¿Correr por la playa?

correr-playa.jpgLa brisa del mar, el sonido de las olas y la arena suave bajo los pies crean un ambiente relajado que invita a correr. Cuando corremos, los ligamentos y los músculos del pie y la pantorrilla se fortalecen y se activan las funciones asociadas con la estabilidad. Correr en la playa, sin embargo, es un ejercicio extenuante; por eso, es conveniente dejar la alta velocidad para los corredores experimentados y dedicarse a caminar a un ritmo con el que nos sintamos bien, prestando atención a la postura. Mantén la cabeza en alto, los hombros hacia atrás, el tronco erguido y los brazos flojos a los costados del cuerpo, y así lograrás que trabaje el 80% de tus músculos.

Una motivación extra: el aire de mar, rico en yodo, estimula la glándula tiroides, con lo que aumenta el consumo energético. Cuando hayas terminado tu sesión de ejercicios, no olvides la elongación. Si vas a correr con alguien a la playa, hacer ejercicios de elongación de a dos es divertido y relajante a la vez. Estira las piernas, el tronco, los hombros y los brazos, y recuerda que para relajarte no hay nada mejor que una buena respiración profunda.

Protección solar para los amantes de la playa
Gastes mucha o poca energía haciendo ejercicio físico en la playa, necesitas una buena protección solar. Los rayos del sol caen sin piedad sobre tus orejas, nariz, hombros, pecho y empeines, sobre todo cuando corres o practicas algún deporte en posición erguida. Elige un producto resistente al agua, pero no sólo al agua del mar o de la piscina sino también a la de tu propia transpiración; por ejemplo, el Spray Solar Hidratante NIVEA SUN, que es muy fácil de aplicar. Rocía el spray de forma uniforme (30 ml. son suficientes para un adulto). Este Spray de NIVEA SUN brinda protección inmediata; no hay necesidad de esperar, porque comienza a actuar en el mismo momento en que entra en contacto con la piel.

Nota realizada por NIVEA para Mujeres con Estilo como vos!

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