
Son muchas las mujeres que usan la plancha del pelo de forma habitual para poder tener un cabello bien peinado y alisado. Sin embargo, el uso constante de herramientas de calor como secadores, planchas o rizadores puede causar considerables daños si no se emplean correctamente ni con moderación.
Estas herramientas de calor son ideales para conseguir peinados atractivos y duraderos, pero el mal uso puede derivar en un cabello seco, quebradizo o con puntas abiertas. Es por ello que hoy presentamos consejos esenciales y prácticas recomendadas para alisar el cabello con una plancha alisadora sin comprometer la salud de tu melena.
El uso adecuado de la plancha alisadora

Para alisar el cabello sin dañarlo, es fundamental utilizar la plancha alisadora de manera controlada. Conocer la técnica correcta y contar con productos adecuados para proteger el cabello serán tus grandes aliados. Aquí tienes los consejos clave:
Protección capilar: un paso imprescindible
Siempre, antes de comenzar a planchar tu cabello, aplica un producto de protección térmica. Estos productos reducen el daño causado por el calor intenso y ayudan a mantener la hidratación natural del cabello. Puedes encontrar protectores térmicos en formatos de spray, crema o sérum. Asegúrate de distribuirlo de manera uniforme en toda la melena.
Acude a un profesional de peluquería para elegir aquel que se adapte a tus necesidades específicas, pues existen diferentes opciones en función del tipo y grosor del cabello. Este paso será tu mejor escudo contra la resequedad y las puntas abiertas.
El cabello debe estar completamente seco
Un error común es planchar el cabello cuando aún está húmedo. Esto no solo puede dañar la fibra capilar, sino que también reduce la efectividad del alisado. Si no tienes tiempo para esperar a que se seque de manera natural, utiliza un secador a temperatura media antes de plancharlo.
Desenreda y divide en secciones
Antes de comenzar a utilizar la plancha, cepilla bien tu cabello para eliminar cualquier nudo o enredo. Esto no solo facilitará el trabajo, sino que evitará roturas innecesarias al pasar la plancha. Una vez desenredado, divide el cabello en secciones pequeñas y trabaja cada una de manera individual. Utiliza pinzas para sujetar las partes que aún no vayas a planchar.
Este método no solo garantiza un alisado uniforme, sino que también te permitirá evitar pasar la plancha varias veces por la misma zona, lo que puede incrementar el daño.
No te detengas en el cabello
La temperatura de una plancha puede superar los 200 grados, lo que significa que detenerte por unos segundos en una misma zona puede provocar marcas de quemado en tu cabello. Desliza la plancha de manera continua y suave desde la raíz hasta la punta. Si no quedas satisfecha con el alisado, lo mejor es esperar unos segundos y volver a pasar la plancha, siempre sin detenerte.
Controla la temperatura de la plancha
No todos los tipos de cabello requieren la misma temperatura para obtener un alisado perfecto. Una regla básica es:
- Pelo fino, teñido o dañado: utiliza temperaturas bajas (160 grados).
- Pelo normal: una temperatura de 180 grados es ideal.
- Pelo grueso o rebelde: puedes usar temperaturas entre 200 y 230 grados.
Evita la tentación de usar la temperatura más alta, ya que esto puede causar daños irreversibles a largo plazo.
Cuida el frizz y el encrespamiento
El alisado con herramientas de calor puede ocasionar frizz, especialmente en cabellos sensibles. Para evitarlo, aplica un producto antiencrespamiento o con silicona tras el alisado para fijar el peinado y controlar los cabellos rebeldes. Estos productos también añaden brillo a tu melena.
Elige la mejor plancha para tu cabello
Invertir en una plancha de buena calidad es esencial para proteger tu cabello. Opta por modelos con placas de cerámica, turmalina o titanio, ya que distribuyen el calor de manera uniforme y reducen el riesgo de daño. Además, muchas de estas planchas cuentan con ajustes de temperatura personalizados.
En este artículo anterior, encontrarás una lista de las mejores planchas de pelo según expertos para ayudarte a decidir.
Ritmo de uso: evita planchar a diario
Usar la plancha todos los días puede debilitar tu cabello con el tiempo. Es preferible espaciar los alisados al menos un día para permitir que tu melena se recupere y mantenga su fuerza y salud.
Mantenimiento de la plancha
La limpieza de las placas es fundamental para asegurar un alisado eficiente y evitar que los productos acumulados disminuyan su efectividad. Con la plancha desenchufada y fría, pasa un paño húmedo sobre las placas para eliminar residuos. Repite este proceso periódicamente.
Hidrata y nutre tu cabello regularmente
El uso de cremas hidratantes o mascarillas capilares es crucial si frecuentas herramientas de calor. Estas fórmulas ayudan a contrarrestar la sequedad y a mantener tu melena suave y brillante. Aplícalas al menos una vez por semana para obtener mejores resultados.
Siguiendo estos consejos y técnicas, podrás disfrutar de un cabello alisado profesional mientras preservas la salud de tu melena. El secreto está en ser constante con los cuidados y usar siempre el equipo adecuado.
