¿Qué sabemos del piercing?

v6_d_3064.jpgCada vez son más personas que se atreven a lucir su cuerpo con un piercing. ¿Te ha pasado esta idea por la cabeza?

Y no es que digamos que está bien o mal, simplemente hay que conocer los riesgos que implica esta moda. Las perforaciones, como su nombre lo dice, consisten en abrir un pequeño orificio en alguna parte del cuerpo. Al que se le atraviesan diversos anillos, tubitos o adornos.

El método más utilizado para perforar el cuerpo consiste en una aguja que se inserta en la parte del cuerpo elegida, se hace presión y se atraviesa.

Todas las perforaciones duelen, vaya, es una aguja grande que te está atravesando tu cuerpo. Sin embargo, el dolor es tolerable. Hay zonas más sensibles que otras como los pezones, la boca y los genitales.

Los riesgos más comunes son las infecciones, en casos más graves la transmisión de enfermedades como VIH, hepatitis, entre otras. De hecho un gran número de personas que se perforan contraen alguna infección por más que se hayan cuidado la herida y el proceso de cicatrización.

  • Las perforaciones pueden dañar nervios y provocar pérdida de sensitividad.
  • Antes de una perforación se recomienda tener mínimo la vacuna antitetánica.
  • Elige bien el lugar donde te aplicarán tu perforación, por nada del mundo vayas a joyerías o con amigos. Lo mejor es acudir con perforadores profesionales con experiencia y que cuenten con licencias sanitarias. Es decir un lugar establecido y limpio.
  • Quién realice la perforación debe ser una persona que cumpla con los requisitos de higiene, es decir utilizar guantes y cubre-bocas.

Debes seleccionar muy bien la clase de joyería que vas a utilizar. La joyería de acero inoxidable o titanio es la más recomendada seguido por oro, entre más puro mejor. La plata no se recomienda para las perforaciones. Al hacerte una perforación debes de dejarte por unos meses la pieza que te haya puesto. Con esto logras que cicatrizar más rápido y que tu cuerpo acepte el metal.

Cuidados durante el proceso de cicatrización

  • Tu perforación puede lucir muy bien los primeros días, al cabo de eso el área se puede tornar rojiza o inflamar, esto es normal. Sin embargo, siempre, debes tener la limpieza adecuada en esa área.
  • Nunca toques el área con tus manos si no han sido lavadas antes.
  • Limpia todas las impurezas con agua y jabón antibacterial, seca con toallitas de papel limpias y no con toalla. Esto lo deberás hacer unas 2 ó 3 veces al día.
  • Cuando se trata de una perforación oral hay que enjuagarse con productos libres de alcohol después de comer, después de fumar o tomar alcohol.
  • Evitar el contacto con la piel o fluidos corporales de otras personas.
  • Evitar cualquier sustancia que cause irritación en el área perforada como bronceadores, cremas, perfumes, etc.
  • Evitar nadar los primeros días ya que te puede provocar infecciones, si estás de vacaciones en la playa bien podrías hacerlo el último día de tu estancia.
  • El período de curación varía desde unos días hasta meses. Las áreas que más tardan en sanar son los pezones (de 3 a 6 meses), el ombligo (hasta 12 meses) y los órganos genitales.
  • Recuerda una vez la piel se perfora ya no puede regresar a la situación original sin por lo menos una pequeña marca.

Si ya te decidiste, adelante. Puede llegar a ser un accesorio de moda y algo muy sexy. Pero, si tu Piercing es muy visible acostúmbrate que otras personas te pregunten: “¿te dolió?”

Via: Nosotros2


2 comentarios

  1.   valeria :) dijo

    Hola! ver la página me ah servido de mucho, yo tengo un piercing en el ombligo, y la verdad esque tenía una duda bastante grande con respecto al rojizo de la parte superior de mi piercing, ahora veo que es normal, y me lo cuido bastante, lo tengo hace un par de semanas y hasta ahora todo bien. Muchas gracias!

  2.   diana dijo

    muchas gracias 🙂

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