Admira a tu pareja pero no la idealices

Vale, has conocido a un chico o a una chica que parece por fin la persona perfecta para ti: es atento/a, encantador/a, educado/a, inteligente, detallista, divertid/a, cariñoso/a… ¡Parece que lo tiene todo! Pasan los meses y cada vez te sientes más y más enamorada de él, más atraída tanto física como emocionalmente y empiezas a pensar que lo peor que podría pasarte sería perderle…

Todo lo que hace lo ves bien, no ves que cometa fallos en ningún momento y lo admiras tanto que lo tienes en un pedestal… ¡Aquí llegamos a lo que nos importa!

A priori te diré que:

  • El amor es bonito cuando es correspondido y tienes todo el derecho del mundo no sólo a vivirlo sino también a manifestarlo (debe darte igual aquellos que piensen que eres empalagosa o demasiado cursi, quizás hable su envidia por ellos o su decepción por no sentirse tan dichosa y feliz como tú).
  • La persona perfecta no existe, al igual, que tú tampoco eres perfecta… Por tanto, es normal, que las parejas no siempre sean perfectas… Si dentro de esa relación que parecía perfecta ha sucedido una discusión, ¡tranquila! Es totalmente normal, y hasta sano para la buena relación de pareja.
  • Con el tiempo pueden pasar dos cosas: una, que veas la realidad de tu pareja (tanto las virtudes como los defectos) y te siga enamorando, o dos, que por fin descubras sus pequeñas taras, defectos o manías y de tan idealizado que lo tenías en un principio, ahora te desilusione y se acabe el amor por ello

Si idealizas a tu pareja en los primeros momentos de tu relación sólo conseguirás que con el tiempo te desilusione, porque como decíamos en un principio, no hay nadie perfecto ni ideal en el mundo. Es por ello por lo que te aconsejamos que admires a tu pareja pero que no la idealices. Hay una gran diferencia entre estos dos conceptos, y a continuación te lo explicamos.

Admira a tu pareja

En la admiración que sentimos hacia la pareja está gran parte del secreto para que esa relación sea duradera. Es lógico, ¿no crees? No podríamos estar con una persona a la que no admiramos, a la que vemos cada día y sentimos que no nos aporta nada porque no realiza nada interesante… ¿Qué es admirar? Pongamos unos ejemplos:

  • Se admira a la pareja cuando vemos que tiene un trabajo duro y que a pesar de ello cada mañana se levanta diligente y decidida hacia esa tarea diaria.
  • Se admira a la pareja cuando vemos su fuerza de voluntad o su valentía ante ciertas situaciones.
  • Se admira a la pareja cuando vemos que es capaz de superar cualquier bache por muy difícil que sea este.

Y como estos podríamos poner muchísimos más ejemplos. Es super valioso no sólo admirar a tu pareja sino también hacerle ver que sientes por ella esa admiración. Por lo tanto, te recomendamos que reconozcas sus méritos, que le apoyes en su día a día así como en esas tareas que le resulten más tediosas y que lo aprecies,… Aprecia mucho a tu pareja y reconoce frente a él o ella todo lo bueno y admirable que le ves…

Admira pero no idealices

Una cosa es admirar (como hemos explicado en el caso anterior) y otra muy distinta es idealizar. ¿Cuándo idealizamos? Cuando con las virtudes que observamos en nuestra pareja tapamos también los posibles defectos que pueda tener…

Y es que muy a menudo, escuchamos a amigos o amigas, que antes nos contaban lo contentos y encantados que estaban con sus parejas y que ahora, a los pocos meses, nos cuentan que ya no les atrae ni física ni emocionalmente, que esa persona maravillosa se ha convertido en alguien más y que ya no reconocen en él o en ella a esa persona que una vez los enamoró… ¿Qué ha ocurrido aquí? Pues no es más que un caso de idealización. Sólo veían lo bueno y virtuoso de su pareja pero no prestaban atención a los defectos que también tenían.

Tu pareja no es Dios, tu pareja comete errores como tú misma y como cualquier otra persona: habrá días en los que no esté centrado en ti por el estrés o por exceso de trabajo, habrá alguna fecha importante que se le olvide, llegará a casa cansado o cansada y no tendrá muchas ganas esa noche de diálogo… Pero, ¡no pasa nada! No es un dios que todo lo puede. Es humano y como tal, tiene sus días buenos y sus días malos… No por ello, te ha dejado de querer ni de valorar… Otra cosa muy distinta sería que todo esto se convirtiera en costumbre y en algo muy cotidiano (entonces sí, comunícate con él, pregúntale que le pasa y dile lo que sientes).

Por lo tanto, admira a tu pareja pero no la idealices, no la pongas en ningún pedestal… Ponla a tu misma altura y se consciente, de que es maravillosa, igual que tú, pero también tiene sus días malos, sus defectos y sus manías que pueden ser inaguantables para ti pero que lo hacen tan único y especial, como a ti te hacen los tuyos.


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