
La temporada de verano trae consigo un repunte de la actividad del mosquito transmisor del virus del Nilo Occidental en Andalucía. La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias ha declarado nuevas áreas en alerta por circulación del patógeno en cuatro municipios de la provincia de Sevilla, elevando a once el total de localidades andaluzas bajo vigilancia intensificada. Hasta el momento, se han registrado dos casos humanos de fiebre del Nilo, ambos con síntomas leves, lo que ha activado los protocolos de control y prevención establecidos por el Programa de Vigilancia Integral y Control de Vectores.
La detección temprana del virus en mosquitos capturados en trampas ha permitido a las autoridades sanitarias anticipar el riesgo y tomar medidas antes de que se produzcan más infecciones. La red de vigilancia, coordinada por la Estación Biológica de Doñana (CSIC), la Diputación de Sevilla y la propia Junta, ha sido clave para identificar los focos y delimitar las zonas de actuación. Los expertos insisten en que la colaboración ciudadana resulta fundamental para reducir los criaderos de mosquitos y evitar picaduras.
Once municipios andaluces en alerta
La Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica ha incluido en el nivel de alerta a Gelves, Almensilla, Aznalcázar y Mairena del Aljarafe, después de confirmarse la presencia de mosquitos portadores del virus en trampas situadas cerca de sus núcleos urbanos. Estas cuatro localidades sevillanas se suman a las que ya estaban en alerta: Palomares del Río, Constantina, Coria del Río, La Puebla del Río, Pulpí (Almería) y Torredonjimeno (Jaén). Además, en Benacazón se detectó circulación viral, pero al estar la trampa a más de 1,5 kilómetros del casco urbano, no se consideró necesario activar la alerta.
La declaración de área en alerta tiene una duración mínima de cuatro semanas, prorrogable si persiste la circulación del virus. Durante este periodo, los ayuntamientos afectados deben intensificar las labores de control vectorial, incluyendo tratamientos adulticidas y la eliminación de focos de cría de mosquitos en un radio de hasta 1,5 kilómetros de las zonas residenciales. Asimismo, se refuerzan las campañas informativas dirigidas a la población para que adopte medidas de protección personal.
Dos casos leves de fiebre del Nilo en humanos
Hasta la fecha, Andalucía ha registrado dos infecciones humanas por el virus del Nilo Occidental esta temporada. El primer caso correspondió a una mujer residente en Sevilla que pasa temporadas en Palomares del Río, diagnosticada mediante PCR en el Hospital Universitario Virgen del Rocío con síntomas leves. El segundo caso, también leve, afectó a un hombre de Villamanrique de la Condesa, que comenzó con fiebre y malestar el 13 de julio y fue confirmado el 21 de julio por el mismo centro hospitalario.
Las autoridades sanitarias han realizado un exhaustivo cribado para detectar posibles contagios. En total, se han analizado 222 usuarios y 91 pacientes con meningitis víricas, además de 688 determinaciones en donantes de sangre, todas con resultado negativo. Tampoco se ha encontrado circulación del virus en las 208 aves silvestres analizadas ni en équidos, lo que indica que, por ahora, la transmisión se mantiene controlada en el ámbito humano.
Vigilancia entomológica y control de vectores
La red de vigilancia de Andalucía cuenta con un centenar de trampas distribuidas por todas las provincias para monitorizar la densidad de mosquitos y la presencia del virus. Los agentes de Salud Pública han realizado más de 1.200 verificaciones en 612 municipios, revisando imbornales y otros puntos de control. Los datos de la última semana muestran una densidad abundante de hembras transmisoras en localidades como Palomares del Río, Los Palacios y Villafranca, y La Puebla del Río, lo que obliga a mantener la alerta.
Los principales vectores del virus en la península ibérica son los mosquitos del género Culex, especialmente Culex pipiens y Culex perexiguus. Estas especies se reproducen en aguas estancadas y son las responsables de la transmisión del patógeno desde las aves, que actúan como reservorios naturales, hasta los mamíferos, incluidos los humanos. La vigilancia se mantiene activa durante todo el año, aunque se intensifica en los meses cálidos, cuando la actividad de los mosquitos es mayor.
Recomendaciones para prevenir las picaduras
Ante la ausencia de una vacuna para humanos, la mejor estrategia para evitar la fiebre del Nilo Occidental es protegerse de las picaduras de mosquito. Las autoridades recomiendan usar repelentes autorizados siguiendo las instrucciones del fabricante, vestir ropa de manga larga y colores claros, especialmente al amanecer y al atardecer, e instalar mosquiteras en puertas y ventanas. También es aconsejable evitar la acumulación de agua estancada en macetas, cubos, canaletas y otros recipientes, ya que constituyen el principal criadero de mosquitos.
La Junta de Andalucía ha puesto en marcha acciones comunitarias y campañas informativas que han llegado a más de 50.000 personas, y recuerda que la prevención es una responsabilidad compartida entre administraciones, profesionales sanitarios y ciudadanía. En caso de presentar fiebre, dolor de cabeza intenso o síntomas neurológicos tras una picadura, se debe acudir al centro de salud para una evaluación temprana.
Con once municipios en alerta y dos casos leves confirmados, la situación en Andalucía sigue bajo control, pero las autoridades insisten en no bajar la guardia. La combinación de vigilancia activa, control vectorial y medidas de protección personal ha permitido hasta ahora contener la propagación del virus del Nilo Occidental sin que se hayan registrado formas graves de la enfermedad. El verano aún no ha terminado, y la colaboración de todos será clave para mantener a raya al mosquito transmisor.






