6 señales de que estás viviendo una relación tóxica

No importa la edad que tengas, cuáles hayan sido tus estudios o si has pasado por una o varias relaciones. Todas nosotras podemos caer en alguna ocasión en una relación tóxica. La razón de ello está siempre en el amor, en ese amor a veces ciego que nos hace olvidar una gran prioridad: nosotras mismas.

Si ya has pasado por una relación tóxica sabrás que no es fácil salir de ellas, que el vínculo que en ocasiones construimos con la otra persona es tan complejo que hemos de necesitar incluso la ayuda de terceras personas. No te preocupes, siempre es posible empezar de nuevo. Hoy en Bezzia te indicamos cuáles son las señales de adevertencia que siempre deberás tener en cuenta.

No te sientes bien contigo misma

Es la primera sensación que debes tener en cuenta. Una relación afectiva no se mantiene solo con el amor, de hecho, son muchas las parejas que acaban separándose aún queriéndose.

Lo que debe aportarnos en primer lugar una relación es bienestar personal, equilibrio y autoestima. Una persona que vive con nosotros nunca debe “quitarnos”, debe “aportarnos”.

Si sientes cada día que no estás actuando de acuerdo a tus valores, que no te reconoces cuando hablas, cuando vistes o cuando te diriges a tu compañero, es que algo está ocurriendo. No te sientes bien contigo misma, y ese es el primer indicio de que te encuentras en una relación, insana. Tóxica.

Están vetando tu crecimiento personal

¿A qué llamamos crecimiento personal? Es muy importante que tengas en cuenta esta dimensión:

  • Crecimiento personal es sentirse en equilibrio con una misma
  • Es el valor de seguir aprendiendo cada día, ilusionándonos por nosotras y por la vida.
  • Es tener proyectos personales y poder alcanzarlos.
  • Es seguir creciendo por dentro, tener la sensación de que cada experiencia vivida vale la pena.

Si junto a ti tienes a alguien que pone más muros que puertas, si pone barreras a tus deseos, si te impide crecer en tu trabajo o relacionarte con las personas que te son significativas: estás en una relación tóxica.

Las decisiones siempre parten de la misma persona

No importa la pequeña decisión que debamos tomar: ¿Vamos a este restaurante? ¿Voy a ver a mis amigas esta tarde o mejor mañana? ¿Hacemos una excursión este fin de semana? ¿Vemos esta película?

  • La elección siempre vendrá de la otra persona. Y a pesar de que tu opinión sea escuchada, es muy probable que recibas una crítica o un reproche. Ello hará que poco a poco, dejes de sugerir.
  • También puede ocurrir que si en alguna ocasión te concedes el mérito de haber elegido o decidido algo, ello suponga el tener que cargar con infinitas culpas y malas caras. (“Claro, como has querido ir aquí, ahora pasa lo que pasa”, “Como siempre tienes tus caprichos, ahora lo pagamos todos”)

No es amor, es obsesión, control y manipulación

Es posible que al principio, esa relación te ofreciera grandes emociones. La pasión era muy elevada, te sentías ilusionada y convencida de que por fin, habías encontrado a la persona de tu vida.

Las relaciones tóxicas suelen partir de la dominancia de una persona muy compleja. Suelen ser hábiles artesanos del chantaje emocional. Cautivan y saben tocar esas áreas que más nos emocionan, son muy amables en las primeras épocas, pero poco a poco, vamos conociéndolos un poco mejor.

  • Nos damos cuenta que es un amor que daña, que causa dolor y no enriquece.
  • Su afectividad está basada en la desconfianza, y quien desconfía desea controlar. De ahí que aparezcan esos celos tan elevados y la necesidad de dominar todas las áreas de nuestra vida.
  • Suelen utilizar el chantaje y el victimismo para tenernos bajo su control.

Siempre te hacen sentir culpable

La culpabilidad es una sensación que no solemos quitarnos de encima en las relaciones tóxicas. Y la jsutificación es doble:

  • Por una parte la otra persona nos hace sentir culpable por no atenderlos, por no tener en cuenta sus necesidades, sus vacíos, y esas carencias que como pareja, no sabemos cubrir.
  • Además, y por otro lado, también nos sentimos culpables con nosotras mismas. Culpables por no reaccionar, por no atrevernos a poner fin a esa relación que nos hace feliz, y culpables por haber caído en una relación tóxica sabiendo todo lo que sabemos, y siendo mujeres maduras.

No te culpabilices. La auténtica valentía está en salir de estas relaciones y en el posterior aprendizaje que tengamos de ellas.

Sin saber cómo, te quedas aislada

No sabes muy bien cómo llega a ocurrir, pero de un día para otro dejas de ver tanto a tus amistades, ya no visitas de forma regular a tu familia y hasta puede que hayas llegado a dejar el trabajo.

De un día para otro muchas mujeres acaban siendo cautivas de sus propios hogares. Y aunque al principio pensemos que vale la pena, que estamos con la persona que amamos, nos damos cuenta que los vacíos que sentimos en nuestro interior son muy grandes.

  • Nos convertimos en satélites que giran alrededor de una sola persona.
  • Nuestras necesidades no son prioridad, incluso llegamos a creer que nuestra voz no es importante.
  • Todo ello deriva en una gran frustración y una pérdida muy grave de nuestra autoestima

No lo permitas. No te dejes arrastrar por las relaciones tóxicas. Tarde o temprano las personas que te quieren te comentarán que tu expresión ya no es la misma, de que has cambiado… De que lo mejor es priorizarte y dar fin a esa relación que te trae más lágrimas que felicidades.

Escúchales y sobre todo, atiende a tu corazón. Mereces ser feliz, mereces ser tú misma.


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