
Andalucía ha decretado el estado de alerta en Chiclana de la Frontera y Baeza tras confirmar la circulación del virus del Nilo occidental (VNO) en mosquitos del género Culex capturados en las afueras de ambos municipios. La medida se adopta después de que el laboratorio de referencia confirmase la presencia del patógeno en las trampas del programa autonómico de vigilancia y control de vectores.
El protocolo fija un periodo mínimo de cuatro semanas con medidas extraordinarias de prevención y seguimiento —hasta el 23 de octubre en Chiclana y el 24 de octubre en Baeza—, siempre que no se detecte nueva actividad viral en ese intervalo. Las administraciones locales y provinciales ya han sido notificadas para coordinar actuaciones específicas en el territorio.
Qué implica la alerta en Chiclana y Baeza
La declaración de área en alerta supone reforzar las tres líneas de vigilancia: entomológica (mosquitos), animal (aves y équidos) y humana (casos sospechosos y confirmados). Además, activa campañas de información en farmacias comunitarias, centros educativos, residencias y dispositivos de enfermería para promover conductas preventivas.
Los ayuntamientos deben intensificar el control vectorial en el núcleo urbano y hasta 1,5 km a la redonda en focos larvarios o refugios de adultos, con especial atención a puntos de agua estancada. Estas actuaciones incluyen tratamientos larvicidas y, si procede, aplicaciones adulticidas focalizadas.
La evaluación epidemiológica que respalda la alerta ha tenido en cuenta la proximidad a población, la densidad de mosquitos y las condiciones ambientales registradas en las trampas, lo que permite ajustar las intervenciones al riesgo real de cada zona.
En paralelo, se impulsa la comunicación a la ciudadanía con mensajes claros sobre protección personal (repelentes, ropa adecuada y horarios de menor exposición), además de recomendaciones para el mantenimiento doméstico y comunitario que reduzcan los criaderos.
Municipios andaluces con seguimiento reforzado
Chiclana y Baeza se suman a otras localidades que ya se encontraban en vigilancia activa por circulación del VNO o por densidades elevadas de mosquitos en su entorno. Entre ellas figuran Huelva, Pulpí (Almería), Benalup-Casas Viejas (Cádiz) y Guillena (Sevilla), con fechas de referencia establecidas para la revisión del estado de alerta.
Asimismo, se han comunicado detecciones recientes en trampas situadas fuera de los núcleos urbanos en La Puebla del Río, Villamanrique de la Condesa y Real de la Jara (Sevilla), lo que mantiene el nivel de riesgo alto en esos entornos por la circulación viral en mosquitos.
Los datos entomológicos obtenidos de 195 trampas repartidas por la comunidad reflejan abundancia de vectores en enclaves como La Puebla del Río (Brazo del Este), Estepona, Málaga, San José del Valle y Navas de San Juan, entre otros. En municipios como Chiclana, Benalup-Casas Viejas, Los Barrios, San Roque, Guadalcázar, Alhaurín de la Torre, Mijas, Cártama, Benacazón, Guillena y Coria del Río se registran niveles moderados.
Esta fotografía de riesgo dinámico permite orientar los esfuerzos de control hacia los puntos con mayor densidad de mosquitos o con evidencias de circulación del virus, optimizando recursos y priorizando las zonas más sensibles.
Vigilancia humana y animal: novedades destacadas
Dentro de la vigilancia en salud pública se ha notificado un caso humano probable en un menor de 10 años residente en Andújar (Jaén), con cuadro de meningitis vírica y evolución favorable. El estudio inicial sugiere infección por VNO, aunque no pudo confirmarse de forma definitiva al no completarse la segunda determinación serológica requerida por protocolo.
De acuerdo con el balance de los laboratorios de referencia en Granada y Sevilla, más de 300 pruebas realizadas en pacientes con clínica compatible han descartado infección por VNO en esta temporada, lo que evidencia la capacidad de detección y cribado a nivel autonómico.
En el ámbito de fauna silvestre, se ha comprobado la positividad en dos aves halladas muertas en Iznájar (Córdoba) y Hinojos (Huelva). Estos hallazgos han motivado la revisión al alza del nivel de riesgo en las áreas afectadas, reforzando la vigilancia ambiental y las medidas preventivas.
La coordinación entre salud pública, medio ambiente, universidades y servicios provinciales de control de mosquitos permite un seguimiento integrado del vector y de la circulación viral, clave para anticipar escenarios y reducir la probabilidad de transmisión.
Actuaciones locales y recomendaciones a la población
El Ayuntamiento de Baeza ha activado un plan intensivo de control con tratamientos larvicidas en puntos de agua (imbornales, fuentes sin circulación, pontanillas) y la posibilidad de adulticidas focales donde se observe mayor actividad de mosquitos. Además, se reforzará la toma de muestras en el centro de salud ante síntomas compatibles.
En Guillena (Sevilla), declarada en alerta tras detectar VNO en mosquitos Culex a menos de 1,5 km del núcleo, se han realizado tratamientos adulticidas en la margen de la Rivera de Huelva y se ha intensificado la revisión de focos larvarios, la comunicación con servicios sanitarios y las campañas informativas dirigidas a la población.
Para la ciudadanía, la Junta recuerda medidas de protección personal: usar repelentes autorizados, vestir ropa clara que cubra brazos y piernas, evitar perfumes intensos que atraen a los insectos y reducir la exposición en el amanecer y atardecer, cuando el mosquito está más activo.
En el entorno doméstico, se recomienda eliminar aguas estancadas en macetas, cubos, juguetes, platos de animales o neumáticos; mantener piscinas, albercas y lavaderos en buen estado; instalar mosquiteras y, cuando proceda, emplear insecticidas ambientales. En explotaciones ganaderas, es esencial renovar con frecuencia los bebederos y evitar charcos persistentes.
El mantenimiento de estas pautas, unido al trabajo técnico de vigilancia y control, permite sostener un nivel de prevención efectivo mientras se monitorea la evolución de la actividad del vector y la circulación del virus en el territorio andaluz.
Con las alertas activas en Chiclana y Baeza y el refuerzo de la vigilancia en otros municipios, la prioridad es cortar la cadena de transmisión mediante control vectorial, información clara y la implicación de la ciudadanía en pequeñas acciones que marcan la diferencia: repelente a mano, ropa adecuada y cero aguas estancadas.



