Remedios caseros para aliviar la tos

He de empezar diciendo que escribo este post tanto para vosotras, nuestras lectoras, como para mí. Créanme cuando os digo que soy la principal interesada. Terminé el año 2016 igual que empecé el 2017, con un catarro que aún por desgracia me dura. Al principio sólo fue un resfriado nasal y algo de congestión, pero día tras día iba empeorando. Y yo pregunto: ¿para qué han servido los medicamentos que he tomado? Exactamente para nada…

De todos es sabido que el resfriado no lo cura nada, que sólo hay ciertos medicamentos (algunos mejores que otros, todo hay que decir) que consiguen aliviar un poco sus síntomas (mocos, malestar general, tos, dolor de garganta, etc.) y que lo principal que te dice tu médico o médica de cabecera cuando lo/la visitas es que te hidrates bien, que bebas mucha agua y muchos zumos naturales. Pero no sé vosotras, yo creo haber llegado a un punto en el que me corre agua y no sangre por mis venas, de tanto y tanto que me estoy hidratando.

Así que cansada de toser y toser, pregunté a gente experta en el tema: las mamás. No hay nada que mamás y abuelas desconozcan de la vida, y si lo hay, no son remedios naturales precisamente… Bromas aparte, aquí os dejo con algunos remedios caseros para aliviar la tos que quizás os sirvan de ayuda. Recordad que nada cura un resfriado, que sólo se consigue aliviar sus síntomas hasta que este por fin se “cansa” de nosotros y nos abandona como apareció: sin hacer mucho ruido.

Té de tomillo

El tomillo es una hierba aromática con contenido en Vitamina C, entre otros como minerales y aminoácidos, que tiene bastantes propiedades medicinales, entre ellas, actuar como un antibiótico natural. Funciona como un antiséptico respiratorio ante gérmenes reduciendo los efectos que estos producen: fiebre, dolor de garganta, pecho cargado o malestar general.

Para sentir alivio con nuestro resfriado tenemos dos maneras de tomarlo: en forma de , preparándolo como una infusión normal (hirviendo agua y añadirle dos o tres cucharadas de tomillo, remover y dejar reposar alrededor de 10 minutos); o bien en forma de jarabe: en medio litro de agua, añadiremos dos cucharadas de tomillo y una de manzanilla, herviremos y al líquido resultante le añadiremos dos cucharadas soperas de miel y zumo de medio limón. Este “jarabe” lo tomaremos tantas veces como necesitemos, pero como mínimo, 3 veces al día.

Miel y coñac

Este es uno de los remedios para la tos más antiguos que se conocen… Yo ya lo escuchaba a mis abuelas. A un vaso de leche bien caliente añadiremos 2 cucharadas de miel y un chorrito de coñac (en caso de no tener también puede añadirse whisky). Removemos bien la mezcla y lo tomamos de a poco antes de que se enfríe.

Es preferible tomar esta solución minutos antes de irnos a la cama. El alcohol del coñac calentará nuestro cuerpo haciéndole sudar expulsando así toxinas y gérmenes; la miel funciona como antiséptico suavizando nuestra garganta y la leche caliente siempre viene bien para dormir mejor.

Pimienta negra y miel

Remedios caseros para aliviar la tos

Este remedio es de los pocos que no había escuchado. Para la tos, sobre todo aquella que viene acompañada de mocos, hay un remedio de té que trata de mezclar pimienta negra fresca y miel. Por una parte, la pimienta negra estimula la circulación y el flujo de mocos, y por otro lado, la miel es un alivio natural de la tos, que como habréis visto ha sido utilizada en nuestras tres recetas.

Realizaremos este jarabe de pimienta negra y miel mezclando una cucharadita de pimienta fresca y dos cucharadas de miel en un vaso, que llenaremos de agua hirviendo. Taparemos y dejaremos reposar la mezcla alrededor de los 15 minutos. Cuando haya pasado este tiempo, colaremos y beberemos como si de un té se tratara. No tiene el mejor sabor del mundo pero funciona, que es lo que nos interesa aquí.

De estos 3 remedios caseros para aliviar la tos he probado los dos primeros en otras ocasiones cuando he estado resfriada o he tenido gripe y me han funcionado bastante, sobre todo el primero. El tercero lo tengo que probar y voy ahora mismo a ello.

Si los probáis ya nos diréis…


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