pueden estar defectuosos o disminuir la producción por falta de minerales o vitaminas necesarios para las células rojas de la sangre. Este tipo de anemia puede ocurrir a causa de: una anemia falciforme, la anemia por deficiencia de hierro, deficiencia de vitaminas, problemas con la médula ósea u otras condiciones de salud.
La anemia falciforme
Este tipo de anemia es un trastorno hereditario que afecta a muchas personas. Los glóbulos rojos se vuelven en forma de media luna debido a un defecto genético, entonces se descomponen rápidamente y el oxígeno no llega a los órganos del cuerpo causando anemia. Los glóbulos rojos en forma de media luna también pueden causar dolor cuando quedan atrapados entre los vasos sanguíneos.
La anemia ferropénica
Este tipo de anemia se produce debido a la falta de hierro en el cuerpo. La médula ósea en el centro del hueso necesita hierro para producir hemoglobina, la parte de los glóbulos rojos que transporta oxígeno a los órganos del cuerpo. Si la persona no tiene el hierro adecuado, el cuerpo no podrá producir suficiente hemoglobina y el resultado es anemia por falta de hierro. Este tipo de anemia suele ser causada por una dieta baja en hierro (especialmente en bebés, niños, adolescentes, veganos y vegetarianos), el embarazo, la lactancia materna, la menstruación, la donación de sangre demasiado frecuente, la enfermedad de Chron, ciertos medicamentos, una mala alimentación, etc.
La anemia por falta de vitaminas
La anemia también puede ocurrir por falta de vitamina B12 y ácido fólico. Estas dos vitaminas son necesarias para producir glóbulos rojos y si no se producen aparece la anemia por deficiencia de estas vitaminas. Estas anemias incluyen: la anemia megaloblástica (deficiencia de vitamina B12 o ácido fólico), la anemia perniciosa (mala absorción de la vitamina B12), una deficiencia en la dieta u otras causas.
Si tienes anemia o crees que puedes tenerla es necesario que acudas a tu médico regularmente para que pueda evaluar tu situación y que además pueda tratarte de tal forma que esa deficiencia de hierro que tienes quede solventada y puedas encontrarte mejor. Aunque sea un proceso largo, la anemia es curable.
Si te sientes con sensación de cansancio y sueño a todas horas, la anemia puede ser la causante del problema.
¿Qué debemos hacer para prevenir la anemia?
En este caso puedes tomarte suplementos de hierro que encontrarás en farmacias o herbolarios. Aunque también puedes dejarte llevar por una dieta rica en hierro. Para ello, tanto la carne como el marisco son fuentes vitales de este mineral. Entre las legumbres, destacan las lentejas, sin olvidarnos de los vegetales de hojas verdes. Es por ello que las espinacas o el brócoli tienen que formar parte de los platos diarios de nuestro menú. La vitamina C es imprescindible para prevenir la anemia, así como la vitamina B12 que podrás encontrar en el salmón, huevos, almejas o truchas.
Claro que también es importante saber que no todos los tipos de anemia se pueden prevenir gracias a la dieta. Esto sucede cuando hay una enfermedad en la sangre que hace que nuestro cuerpo no produzca los suficientes glóbulos rojos. En estos casos, la ayuda médica es vital para poder tratar la enfermedad.
Consecuencias de la anemia
Una de las consecuencias de la anemia son las arritmias. No suceden siempre, pero hay que tenerlas en cuenta. En un primer momento no tienen porqué ser nada grave. Pero con el paso del tiempo, podrían causar daños mayores en el corazón. Además, la anemia de por sí también puede causar problemas en otros órganos y no solo en el corazón debido a que no les llega el oxígeno suficiente. Además, en personas enfermas puede hacer que generen más infecciones.
Del mismo modo, también es peligrosa para las mujeres embarazadas, ya que puede contribuir a la desnutrición tanto en ellas como en los bebés y que estos nazcan con bajo peso.
Tratamientos de la anemia
Como bien hemos comentado anteriormente, no solo hay un tratamiento contra la anemia. Siempre dependerá de los tipos de la misma.
- Suplementos: Uno de los tratamientos de la anemia es tomar suplementos de hierro, así como de ácido fólico o bien de vitamina B12.
- Medicamentos: Por otro lado, hay que llegar a los medicamentos, que bien nuestro médico nos recetará. En este caso, son los que van a inhibir el sistema inmunitario.
- Para poder ayudar a la médula ósea a conseguir más células, también se puede emplear la llamada Eritropoyetina. De manera natural es el riñón quien se encarga de producirla en nuestro cuerpo, así como el hígado. Se le considera un factor estimulante cuando el organismo no lo genera. Así es que, este tratamiento se dará en pacientes con enfermedad renal crónica.
- Transfusiones de sangre: Cuando ya hablamos de problemas también mayores, se puede recurrir a las transfusiones como tratamiento de la anemia.
- Cirugías: Cuando hay una anemia hemolítica de carácter grave, se puede recurrir a la cirugía para extirpar el bazo.








