Pelo: el abc de un buen lavado

Pelo: el abc de un buen lavadoCremas para peinar, reparadoras, ampollas y complicados tratamientos, quizás, con tantas opciones para cuidar el pelo, nos olvidamos que para tener un cabello perfecta es fundamental realizar un buen lavado. En MujeresconEstilo.com te daremos algunos consejos para que le saques partido a la rutina de lavarse y secarse el pelo.

Lavarse el pelo:

Debido a que es un acto habitual y mecánico, al hacerlo casi no le prestamos atención al momento del champú. Claro, el problema es que si no se hace bien, las consecuencias se notan en la salud, la fuerza y el brillo del cabello.

En principio, es un mito que hace mal lavarse el pelo todos los días. Si bien algunas mujeres prefieren lavarlo 2 o 3 veces por semanas, otras necesitan hacerlo en forma periódica. En estos casos, se deben utilizar productos de uso frecuente.

Asegúrate de usar el champú adecuado, en función del tipo de pelo y el cuero cabelludo. Además, hay en estos días en el mercado varios champús según el estilo que buscas: más liso, con rulos definidos o menos volumen.

Lávate el pelo siguiendo estos pasos. Mientras te lavas, deja que tu melena cuelgue de manera natural para evitar que se enrede. Lávate el pelo con agua tibia. Utiliza una cantidad de shampú del tamaño de una nuez. Extende el champú con ayuda de las yemas de los dedos de una mano y, con la otra, emulsioná con movimientos circulares para que el producto llegue a todo el cuero cabelludo. Nunca frotes y menos uses las uñas. Enjuágate dejando que el agua corra a través del pelo.

Date el último enjuague con agua fría para que las cutículas estén bien cerradas y así el cabello tenga más brillo. Comprueba que el pelo no tenga burbujitas, ni hilitos brillantes, ni un tacto resbaladizo.

Crema de enjuague y acondicionadores:

El uso regular de los acondicionadores asegura un pelo más fuerte. Cuando el pelo nace, la cutícula está en buenas condiciones. Pero a medida que crece, tiende a deteriorarse por distintos motivos como ser el lavado, secado, cepillado, planchado, etc y, como consecuencia, las escamas dejan de estar alineadas, se levantan e incluso pueden llegar a desprenderse con lo que se produce un pelo quebradizo.

Por eso, la función principal del acondicionador es la de sellar la cutícula del cabello y proteger del quiebre, equilibrando el nivel de hidratación y reduciendo la estática. Además, aumenta la suavidad y brillo y facilita el peinado.

El uso correcto del acondicionador:

En principio, debes haberte enjuagado bien el champú. Ponte un poco de acondicionador en la palma de la mano y con ayuda de las yemas de los dedos aplícalo por todos los mechones, desde las puntas hacia arriba hasta la altura de las orejas. No pongas acondicionador en el cuero cabelludo, porque puede quedarte engrasado el pelo. Deja que actúe unos minutos. Enjuágate bien. A veces, el estado del pelo necesita, además del acondicionador, un tratamiento o máscara que le aporte un cuidado extra. La frecuencia depende de la salud de tu cabello, pero se recomienda utilizarlo de una a dos veces por semana.


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