
En la alimentación encontramos muchas veces la solución a nuestros problemas de salud. Entre esos alimentos, se encuentran los clasificados por ser considerados anticancerígenos. Los estudios afirman que la mejor manera de prevenir el cáncer es a base de una buena dieta, sana y equilibrada.
Todo lo que comemos nos perjudica y nos beneficia directamente o indirectamente. Puedes alimentarte durante meses de comida ‘basura’ y no notar nada, pero con el paso de los años, tu cuerpo se puede ver resentido por esos meses de mala alimentación.
De acuerdo con la Institución Nacional del Cáncer de Estados Unidos, al menos un tercio de las muertes producidas por cáncer están relacionadas con la dieta. Para ello, es necesario tomar medidas al respecto y cambiar paulatinamente nuestras comidas.
Podemos empezar por evitar el consumo de tabaco y alcohol en abundancia. A día de hoy no existe una dieta específica para evitar un posible cáncer, pero sí que encontramos una serie de alimentos claves que poseen propiedades anticancerígenas.
Alimentos anticancerígenos
Tomate
El tomate está compuesto de licopeno y tomatina que actúan en nuestro organismo como antioxidantes, evitando que las células se transformen en un futuro cáncer. Consumirlo regularmente se ha asociado a una disminución del riesgo de cáncer de próstata, en el tracto digestivo y en el pulmón. Es importante mencionar que, al cocinarlos, el nivel de licopeno aumenta, aumentando sus beneficios.
Trigo
El trigo y los cereales integrales son ideales para librar de nuestro cuerpo sustancias cancerígenas porque crean un aumento del flujo intestinal. El centeno y la fibra deben convertirse en tus mejores aliados. Así podrás evitar en un futuro el cáncer de estómago y de colon. Además, como las sustancias cancerígenas no son absorbidas, disminuye el riesgo de cáncer de mama y páncreas.
Brócoli
El brócoli es una magnífica verdura con un alto contenido de vitamina C y fibra alimentaria. Contiene isotiocianatos, compuestos que detienen el desarrollo de las células cancerosas en las primeras etapas de leucemia y cáncer de páncreas, mama, huesos, vejiga, próstata e hígado. Consumir brócoli 3 veces por semana se ha relacionado con un menor riesgo de cáncer colorrectal y, en general, es una excelente fuente de protección antioxidante.
Té Verde
El té verde es un potente antioxidante gracias a sus polifenoles. Además, diversos estudios han mostrado sus capacidades como anticancerígeno, inhibiendo el crecimiento de células tumorales. En culturas como la japonesa, donde su consumo es frecuente, se observan tasas más bajas de ciertos tipos de cáncer.
Aceite de oliva extra virgen
El aceite de oliva es fundamental en la dieta mediterránea. Contiene altos niveles de antioxidantes que contribuyen a la reducción del riesgo de cáncer de mama hasta en un 30%. Además, ayuda a estabilizar los oncogenes, las sustancias que promueven el desarrollo del cáncer.
Aloe vera
El aloe vera es conocido por sus propiedades curativas tanto externas como internas. Su jugo es particularmente eficaz para reducir el riesgo de cáncer de pulmón y páncreas. También refuerza el sistema inmunológico, crucial para combatir las células cancerígenas.
Granada
Entre los superalimentos, la granada destaca por su alto contenido en antioxidantes y vitamina C. Su consumo regular ayuda a prevenir el cáncer de mama, próstata y otros tipos de cáncer debido a sus propiedades antiinflamatorias y astringentes.
Cúrcuma
La cúrcuma es una especia que contiene curcumina, un compuesto con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Su capacidad para reducir el colesterol y combatir bacterias la hace un elemento clave en la prevención de leucemia, tumores en ovarios, estómago, hígado, colon y mama. Mezclarla con pimienta negra mejora su absorción en el organismo.
Soja
En Asia, la soja es un alimento básico y ha mostrado beneficios significativos para las mujeres, especialmente durante la menopausia. Contiene isoflavonas, antioxidantes que ayudan a proteger el cuerpo contra el cáncer, en especial el cáncer de mama. Además, es una fuente rica de proteínas vegetales y fibra.
Sugerencias de una dieta equilibrada
- Evitar el consumo excesivo de alcohol, ya que está relacionado con el cáncer de mama y otros tipos de cáncer.
- Consumir al menos cinco raciones de frutas y verduras diarias. Incluye variedades de todos los colores para obtener un espectro más amplio de antioxidantes.
- Reducir el consumo de carnes rojas y procesadas, limitándolo a una vez por semana.
- Optar por métodos de cocción saludables como el vapor, parrilla o sartén, evitando fritos y rebozados.
- Incrementar el consumo de hidratos de carbono integrales para mejorar el tránsito intestinal y reducir los riesgos asociados al cáncer colorrectal.
La incorporación de estos alimentos anticancerígenos en tu dieta no solo mejorará tu calidad de vida, sino que también contribuirá a la prevención de enfermedades graves como el cáncer. Apostar por una alimentación equilibrada y variada, evitando productos procesados y priorizando alimentos naturales, es una de las mejores decisiones que puedes tomar para cuidar de tu salud.
