5 aspectos que no debemos permitir en nuestra relación de pareja

Establecer una relación de pareja saludable y feliz, requiere esfuerzos por ambas partes. Ahora bien, hay un aspecto que muchas veces escapa de nuestras manos y que no podemos controlar: amar significa abrirse por completo a la otra persona, hasta el punto de que en ocasiones, acabamos dando demasiado, e incluso cediendo más allá de lo que deberíamos.

Realidades tan comunes como dar prioridad a las necesidades del otro, o no dar importancia a determinadas actitudes dañinas o incluso manipulativas, hace que poco a poco, la relación caiga en un lado muy peligroso. Hay una serie de aspectos que jamás deberíamos permitir en nuestras relaciones, de ahí que hoy en Bezzia queramos hablarte de ellas para que las tengas en cuenta.

1. Dejar de lado nuestro crecimiento personal

Las relaciones felices, estables y saludables tienen en cuenta no solo el crecimiento de la propia pareja, sino también el de cada uno de sus miembros. Ahora bien, convendría en primer lugar aclarar qué entendemos por crecimiento personal.

Las personas tenemos determinados intereses, aficiones y relaciones sociales que nos determinan. Que conforman lo que somos.

  • Tu familia y tus amigos son importantes en tu crecimiento personal, al igual que tu relación de pareja.
  • Tus aspiraciones profesionales, tu trabajo, tus estudios y tus sueños también son esos pilares esenciales que te determinan.
  • Llamamos también crecimiento personal a la oportunidad de seguir aprendiendo y madurando como persona.

Todas tenemos claro que mantener una relación requiere en ocasiones hacer ciertas renuncias. Puede que debamos dejar esa aspiración que teníamos por ejercer nuestro trabajo en un país extranjero, que dejemos de ver tanto a nuestras amigas porque ahora pasamos más tiempo con la persona que amamos. Es normal.

Ahora bien, lo que no deberíamos permitir es que la otra persona vete, impida y no acepte que sigamos con muchos de esos aspectos anteriormente citados. 

Necesitamos ser personas individuales maduras, felices y seguras con lo que somos y con los que nos caracteriza. Nadie tiene derecho a “cortar tus alas”, a prohibirte que trabajes, que veas a tus amistades, que sigas con tus aficiones habituales. Es importante tenerlo en cuenta.

2. Cuando vulneran nuestros valores

Hay quien piensa que para que una pareja tenga éxito en su relación, es necesario que coincidan en cada aspecto: las mismas aficiones, gustos, pasiones… Nada más lejos de la realidad. Amar es respetar las diferencias y disfrutar de las semejanzas. Ahora bien, si hay un aspecto en los que sí deberíamos coincidir es en los valores.

  • Nadie tiene derecho a vulnerar tus valores, lo que es importante para ti y que te define.
  • En nuestra relación de pareja la otra persona no puede burlarse, ironizar o menospreciarnos por nuestro esquema de valores.
  • Si cedemos, si no le damos importancia a dejar de lado esto y lo otro porque nos lo indica nuestra pareja, día tras día nuestra autoestima se estará vulnerando. No lo permitas.

3. La importancia de tu espacio personal

Nuestro espacio personal es tan importante como el que construimos con nuestra relación de pareja. Todos tenemos derecho a disponer de tiempo para nosotros mismos, ahí donde disfrutar de nuestra soledad, de nuestra identidad.

También es importante disponer de “tu personalidad” en casa: tus cosas, tus espacios, tus elecciones, tus libros, tus películas, tus cuadros, tu ropa… Todo ello determina también ese espacio personal que debe armonizarse con el de la propia pareja. Si nos lo prohíben, si nos vetan estos rincones, estas inquietudes y esa independencia, sufriremos también los efectos.

4. Cuando nos infravaloran

Quien te infravalora no te respeta, y quien no te respeta no te ofrece un amor sincero. Este aspecto es uno de los que jamás debemos permitir en nuestra relación de pareja.

Es común que la infravaloración suela aparecer en forma de ironía sutil, de pequeños comentarios que van apareciendo cada vez con más frecuencia. Al principio los dejamos pasar porque los asumimos como simples bromas: “mira que eres torpe”. Ahora bien, puede llegar un momento en que se conviertan ya en ataques directos: “está claro que no vales para nada y que yo tengo que ocuparme de todo”.

  • Quien te desprecia no te ama. Y si es así como te demuestra su cariño está claro que no es una relación saludable.
  • No permitas que tu amor por una persona te impida ver este tipo de maltrato implícito. A pesar de que no exista agresión física, de que no te levanten la voz, sigue siendo un tipo de manipulación que busca anularnos como persona. No lo permitas.

5. No lo des todo sin esperar recibir nada a cambio

La psicología popular nos habla a menudo del conocido “síndrome de Wendy”. Hace referencia a aquellas mujeres que conciben las relaciones dándolo todo por la otra persona, atendiendo, cuidando, protegiendo.

Debe existir un límite y un equilibrio:

  • Mantener una relación de pareja saludable implica aunar esfuerzos por igual, donde ambos ganen y nadie pierda.
  • Amar no significa olvidarse de uno mismo. Si lo hacemos, llegará un momento en que lo perdamos todo, nuestra identidad y nuestra autoestima. Si no somos felices y nos sentimos realizadas, es muy difícil seguir haciendo felices a los demás.
  • No dejes que tu pareja se priorice por encima de ti, que te lo pida todo y que no te aporte nada a cambio. Nadie es egoísta por pedir ser atendido, reconocido y aún menos reconocido.

En conclusión, hay veces en que van surgiendo aspectos de los que no nos damos cuenta: un desprecio, desconsideraciones continuas, prohibiciones, burlas, chantajes emocionales… No dejes que el cariño te impida ver este tipo de cosas. El amor más importante es aquel por nosotros mismos, ese que nos aporta protección y una buena autoestima.

 


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